La subregión del Urabá antioqueño recibirá una inyección de 500.000 dólares para impulsar el desarrollo de sus proyectos sociales, infraestructura vial y servicios públicos.
Los recursos llegarán gracias a un acuerdo de entendimiento que la Gobernación de Antioquia y Proantioquia firmaron este jueves con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), que incluso podría ampliarse a un millón de dólares.
Lea también: Puerto Antioquia: cuarta prueba terminó con éxito y ya se firmó convenio clave: ¿qué falta para su estreno?
La alianza, informó la Gobernación, entrará a impulsar el plan maestro para el desarrollo de Urabá, una iniciativa de largo aliento que contempla múltiples obras e iniciativas sociales.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, señaló que la meta a largo plazo es convertir a Urabá en la punta de lanza para el desarrollo del departamento.
“En 50 años el Urabá antioqueño va a ser como Panamá y Antioquia entera será como Panamá. Esto me gusta decirlo precisamente porque de tiempo atrás los antioqueños hemos sabido que el Urabá representa, no solo haciendo honor a su nombre la tierra prometida de Antioquia, sino el país”, dijo Rendón.
A un nivel general, el mandatario seccional señaló que la región mantiene grandes necesidades de infraestructura vial -crucial para incrementar la competitividad del sector agropecuario-, el proyecto del acueducto para Chigorodó, Turbo y Apartadó -que está en etapa de diseño-, inversiones de seguridad, entre otros.
Siga leyendo: Antioquia, la meca de los túneles en Colombia: desde vías, hasta minería y energía
“Hemos querido romper ese círculo vicioso de una queja sentida que ellos han manifestado a lo largo del tiempo. No solo nosotros hemos complementado un esfuerzo grande de los privados por construir allí y generar empleo, sino que estamos haciendo las inversiones en los bienes públicos, en aquellos sectores en los que el sector privado aún necesita una señal del Estado para que las condiciones de desarrollo lleguen a todos los rincones”, añadió.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de Proantioquia, Juliana Velásquez, planteó que el apoyo financiero entregado por el CAF es un punto de inflexión para Urabá, sobre todo teniendo en cuenta el momento clave por el que atraviesa como nuevo nodo logístico para el país.
“Su ubicación privilegiada lo convierte en un foco de competitividad, pero su verdadero valor es la oportunidad de cerrar brechas, de generar empleo formal, de fortalecer la agroindustria y de demostrar que el crecimiento económico puede ir de la mano de la equidad social. Aquí no hablamos solo de infraestructura, hablamos de dignidad, de oportunidades y de cohesión territorial”, dijo.
Sergio Díaz-Granados, presidente del Banco de Desarrollo para América Latina, complementó que Urabá es visto por esa organización como uno de los epicentros agroindustriales de mayor potencial de Colombia.
“Lo que estamos hoy haciendo son recursos de cooperación del banco para el desarrollo pleno de Urabá, estimular su competitividad, su productividad, identificar proyectos de alto impacto y articulación con otros actores”, expresó, precisando que el plan maestro de Urabá es, junto con el Tren del Café, uno de los dos focos de inversión prioritarios para esa organización.