El nombre de Mariano Barbacid ha cobrado especial relevancia en los últimos días tras la publicación de un estudio que podría marcar un antes y un después en la investigación contra el cáncer de páncreas, uno de los tumores más agresivos y con peor pronóstico.
El equipo que lidera en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en España, logró eliminar por completo tumores pancreáticos en modelos animales mediante una terapia triple combinada, un resultado inédito que evita la resistencia a los fármacos y consigue regresiones duraderas sin efectos secundarios relevantes.
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El hallazgo, publicado en la revista científica PNAS, abre la puerta a futuros ensayos clínicos y renueva la esperanza en una enfermedad cuya supervivencia a cinco años no supera el 10%. Solo en España se diagnostican más de 10.000 casos al año, y a nivel mundial se estiman decenas de miles de nuevos pacientes cada temporada. Durante décadas, los tratamientos apenas habían avanzado.
Pero, ¿Quién es el científico detrás de este avance?
Barbacid (Madrid, 1949) es una de las figuras más influyentes de la oncología molecular contemporánea. Bioquímico de formación, estudió Ciencias Químicas en la Universidad Complutense y se doctoró en 1974. Su carrera internacional despegó poco después en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI), donde formó su propio grupo de investigación y empezó a concentrar sus esfuerzos en entender los mecanismos genéticos que transforman una célula sana en cancerosa.
Allí protagonizó uno de los hitos más importantes de la biomedicina moderna: en 1982 aisló el primer oncogén humano, es decir, el primer gen mutado capaz de causar cáncer. Ese descubrimiento permitió identificar por primera vez la raíz molecular de la enfermedad y sentó las bases de lo que hoy se conoce como oncología molecular y terapias dirigidas.
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Desde entonces, buena parte de los tratamientos actuales contra el cáncer parten de ese conocimiento.
Tras una década en la industria farmacéutica —donde llegó a ser vicepresidente de Oncología Preclínica en Bristol-Myers Squibb— regresó a España en 1998 para fundar el CNIO, centro que dirigió y posicionó en menos de diez años entre los mejores del mundo en investigación oncológica. Más tarde dejó la gestión para volver al laboratorio, convencido de que su lugar estaba en la ciencia básica.
¿En qué consiste su investigación?
Su más reciente logro vuelve a ponerlo en el centro de la conversación científica. El problema del cáncer de páncreas es que, incluso cuando se desarrollan fármacos prometedores, los tumores generan resistencias en pocos meses. La estrategia del equipo de Barbacid fue atacar simultáneamente tres puntos de la vía molecular del oncogén KRAS —mutado en el 90% de estos pacientes—, combinando tres compuestos.
La comparación que usa es sencilla: “Es más difícil que una viga se parta si la sujetas por tres puntos y no por uno solo”.
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En ratones, la fórmula consiguió la desaparición permanente de los tumores.
Aunque el propio científico insiste en la prudencia —“todavía no estamos en condiciones de llevar a cabo ensayos clínicos”—, el avance es considerado uno de los más prometedores de los últimos años.
El amar lo que uno hace
Lejos del estereotipo del investigador distante, Barbacid suele hablar de vocación. En entrevistas ha contado que su amor por la ciencia nació en la infancia, gracias a profesoras que le enseñaban contenidos fuera del currículo y despertaron su curiosidad por la estructura de la materia y el ADN.
“A los jóvenes les diría que tengan una vocación clara y sepan hacia dónde ir”, dijo recientemente. “Si no, pueden perderse”.
También defiende con firmeza la sanidad pública española y el fortalecimiento de la investigación local. “Eso de irse a Houston para tratarse un cáncer ya es historia. Aquí tenemos oncólogos y ensayos clínicos de primer nivel”, ha afirmado.
Un científico con marca propia
Hay otro detalle que suele llamar la atención de quienes lo ven por primera vez: una marca rojiza visible en el centro del rostro, un rasgo físico que se ha vuelto parte de su imagen pública y lo hace fácilmente reconocible dentro y fuera de los laboratorios.
En redes sociales y espacios digitales ese aspecto ha despertado curiosidad, pero el científico nunca ha explicado su origen ni existe información médica confirmada al respecto, por lo que se trata simplemente de una característica personal más, ajena a su trabajo.
Más allá de lo anecdótico, su nombre pesa por lo que ha hecho en la ciencia. Hoy, con más de siete décadas de vida, Barbacid mantiene el mismo objetivo que lo motivó desde joven: convertir el cáncer en una enfermedad tratable o crónica.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es el cáncer de páncreas?
- Es uno de los tumores más agresivos y con menor supervivencia a cinco años, inferior al 10%.
- ¿Qué logró Mariano Barbacid?
- Eliminó tumores de páncreas en modelos animales usando una terapia triple que bloquea tres vías de KRAS, el oncogén mutado en la mayoría de estos casos.
- ¿Se podrá aplicar en humanos pronto?
- Barbacid advierte que aún no se han iniciado ensayos clínicos, pero el avance abre la puerta a futuros estudios.