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Baja producción, importaciones y desplome de precios: la crisis cafetera que está a punto de estallar

El envejecimiento de los cafetales, la baja productividad, el desplome de los precios y las importaciones tienen al sector cafetero en un estado crítico. Productores siguen haciendo llamados al Gobierno.

  • El consumo interno de café no alza cabeza, pues por ejemplo, a agosto de este año, los hogares colombianos consumieron 176.000 sacos, un nivel 3,8% inferior al visto en el mismo mes del año pasado. Foto: Camilo Suárez
    El consumo interno de café no alza cabeza, pues por ejemplo, a agosto de este año, los hogares colombianos consumieron 176.000 sacos, un nivel 3,8% inferior al visto en el mismo mes del año pasado. Foto: Camilo Suárez
11 de octubre de 2023
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El café colombiano sigue pasando por un momento amargo: el desplome de los precios del grano, los bajos índices de producción, las importaciones, el envejecimiento de los cultivos y las polémicas en que se ha visto envuelta la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) han llevado al sector a un estado crítico.

Precisamente, estas fueron las razones por las cuales, en el pasado debate de control político que se llevó a cabo en el Congreso de la República, representantes del Eje Cafetero y Tolima hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que se tomen medidas “efectivas y urgentes” ante la crisis que viven los cafeteros del país.

“Si el Gobierno no toma medidas podríamos estar ad portas de ser testigos de la mayor movilización cafetera de la historia en Colombia”, advirtió Alejandro García, representante a la Cámara por Risaralda.

Y es que uno de los principales reclamos de los productores de café son respecto a las importaciones del grano.

Frente a esto, Carlos Arturo López, vocero de Dignidad Cafetera en Risaralda, ha venido expresando que las importaciones de café de baja calidad están cambiando la credibilidad del producto colombiano, haciendo que el valor por el grano siga a la baja.

“Hay serios indicios de que las importaciones han aumentado más del 100% en los últimos años y esto contribuye a que en el país se tome solo pasilla y a que posiblemente adulteren los cafés que exportamos, por lo que se rebaja la prima que nos pagaban por buena calidad en el mundo y perdemos credibilidad”, aseguró el representante gremial.

A su turno, Adaljiza Lozano, en representación de la Unión de Cafeteros de Colombia, resaltó que la crisis de los cafeteros se ha venido agudizando desde que se dio paso al sistema de libre mercado para la comercialización del grano, con lo que los cafeteros “están soportando los costos y el bajo precio de compra mientras que las grandes comercializadoras reciben las ganancias con la venta al público”.

“Esta situación ha afectado en primera medida a los pequeños caficultores que producen el 70 % del café del país, y ya ha irradiado a los medianos productores que son el 2,4%, y el 0,9% de grandes productores, lo que lleva a evidenciar que la población más vulnerable es la que está soportando las mayores pérdidas”, puntualizó.

Es de anotar que, en el acumulado de 12 meses a agosto, cifras de Fedecafé dan cuenta que las importaciones del grano registraron 2,3 millones de sacos de 60 kilogramos; es decir, 8,6% frente a lo reportado en el mismo periodo de 2022, cuando fueron por 2 millones. Sin embargo, en la variación anual a agosto, el gremio estima que las importaciones caigan un 54,1% con respecto al mismo mes del año anterior.

¿Por qué se importa café?

Uno de los cuestionamientos que siempre surgen es por qué, si Colombia es un productor por excelencia de café, sigue comprando al exterior.

Según explicó a este diario la Federación, la importación de café es asunto que está bajo control exclusivo del Gobierno Nacional y se somete a las determinaciones arancelarias que escapan a la órbita del gremio.

“Se trata de un acuerdo de libre mercado que hizo el gobierno colombiano en 1989 con países productores como Brasil, Vietnam y Perú. No estando prohibida la importación de café, la actividad queda sometida relación de oferta y demanda, conforme la oferta nacional y el precio que determinan la rentabilidad de importar o no. De esta forma, cuando los precios en el exterior resultan menores, a los importadores les es rentable comprar para transformar y comercializar”, dijo el gremio.

