<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

El recinto de héroes caídos de Venezuela

  • Familiares de fallecidos por la represión. FOTO cortesía
    Familiares de fallecidos por la represión. FOTO cortesía
Publicado el 19 de diciembre de 2018
90

retratos de los jóvenes fallecidos en las protestas están en el Museo.

277

personas han fallecido a causa de la represión del régimen: CIDH

en definitiva

El pueblo de Venezuela se está uniendo para crear manifestaciones en contra de la represión y la violencia. El Museo de los Derechos Humanos es el primero de su estilo en el país.

A Rosa Orozco el régimen de Nicolás Maduro le arrebató a su hija Geraldin Moreno el 19 de febrero de 2014 cuando un integrante de la Guardia Nacional le disparó a quema ropa al salir de su casa. Le incrustaron un cartucho en el ojo derecho y perdió la vida. Ella, como otros jóvenes, fueron víctimas de la represión del estado durante las protestas contra Maduro, el “dictador”, como le llama la oposición.

En las cuentas de Orozco están 43 víctimas mortales en 2014, 5 en 2015 y 140 en 2017: su hija no es la única joven cuya vida se apagó por denunciar las injusticias del gobierno. Su dolor de madre se convirtió en una causa. En ese entonces, después de perder a Geraldin conoció a Lilian Tintori y a María Corina Machado, quienes la acompañaron en su lucha. Con Machado acudió a la OEA a denunciar el régimen y con Tintori nació un sueño común: crear el primer Museo de Derechos Humanos del país.

“Esto no se puede olvidar más nunca. Estará en los libros de la historia de Venezuela para que otros países de la región se den cuenta de cómo estos gobiernos se convierten en dictadura”, aseguró Orozco. En el museo están custodiados los retratos de los presos políticos –tanto encarcelados como excarcelados– las fotos de los jóvenes que han fallecido durante las protestas y la recreación de La Tumba, el centro de reclusión del Sebín donde el régimen envía a sus detractores.

Lea también: A El Nacional lo ahogó la dictadura

Símbolos de lucha

Entre las paredes de este edificio ubicado en Chacao, Caracas, están el escudo que César Pereira, de 20 años, utilizaba en las protestas y el casco que Neomar Lander, de 17, vestía cuando gritaba por la libertad. Pereira perdió la vida por un impacto de metra (esquirla) en el abdomen y Lander falleció por el disparo de una bomba lacrimógena en el pecho, pero su recuerdo quedará guardado en la memoria del pueblo que clama por la libertad: son unos valientes que dieron su vida por Venezuela.

“Los héroes caídos para nosotros son los campeones de la libertad. La mayoría de ellos fueron jóvenes que lucharon en el año 2014 y 2017, salieron a marchar y a protestar pacíficamente y hoy no están porque los asesinaron”, contó a EL COLOMBIANO Lilian Tintori. Y es que en el marco de las protestas las personas –en su mayoría jóvenes– eran atacadas con tiros en la cabeza o en el pecho, metras en el cuello o en la ingle y bombas lacrimógenas.

Lea también: “El cambio está dentro de Venezuela”: Tintori

Pero no son los únicos objetos. Allí también están los símbolos de las torturas de las cárceles. Sus creadores cuentan que a los presos los meten en una celda pequeña con el techo cubierto por una reja por donde caminan los custodios pasando un arma entre sus orificios. La réplica de esa celda está en el Museo.

Lea también: El grito de los presos políticos de Venezuela

Objetos utilizados por los jóvenes en las protestas en Venezuela. FOTO: EFE
Objetos utilizados por los jóvenes en las protestas en Venezuela. FOTO: EFE

Junto a ella reposa el “bate come nalga”, un listón de madera de un metro con 20, plano por una de sus caras, con el que son golpeados los presos. Alexander Tirado, el “Gato de Aragua”, fue una de las víctimas de ese maltrato. Él, ahora excarcelado, escribió en uno de los costados del museo aquella frase que repitió en su mente todos los días durante sus cuatro años de reclusión: “Dios tiene un plan perfecto y nos está acumulando una alegría”.

Rosa admira que jóvenes como el “Gato de Aragua”, quienes sufrieron esas torturas, tengan tanta capacidad de resiliencia y está convencida de que Dios le da a cada persona una misión en el mundo y le pone las pruebas para demostrarle que puede con eso y mucho más. “Esto es una realidad y queremos hacer un espacio similar en todos los estados donde cayeron los muchachos para que esto no se olvide y no haya repetición”.

Lea también: Los presos políticos de Venezuela gritan a través del arte

Al preguntarle a Tintori si teme que el Museo de Derechos Humanos sea censurado asegura que el pueblo en Venezuela vive con miedo. “Sentimos que en cualquier momento nos pueden llevar presos o disparar. Al centro de derechos humanos, donde hicimos el museo, pueden llegar y desmontarlo”, aseguró.

Las madres de los héroes caídos y familiares de presos políticos se unieron para hacer memoria y decir no a la represión. Su sueño es que Venezuela vuelva a la libertad .

Contexto de la Noticia

ANTECEDENTES la misión de hacer memoria

Los activistas están documentando las violaciones a los Derechos Humanos que ha perpetrado el régimen de Maduro. Recientemente publicaron un libro con retratos y textos escritos por los presos políticos durante su reclusión en cárceles como El Helicoide, La Tumba y Ramo Verde. Además, familiares de las personas víctimas del gobierno trabajan en conjunto para denunciar las injusticias del gobierno. Los opositores de Maduro también han acudido todas las semanas a la oficina de Naciones Unidas en Caracas para pedir que Michelle Bachelet, comisionada de la ONU, se haga cargo de la situación del país.

Opinión El origen del Museo de los Derechos Humanos de Venezuela

Lilian Tintori
Defensora de derechos humanos
“La idea nace desde que visité el museo de la memoria y los derechos humanos en Chile. Me impactó porque narraba todo lo que vivió el país en la dictadura. Nunca pensé que Venezuela podría llegar a ese punto, pero sí, lamentablemente vivimos una dictadura. Como activista de derechos humanos junto a diferentes ONG, madres de caídos y madres de presos políticos nos tocó registrar todo lo que se ha vivido en Venezuela desde el años 2002 referente a torturas, tratos crueles e inhumanos a presos políticos y asesinatos de venezolanos que han protestado por la libertad. Este museo muestra un poquito lo que han vivido esas familias, lo que vivimos los familiares de los presos políticos. Hay instrumentos de batalla, instrumentos de lucha que usaban ellos antes de morir y dibujos de presos políticos que describen cómo fue esa cárcel que vivieron y cómo siguen viviendo en las cárceles más de 400 venezolanos presos políticos”.
Juliana Gil Gutiérrez

Periodista internacional, amante de los perros y orgullosa egresada de la facultad de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección