Héctor Iván García cumplió ayer tres semanas como rector encargado de la Universidad de Antioquia y, aunque ha dicho que solo estará en el cargo durante un año, pues ese fue el plazo inicial que le dio el Gobierno Nacional para sacar al alma mater de la crisis financiera en la que está, quiere hacer cambios drásticos. En esta entrevista habla de su llegada a la institución, su cercanía con la exministra Carolina Corcho, los primeros hallazgos sobre la situación de la universidad y las cosas que quiere cambiar, entre ellas, la manera en cómo se elige al rector, empezando por el que eventualmente lo reemplazará.
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El vínculo de Héctor García con Carolina Corcho y el Gobierno Petro
¿Cuándo y cómo se enteró de que iba a ser rector de la Universidad de Antioquia?
“A mediados de diciembre fui convocado por el ministro de Educación a una reunión en Bogotá. Me propuso que asumiera el encargo ante la decisión del ministerio de hacer el reemplazo del rector Arboleda. Luego de pensarlo varios días y consultarlo con mi familia, tomé la decisión y le anuncié que iba a hacerlo. Se oficializó el 29 de diciembre y asumí el 21 de enero”.
Usted este año se pensiona, ¿por qué aceptó?
“Lo de la pensión es un compromiso que yo había adquirido con el decano de la Facultad de Medicina de acompañarlo durante su periodo, que vence a finales de este año. Ya estaba definido con mi familia que a final de año me pensionaba. ¿Por qué acepté? Analicé que, ¿por qué no entregarle mi último año a la universidad que me lo ha dado todo profesionalmente, para tratar de sacarla de esta situación tan complicada?”
¿Carolina Corcho lo recomendó con el ministro Rojas?
“No sé. Tengo muy buenas relaciones con Carolina. Fue mi alumna, hizo parte del grupo de investigación en violencia urbana de la facultad y tras su graduación hemos tenido muchísimo contacto. Cuando fue ministra de Salud, fui comisionado por el rector Arboleda para hacer el enlace entre el ministerio y la Universidad de Antioquia. Pero no sabría decir cómo llegó mi nombre allá”.
¿Ha hablado con John Jairo Arboleda?
“No. Ni él me ha llamado ni yo lo he llamado. Cuando termine su periodo de vacaciones, él es un profesor más que debe volver a su facultad y con seguridad lo voy a llamar. No tengo limitaciones de hablar con nadie; allí (señala el sofá de su oficina) han estado sentados opositores que me han dicho claramente: “estoy en contra de que usted esté aquí, es una violación a la autonomía”. Yo acepto eso”.
¿Y usted qué les responde?
Situación financiera actual de la UdeA
¿Por qué ha hecho tantos cambios en el equipo directivo si su nombramiento es temporal?
“Por varias razones: uno, necesito trabajar con gente de confianza. Dos, que sea gente competente que conozca la universidad. Lo más importante para mí es tener un equipo en el que confíe plenamente y que cumpla con los valores de esta administración. Son profesores que saben que esto es un interinato y que regresarán a sus actividades docentes al terminar esta rectoría”.
¿Dónde estuvo el problema financiero?
“No hay suficiente claridad en la información suministrada por la administración anterior, así que estamos levantándola. Son muchos factores. Ha habido dificultades con los temas de regionalización; el modelo es importante pero insostenible tal como ha estado concebido. Los recursos del Gobierno Nacional y departamental son insuficientes. Y estamos evaluando ineficiencias en la gestión de los recursos”.
¿Cree que hubo corrupción o malos manejos?
“No voy a hacer una cacería de brujas. La inspectora no ha mencionado posibilidades de corrupción. Lo que encontremos lo diremos con transparencia, sea para bien o para mal”.
Los 6 pilares para salvar a la Universidad de Antioquia
¿Por qué cree usted que es el indicado para sacar a la universidad de esta crisis? Dicen que no tiene mucha experiencia administrativa.
“La experiencia administrativa es cuestionable; aunque no haya tenido cargos de dirección, he estado acompañando procesos administrativos en Medicina. Conozco la universidad en todos los niveles. Estuve cuatro años en el Consejo Superior durante la pandemia y nos tocó acompañar a la administración para sacar adelante la universidad”.
Hablando del Consejo Superior, ¿qué opinión le merece la presencia de Wilmar Mejía allí?
Pero sí es atípico que haya alguien del DNI, es como si Uribe hubiera mandado en su momento al subdirector del DAS...
“Insisto, yo ahí tengo que respetar lo que el presidente haya decidido. No puedo ponerme en función de decir sí o no, porque está en la potestad del Presidente. Yo lo único que espero es que la presencia de él de verdad contribuya a sacar a esta universidad adelante”.
