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¡Ni se le ocurra caminar por los rieles del metro! Invasión en cuatro puntos afectó a 150.000 personas

Desde el Metro de Medellín hacen el llamado a no bajarse de los trenes en las emergencias por los riesgos que hay en la vía férrea. Hubo cuatro personas agredidas en los hechos del lunes.

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29 de agosto de 2023
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Como si fuera un efecto dominó, el metro colapsó en la noche del pasado lunes por un acto de incultura que se replicó en cuatro puntos del sistema, llevando a su cierre total. Más de 150.000 usuarios se vieron afectadas en el retorno a sus casas por unas 500 personas que decidieron bajar a las vías, sin importar los riesgos e irrespetando a las autoridades.

Ni los más de 300 policías dispuestos solo para el sistema, ni todo el personal del Metro volcado en las estaciones más críticas, pudieron controlar a las pocas personas, víctimas del desespero y del afán, recibiendo, por el contrario, agresiones físicas y verbales, algo que dista de la destacada Cultura Metro.

El gerente del Metro, Tomás Elejalde, señaló que más que pasar por un tema relacionado con el sistema de transporte, es algo que se ha venido presentando con el entorno en general, donde la intolerancia se ha vuelto la constante y esto ha dado pie a que se presenten situaciones como las ocurridas el lunes.

Todo comenzó con un tren que sufrió una falla técnica entre las estaciones Industriales y Exposiciones, problema que estaba a punto de ser solucionado cuando un grupo de usuarios habilitó la palanca azul, abrió las puertas y se lanzó a la vía férrea para dirigirse a la estación más cercana.

A partir de ese momento empezó la cadena de situaciones que se replicaron, de acuerdo con el Metro de Medellín, entre San Antonio y Parque Berrío, luego entre Ayurá y Aguacatala y finalmente entre Universidad y Hospital. Al ver que eran tantos los tramos afectados, las directivas optaron por suspender la operación en las líneas A y B de los trenes, así como en tres metrocables.

La violencia se hizo presente

Además de la invasión de las vías férreas, también se registraron ataques en contra de los uniformados y de los funcionarios que estaban en la labor de controlar los problemas de orden público que afectaron el sistema, agravando un problema que se pudo solucionar en 20 minutos y que terminó demorando casi tres horas.

Según explicó el gerente Elejalde, una patrullera de la Policía recibió un golpe en el rostro por parte de un hombre que no acató al llamado de no lanzarse a la vía del sistema, en un hecho registrado entre las estaciones Parque Berrío y San Antonio.

“Tuvimos a más de 1.200 personas del Metro, vigilancia privada y Policía desplegados para controlar la situación y se tuvo que suspender la operación porque nuestra prioridad pasa por proteger la vida de las personas”, aseguró Elejalde.

Además de la uniformada en cuestión otras cuatro personas sufrieron lesiones menores por parte de las personas que estaban concentradas, únicamente, en tomarse la vía del metro, sin importar el efecto colateral que estaban generando. Además, hubo empujones a otros funcionarios que no se contabilizaron.

“Algunas personas estaban lanzando piedras a quienes estaban en las plataformas y a quienes les ordenaban que abandonaran la vía, en un acto que llega a situaciones críticas de intolerancia”, manifestó Jaime Andrés Ortiz, gerente Social y de Servicio al Cliente del Metro de Medellín.

Por estas agresiones, la Policía Metropolitana capturó a cuatro personas, quienes deberán responder por lesiones personales y agresión a servidor público.

Un acto peligroso

El hecho de tomarse las vías del metro es una actividad riesgosa para quienes lo hacen sin ningún control, debido a que se exponen a situaciones que pueden comprometer, incluso, la vida.

“Siempre que se presenten estas situaciones, nosotros estaremos en la obligación de poner la vida de las personas por encima de cualquier cosa. Tenemos que tener en cuenta que son muchos los riesgos que corren los usuarios cuando se lanzan de los trenes a la vía férrea”, dijo el gerente.

Entre los menores se encuentran que al caminar por los rieles o sobre las piedras puedan sufrir una caída que lleve a que se doblen el tobillo o alguna otra fractura, sin tener en cuenta los riesgos propios del sistema, como una descarga eléctrica o ser arrollado por un tren que esté pasando mientras la persona se baja del vagón.

Entérese: El metro se retrasa 21,5 minutos al día por pasajeros que hacen mal uso de los botones de emergencia

Todo esto en medio de una situación que cada vez se está volviendo más recurrente porque nada más, hace una semana, otros usuarios también se salieron de los trenes sin autorización, aunque en ese momento la afectación solo fue de 30 minutos y en cuatro estaciones. En toda la historia del metro es la primera vez que se toma una decisión tan drástica ante la invasión del corredor de los trenes.

