La Justicia Especial para la Paz (JEP) quiere salvaguardar la información que Dairo Antonio Úsuga, máximo líder del Clan del Golfo, entregue a ese tribunal especial, por lo que le exigió a la Policía tomar distancia.
“Se ordena al Mayor General Fernando Murillo Orrego, director de la Dijín, que se abstenga de realizar actuaciones que afecten la reserva de las diligencias judiciales con la presencia de personal uniformado o ajeno”, así resuelve el tribunal de Paz un auto expedido este 10 de marzo.
Con esta decisión, la JEP busca que se deje de obstaculizar los testimonios que Úsuga entregue ante sus jueces.
La defensa de alias “Otoniel” ha denunciado que agentes de la Dijín hacen custodia del reo en medio de sus diligencias judiciales y que esto se configura en una “clara violación a la privacidad y confidencialidad”.
“Otoniel”, desde su captura el 23 de octubre de 2021, es custodiado en las instalaciones de la Dijín en Bogotá. Son estos mismos agentes los que lo han acompañado a sus citas ante la justicia, argumentando que tratan de prevenir un intento de fuga.
Incluso, el pasado 22 de febrero, cuando “Otoniel” se disponía a hablar con la JEP, se conoció que hasta la sala entraron dos oficiales armados. Ese día la defensa del capo manifestó que además de la violación a la privacidad, a su defendido lo habían esposado de mala manera, ocasionándole lesiones en sus manos.
Además de la presencia de los oficiales armados en las audiencias, la JEP también puso a consideración el robo de las grabaciones de la audiencia voluntaria que entregó “Otoniel” ante la Comisión de la Verdad.
El tribunal especial determinó que estas situaciones pueden ser un factor que vulnere los testimonios que entregue “Otoniel” y mediante el auto ordenó las garantías.
En el auto judicial también se lee la petición para que se brinde la seguridad del preso y ordenó un plazo de 30 días para presentar situaciones que hayan puesto en peligro la vida del reo.
Úsuga, que pidió pista en la JEP el pasado 11 de febrero para ser reconocido como civil responsable en el conflicto, continúa recluido en las instalaciones de la Dijin. Entre tanto, desde el Ministerio de Defensa ha alertado de un posible plan de fuga, a costa de evitar su extradición a los Estados Unidos.
La vida delincuencial de “Otoniel” comenzó en el frente cinco de las Farc como miliciano, luego saltó a la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL) en el Urabá.
Después dio pasó al paramilitarismo e ingresó al Bloque Centauros de las Autodefensas, finalmente terminó en el Clan del Golfo.
Lea aquí el auto completo de la JEP.