La crisis del Hospital Alma Máter y la deuda de las EPS
¿Qué plan tienen para sacar a la universidad adelante?
“Uno, resolver rápidamente los requerimientos de la inspección y vigilancia. Es importante aclarar que es una medida preventiva, la universidad no está intervenida. A partir del empalme y diagnóstico, armaremos un plan de mejoramiento. Adicionalmente, creo que la crisis no es solo financiera. He creado seis temas prioritarios para garantizar la universidad pública en los próximos años”.
¿Cuáles?
“Uno, lo financiero: con un equipo competente buscaremos mecanismos de financiación distintos o adicionales, más allá de la Ley 30 y la venta de servicios. Dos, la situación del Hospital Alma Máter; es el hospital de la universidad y hay que sacarlo de su crisis financiera...”.
Usted es médico, con una maestría en Salud Pública. ¿Qué piensa de la situación del sistema de salud actualmente?
“Estamos en una situación muy grave. Acompañé a Carolina Corcho y a las organizaciones sociales en la propuesta de reforma que lamentablemente no pasó en el Congreso. La situación nos afecta directamente al Hospital Alma Máter; hay un problema muy complicado de flujo de recursos”.
Pero, ¿de quién es el problema? Si el gobierno tiene intervenido el 60% de las EPS...
“Las dos deudoras principales de nosotros son Savia y Nueva EPS, y ambas están intervenidas. Estamos buscando que los interventores nos transfieran los recursos. La deuda es de $164.000 millones y el Hospital le debe a la universidad $146.000 millones”.
¿Por qué el gobierno giró esos $70.000 millones adicionales justo cuando lo nombran a usted? ¿Para presionar la salida de Arboleda?
“Los recursos adicionales fueron una exigencia del Movimiento Universitario todo el año pasado. Entiendo que cuando el gobierno decide retirar a John Jairo Arboleda y ponerme a mí, eso hace parte de un plan de salvamento que incluía mi presencia y recursos adicionales. No sabría decir de dónde los sacaron”.
¿Dentro del plan si estaba entonces que había que sacar a Arboleda para girar la plata?
¿Hay que ponerle techo a los salarios de los profesores?
“El decreto 1279 —la norma que regula la remuneración de los profesores de las universidades públicas de acuerdo a los títulos de los profesores y a su producción científica y académica— sí tiene que ser ajustado y concertado con los profesores. Este gobierno no creo que tenga ya tiempo para hacerlo, ojalá en el próximo se pueda hacer. Pero hay un asunto importante: el salario de enganche tiene que mejorar sustancialmente para que la universidad se vuelva atractiva para las nuevas generaciones. Si comparas el salario de enganche de una universidad privada prestigiosa con el de la pública, este es muy inferior”.
¿Tiene que ayudar más la Alcaldía de Medellín a la UdeA?
“Sí, tiene que haber recursos nuevos de base presupuestal del municipio. Recuerdo que el alcalde Federico se comprometió a ayudar en una rueda de prensa y hasta el momento pues...”
¿Usted ha hablado con él?
“No. Tengo pendientes dos conversaciones: una con el gobernador de Antioquia y dos con el alcalde de Medellín”.
En la entrevista de salida a John Jairo, él dejó entrever que le habían pedido puestos o contratos. ¿A usted le pidieron?
“Así me pidan digo que no. Aquí no estoy para pagarle favores a nadie. Estar en el último año de mi vida académica me permite tener independencia. El que me pida, taca burro”.
Quedamos en dos de los seis puntos...
“Tercero, el conglomerado universitario: la Fundación Universidad de Antioquia y Corporación CIS están en el ojo del huracán. Cuarto, lo académico, que tiene que ver con planes de trabajo y regionalización. Quinto, paz y convivencia, sobre todo en este campus. Sexto, la reforma del Estatuto General, que es un tema sensible e implica la nueva elección de rector”.
¿Qué reformaría de ese estatuto?
“Hay propuestas que van desde no hacer nada de reforma hasta hacer una constituyente. Ahí hay algo fundamental que tiene que definirse y es que hay que convocar a una nueva elección de rector. La definición de qué hacer con el estatuto incide sobre esa nueva elección del rector”.
¿Primero es la elección o la reforma?
“Cualquiera de las dos. La reforma del estatuto podría ser acotada para cambiar la forma como se elige el rector o hay otras propuestas más generales para cambiar toda la estructura académico-administrativa o una constituyente”.
¿Pero eso no va mucho más allá de sacar a la universidad de la crisis financiera?
“Son temas centrales en la generación de la crisis. Lo importante es que conversemos y logremos acuerdos mínimos para pensar la universidad de verdad”.
¿Y eso es pedido del gobierno o iniciativa suya?