El gerente del Metro de Medellín aseguró que si bien es la primera vez, puede que no sea la última y se haría de manera tan reiterativa como se presenten las invasiones de este tipo.

“Estamos dispuestos a tomar medidas similares, en caso de ser requerido, y si vuelve a presentarse una situación como la registrada este lunes, lo volveremos a hacer”, dijo.

Pero entre las alternativas no se encuentra hacer un bloqueo de las palancas, que son las que permiten la salida de los usuarios de los trenes, puesto que las normas internacionales de este tipo de sistemas de transporte no lo permiten por seguridad.

“Estamos mirando las posibilidades y tomaremos decisiones para que se proteja la vida de las personas. Es un tema muy complejo, que debe hacerse con cuidado”, aseguró el gerente Elejalde.

Menos fallas, menos riesgos

Paralelamente al trabajo que se realiza con la sensibilización con el usuario para que no cometan este tipo de actos imprudentes con el sistema, desde el Metro de Medellín se trabaja en la modernización y optimización de los trenes para que las fallas no sean tan reiterativas como sí se presentaba en el 2022.

“Tenemos la suerte en haber avanzado en la modernización de los trenes. El sistema está muy estable en términos técnicos y estamos terminando el proceso de modernización de los trenes, algo que nos juega a favor en esta situación”, expresó el gerente de Servicio al Cliente del Metro.

Aseguró que si bien la frecuencia de las fallas ha venido mermando, estas no se eliminarán del todo porque son parte inherente de la operación de cualquier sistema de transporte en el mundo.

Ahora la prioridad del Metro es trabajar en fortalecer la cultura ciudadana, en antaño eje de la Cultura Metro y hoy uno de sus mayores dolores de cabeza.

“Nos debemos concentrar en compensar entre todos los efectos que se revierten dentro del metro, que son fenómenos sociales, más allá de la Cultura Metro”, aseveró el gerente.

De hecho, indicó que se continúa trabajando en instituciones educativas y con otros sectores de la ciudad para formar e incentivar el respeto a las normas dentro del sistema y, entre otras cosas, establecer cómo se deben comportar los usuarios en situaciones críticas, como las fallas que se pueden presentar.

“Pero nosotros no podemos solos. Necesitamos un trabajo articulado con la sociedad para fortalecer la cultura social, que es la que nos viene afectando recientemente, llevando a que se presenten situaciones tan delicadas como la que ocurrió”, manifestó el gerente.

En medio de esta situación, Elejalde destacó el comportamiento de la gran mayoría de personas, unas 100.000, que no siguieron las actitudes de quienes sí optaron por invadir el viaducto, esperando, incluso, las tres horas dentro de un tren hasta que todo se solucionara. Pero el trabajo seguirá, según el Metro, para que no se presenten estas situaciones y, quizá, no ocurra una tragedia por actos de incultura.

500
personas, se estima, que accedieron a las vías férreas del metro este lunes.

La palanca azul se utiliza para que, en caso de emergencia, se puedan abrir las puertas y los usuarios salgan de los trenes, todo bajo la coordinación del personal del Metro de Medellín.

Jaime Andrés Ortiz, gerente Social y de Servicio al Cliente de la empresa de transporte, explicó que cuando se habilitan estas palancas, incluso, se suspende el flujo de aire en los trenes.

Esta palanca no se puede activar ni durante el recorrido de los trenes ni tampoco cuando está detenido si hay alguna falla técnica. “El uso incorrecto de estas puede llegar a dañar las puertas, llevando a que los trenes no puedan continuar su marcha”, dijeron desde la empresa.

El botón rojo, que se encuentra al lado izquierdo de cada una de las puertas de los trenes, sirve como una alerta para cualquiera de las eventualidades que se presenta dentro del sistema. Este particularmente no detiene los trenes, pero pone a plena disposición todo el equipo necesario para atender las situaciones requeridas dentro del sistema. Solo se debe presionar en los siguientes casos: riesgo en la operación, casos de acoso y abuso sexual entre los vagones, riñas, hurtos, problemas de salud de algún pasajero o cualquier otra emergencia que ocurra durante el servicio comercial y que amerite la asistencia de operarios de la empresa.

Tres jóvenes, no se sabe si en un acto de rebeldía, se cruzaron de lado a lado, como si fuera una calle, la estación Caribe, situación que no obligó a suspender el servicio.

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