La agrupación De Mar y Río lanzó Cantaré, su tercer disco, un viaje musical que recorre la región del Pacífico a través de distintos aires de la música de marimba como el bunde, la juga y el bambuco viejo, “Meneabolsa” o rumba 6/8 timbiquireña, la pieza o chirimía caucana, la rumba 4/4, el golpe nariñense, entre otros.
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El trabajo es una declaración de intensiones. “Cantaré es el nombre de la primera canción que compuso el grupo, es como una presentación, pero también es una forma de vivir la música, y es que sea lo que sea vamos siempre a seguir cantando. Cantaré es un manifiesto de resiliencia. En el Pacífico, desde que nacemos, todo es música”, dice Felipe Amú, director de la agrupación.
De Mar y Río está conformado por jóvenes de diferentes lugares del Pacífico –Timbiquí, Cali, Guapi, Iscuande, El Charco, López de Micay y Buenaventura– que se conocieron en la escuela de música Canalón en 2014. El grupo se armó en 2018, pero se formalizó en 2021, y tres años después, en 2024, publicaron sus primeros dos álbumes: Bailen y Gocen y El Club de Alabaos del Pacífico.
Cantaré, que se grabó en 2025 en los estudios 312 de la Universidad Icesi, en Cali, contó con la producción Iván Benavides, una leyenda vida de la música nacional, reconocido por su trabajo con algunos de los artistas más destacados de la discografía nacional, entre los que se cuentan Carlos Vives, Aterciopelados, ChocQuibTown y Sidestepper. Su nombre es garantía de buena música.
“Con Iván Benavides cada día y cada momento es un aprendizaje, fue muy importante estar con él en estudio”, dice Felipe.
Iván le venía haciendo seguimiento al grupo desde hace años, pero en este disco quiso involucrarse de lleno asumiendo el papel de productor. Lo hizo sin cobrar nada más allá de los pasajes y la estadía en Cali.
El disco está compuesto por doce canciones. Una selección rigurosa que no solo buscaba explorar los distintos aires de la música de marimba, sino retratar diversos acontecimientos de la experiencia humana, desde el arrullo de un niño hasta el duelo de una madre.
Algunas de las composiciones hacen parte del folclor tradicional de diversos pueblos del Cauca y Nariño; hay otras de la maestra Elena Hinestroza, más conocida como ‘La cantaora de la Paz’, de Yamileth Cortés de Semblanzas de Río Guapi, y por supuesto, canciones propias del grupo. Además, el disco cuenta con la colaboración de dos reconocidos artistas del Pacífico, Alexis Play del Chocó y el maestro Diego Balanta de la dinastía de los Balanta de Timbiquí, Cauca.
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Felipe Amú define a De Mar y Río como música tradicional pero de vanguardia. Una propuesta que respeta los códigos tradicionales, pero con una visión contemporánea. Su trabajo parte de la investigación y termina en procesos de formación. Un trabajo que va en contra de la industria, que en su afán de globalización va uniformando las músicas, eliminando lo singular.
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En ese proceso y en pocos años, De Mar y Río se ha consolidado como referente de la música del Pacífico colombiano. Fueron ganadores del Festival Petronio Álvarez en 2023 y 2024, se presentaron en el Festival Estéreo Picnic 2025 y han girado por Ecuador, Canadá y Brasil.
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