Carolina Soto decidió no asumir la presidencia ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), después de que su elección provocara divisiones dentro de la Junta Directiva y el gremio convocara una reunión extraordinaria para revisar la decisión. Este miércoles 26 de agosto, la excodirectora del Banco de la República comunicó formalmente que declinaba el ofrecimiento.
La antesala de esa decisión fue que la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) convocó el martes en la noche a reunión extraordinaria de su Junta Directiva para revisar la designación de Soto como presidenta ejecutiva, nombramiento que generó divisiones entre las empresas que integran el gremio y que, según fuentes del sector, habría generado malestar en el Gobierno Nacional.
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Soto había sido escogida durante una reunión de la Junta realizada en la mañana del martes para suceder a María Consuelo Araújo, quien dejó la presidencia de la CCI luego de ser designada por el Gobierno como embajadora de Colombia en Estados Unidos.
Sin embargo, horas después, la discusión alrededor de su nombre evidenció una división poco habitual dentro de la Junta, con compañías que respaldaron su llegada y otras que pidieron frenar la decisión y buscar previamente un acuerdo entre los integrantes del gremio.
El trasfondo político también pesó sobre la discusión. Según se conoció horas después, la escogencia de Soto no habría sido bien recibida por el Gobierno Nacional.
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Con ese escenario, la Junta se reunió nuevamente en la noche de este martes para evaluar el futuro de la designación y la posibilidad que tomó fuerza es que la CCI diera marcha atrás en la elección de Soto y abriera un nuevo proceso para encontrar a quien reemplazará definitivamente a Araújo.
Pero antes de que la Junta pudiera avanzar en una nueva definición, Soto decidió cerrar ese capítulo. En una comunicación dirigida a los integrantes de la Junta Directiva, conocida este miércoles, confirmó que no aceptará el cargo. “Ante la oposición que generó mi nombramiento como presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, he decidido declinar el ofrecimiento hecho por ustedes”, señaló Soto en la carta.
La economista también hizo énfasis en la necesidad de que el gremio mantenga una relación de coordinación con el Estado. En su comunicación sostuvo que la CCI representa a un sector fundamental para la economía y que los desafíos que enfrenta el país requieren trabajo conjunto con el Gobierno Nacional, las entidades territoriales y las empresas públicas.
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Además, Soto aprovechó su decisión para hacer una defensa de la autonomía del sector privado. En el cierre de su mensaje, llamó la atención sobre “la importancia de la independencia de las decisiones del sector privado y del respeto del gobierno a las mismas”.
Por su parte, la CCI emitió un comunicado oficializando que “Carolina Soto Losada declinó su designación como presidenta ejecutiva” de la organización, luego de la controversia que rodeó su elección y las reacciones que generó.
La Junta Directiva Nacional agradeció a Soto “por su disposición y por el tiempo dedicado al proceso de selección” y señaló que continuará desarrollando con normalidad su agenda institucional. Sin embargo, la organización no hizo referencia a las razones que llevaron a la economista a declinar el cargo ni a las críticas que surgieron.
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Una de las reacciones a su nombramiento vino de Carolina Gómez, vocera designada de Abelardo de la Espriella, quien cuestionó en dos publicaciones en X la decisión de la Junta Directiva de la CCI.
En sus mensajes, que posteriormente fueron eliminados de esa red social, planteó que el nombramiento podía interpretarse como una “torpeza gremial” o incluso como un mensaje de confrontación con el Gobierno. Gómez también advirtió que la elección de una persona sin cercanía con el Ejecutivo podía fracturar la relación que el gremio había construido con la administración de De la Espriella, tras la designación de María Consuelo Araújo como embajadora de Colombia en Estados Unidos.
Estas fueron sus palabras: “¿Torpeza gremial o un mensaje de confrontación consciente? Después del acercamiento amistoso y el colegaje de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, en cabeza de María Consuelo Araújo, con el Gobierno del presidente De la Espriella, resulta al menos paradójico que la Junta Directiva de la CCI haya desconocido el mensaje implícito en que, del gremio, saliera la embajadora ante los EE. UU., y procediera sin víspera a elegir apresuradamente a una persona sin cercanía alguna con el Gobierno, con lo cual esa relación sufre una fractura muy inconveniente cuando apenas despuntan los cuatro años de la Patria Milagro”.
Reacciones del sector y gremios al nombramiento y salida de Carolina Soto de la CCI
Alejandro Gaviria, exministro de Educación durante el Gobierno de Gustavo Petro y esposo de Carolina Soto, se pronunció en X diciendo que “el autoritarismo desbordado de derecha es tan perjudicial como el de izquierda para el sector privado”.
En el mismo mensaje, sostuvo que “el desprecio por la ley y por unos límites mínimos de decencia debe combatirse sin importar el color político del gobierno”. Gaviria concluyó su publicación con una advertencia sobre los riesgos para las instituciones: “El Leviatán es peligroso para la democracia y las instituciones, vístase como se vista”.
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Otra reacción fue la de Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis, quien cuestionó la relación que debería existir entre el Gobierno y los gremios. En una publicación en X, Guzmán sostuvo que esa relación “no puede ser de subordinación o enemistad”.
El analista también planteó un escenario hipotético sobre la administración de Abelardo de la Espriella y advirtió que, si el Gobierno busca “co-gobernar con el sector gremial” y para ello necesita tener aliados dentro de las organizaciones empresariales, esto representaría, a su juicio, “una pésima noticia para la autonomía gremial y para el país”.