“Yo no soy la roca, que golpea la ola, soy de carne y hueso”.
Verso de la canción “Voy a perder la cabeza por tu amor”.
Algo tiene que estar objetivamente mal en el mundo para la mitad de su población si cuando nos hablan de una película en la que el personaje principal sufre todo el tiempo, de principio a fin, podemos tener la certeza casi absoluta de que será una cinta de acción si el protagonista es hombre y un drama realista si es mujer.
Es lo que pasa con la pobre Linda, a quien Mary Bronstein,