Y agregó “que la importación es para abastecer la industria interna. No para la reexportación como materia prima”.

Por su parte, Álvaro Jaramillo, gerente del Comité de Cafeteros de Antioquia, señaló que el café de colombiano en los últimos años se ha exportado casi todo, por lo que no se ha dejado casi pasilla, que son los granos de inferior calidad. Pero, al Colombia tener una industria de solubles —como Colcafé, Buencafé, entre otros—, hace que se necesiten este tipo de granos.

“Los productores le han pedido varias veces al Gobierno que cierre las importaciones, pero desde el gremio les hemos explicado que esto no se puede hacer por asuntos relacionados con la Comunidad Andina, es algo muy complejo”, indicó el dirigente gremial.

Y añadió que aunque en diferentes gobiernos se han puesto algunas barreras o limitaciones a esas importaciones, países como Brasil las han demandado y las han tumbado, argumentando un libre mercado.

Entre tanto, el ex ministro de Agricultura, Andrés Valencia, manifestó que una de las razones por las que las importaciones han reaccionado “de manera tan dramática” en los últimos años, es porque la producción interna de café viene cayendo por tercer año consecutivo.

“En esos tres años se han perdido cerca de 3,7 millones de sacos, lo que ha venido generando un déficit de materia prima para atender el mercado interno. A ello se suma que los contratos de café con entrega a futuro no han sido cubiertos con el físico. Aún falta una porción por entregar y eso presiona todavía mas el mercado interno”, apuntó.

Precios y renovación

Otro de los aspectos que ha exacerbado la crisis cafetera es el desplome del precio del café y el envejecimiento de los cafetales, que ha traído como consecuencia la baja productividad del grano colombiano.

En este sentido, en declaraciones pasadas el gerente de la Federación, Germán Bahamón, reconoció que “están preocupados”. “El precio de la carga interna del café no lo pone la Federación, hacemos parte de un mercado mundial y la cotización del precio se da en la Bolsa de Nueva York y hemos visto una caída del 23% del precio en la bolsa, en los últimos meses”, dijo.

Este panorama también se da, según los analistas, por la caída que ha tenido el consumo de café, pues por ejemplo, a agosto de este año, los hogares colombianos consumieron 176.000 sacos, un nivel 3,8% inferior al visto en el mismo mes del año pasado.

En cuanto al envejecimiento de los cafetales, otra gran preocupación de los productores, hay un atraso en el plan de renovación, por lo que están dejando de ser productivos, competitivos y rentables.

“El árbol de café tiene una vida productiva de cinco años, de ahí en adelante empieza una curva decreciente. En ese momento es que se debe renovar. Pero en 2022 no solo se fertilizó menos, sino que no se pudo arrancar con el programa. Antioquia, por ejemplo, es uno de los departamentos cuyos cultivos tienen un promedio de edad de cinco años y siete meses, pero sin esta renovación, el indicador se nos va a subir”, explicó Jaramillo.

Por el momento, la ministra de Agricultura, Jhenifer Mojica, anunció la puesta en marcha del programa de renovación, para el cual se destinaron recursos por $35.000 millones.

El lío por las cooperativas

En el debate de control político por la situación cafetera, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, aseguró que la Fedecafé es la “culpable” de la quiebra de las cooperativas y de que los productores hayan perdido la credibilidad en el mercado de futuros.

“La Federación no fue capaz de decir a los caficultores en qué se estaban metiendo y simplemente los dejaron que hicieran contratos con grandes compradores especuladores del mercado externo”, dijo el ministro.

Sin embargo, Germán Bahamón, gerente del gremio, explicó que las cooperativas no pertenecen a la Federación y que por el contrario esta ha hecho acuerdos para evitarles una quiebra.

“Luego de la situación de futuros, la Federación por el contrario ha hecho acuerdos para evitarles una quiebra y continúa financiando la compra de café y fertilizantes para el sector”, señaló.

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