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¿Qué es el afelio? El fenómeno atmosférico no enfría la Tierra

  • Los fenómenos atmosféricos sí afectan el desarrollo de la vida en la Tierra, pero a veces son malinterpretados. FOTO NASA/Goddard Space Flight Center/Reto Stöckli
    Los fenómenos atmosféricos sí afectan el desarrollo de la vida en la Tierra, pero a veces son malinterpretados. FOTO NASA/Goddard Space Flight Center/Reto Stöckli

1 Ciencia
María Antonia Giraldo R. | Publicado el 07 de junio de 2022

Alrededor del 3 de julio, la Tierra se encuentra lo más alejada del Sol de lo que está en todo el año, este fenómeno se conoce como afelio y tiene un opuesto, el perihelio, que es cuando la Tierra se encuentra lo más cerca posible del astro mayor (cerca del 4 de enero).

Cada 365 días, la Tierra da una vuelta al rededor del Sol en una elipsis, durante este movimiento se encuentra más cerca o más lejos de él, pero esto no significa que el planeta se enfríe o se caliente de acuerdo a esta distancia, como lo ha estado afirmando una cadena de Whatsapp.

Según el portal Colombia Check, que se encarga de la confirmación de noticias que circulan en las redes sociales, la cadena que circula afirma que por causa del afelio habría un enfriamiento extremo del clima y, por consiguiente, una nueva epidemia de enfermedades respiratorias.

Curiosamente, durante el afelio el clima del hemisferio norte no se enfría sino que se calienta, por la inclinación del eje terrestre que hace que el Sol incida durante más horas al día en esa parte del planeta, entre los meses de junio y agosto. En ese mismo tiempo, el hemisferio sur se encuentra más alejado del Sol, por la misma inclinación, por lo que están en invierno.

Cuando se da el perihelio, en enero, en el hemisferio sur se encuentran en verano y en invierno en el norte. Sin embargo, esto tampoco es muy relevante para los países tropicales que no tienen estaciones, sino temporadas, como Colombia.

Sin eventos inesperados

Para el astrónomo Jorge Zuluaga, es particular que salgan este tipo de noticias con afirmaciones científicas falsas para llamar la atención, pues sí hay fenómenos climáticos interesantes y desconocidos que merecerían el estudio.

Por ejemplo, en el caso de los fenómenos del afelio, este hace que el invierno del hemisferio norte dure menos, porque la tierra gira con más rapidez cuando sucede. En el perihelio se relentiza y el verano se hace más largo. “El invierno del hemisferio norte dura 89 días, en cambio el verano dura 94, esa diferencia hace que toda la Tierra sea más caliente de lo que debería. Hace 10.000 o 15.000 años era al revés, el invierno duraba más y el verano menos, por lo que hacía más frío”, explica.

Ese cambio se da porque con el paso de miles de años hay modificaciones en el eje de la Tierra, y, por lo tanto, en el clima, pero para que estos fenómenos tengan esta injerencia debe pasar muchísimo tiempo, no se da el cambio de un año a otro. Tanto el afelio como el perihelio son fenómenos anuales, así que se han vivido a lo largo de los últimos años sin que haya modificaciones drásticas en las temperaturas terrestres.

El cambio en la excentricidad de la órbita de la Tierra también puede ingerir en el clima, pero ese es un movimiento que toma aún más años que el del eje.

Estos extensos periodos necesarios para el cambio en el clima es una de las razones por las que los científicos se sorprenden por el efecto que ha tenido el antropoceno en las temperaturas, y sus consecuencias. (El antropoceno es el nombre que se les da a las repercusiones que tienen en el clima y la biodiversidad la acumulación de gases de efecto invernadero y los daños irreversibles por el consumo de los recursos naturales).

Lo que sí cambia el clima

Además de la mano del hombre, según Zuluaga, hay fenómenos naturales que sí pueden causar cambios inmediatos en el clima, como las erupciones volcánicas. Por ejemplo, en 1816 no hubo verano en el hemisferio norte por la erupción del Tambora en Indonesia. Ese año, Mary Shelley, encerrada en la Villa Diodati, junto al Lago Leman, bajo un cielo con nubes de ceniza y de azufre, relámpagos y ráfagas de viento, escribió Frankenstein, y John William Polidori escribió “El vampiro”, un relato que configura el arquetipo del vampiro romántico.

El clima sí infiere en la actividad humana, no solo en los hábitos y en la salud, sino hasta en la capacidad creativa, pero dichos cambios extremos no suelen darse en periodos cortos, y, cuando sí lo hacen, son noticia mundial.

Contexto de la Noticia

María Antonia Giraldo Rojas

Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.

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