En temas de alimentación, para muchos diciembre es un mes de excesos. Por eso, con la llegada del Año Nuevo y la tradición de plantearse metas y objetivos para los siguientes doce meses, bajar de peso se convierte en uno de los propósitos más frecuentes entre familiares y amigos.
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Y si bien este objetivo puede traer beneficios para el bienestar físico y mental, es importante ser cuidadosos con la forma en que se busca perder esos kilos de más. En la prisa por lograr resultados rápidos aparecen las dietas exprés, métodos de alimentación que se caracterizan por ser restrictivos y por prometer pérdidas de peso en pocas semanas e incluso en días.
A pesar de los resultados que prometen, este tipo de regímenes alimenticios no es recomendado por expertos, quienes a la par advierten sobre las posibles consecuencias que pueden traer para la salud.
Nicolás Romero, coach nutricional y fundador de Mitho Wellness, explica que uno de los peligros de estas dietas proviene de los desequilibrios nutricionales que tienen, al prohibir el consumo de ciertos alimentos o incentivar en exceso el de otros. Al mismo tiempo, este punto también sirve para explicar por qué estos planes no suelen tener efectos duraderos a largo plazo.
“Es importante hacer un plan nutricional que vaya más allá del déficit calórico y se enfoque más en la calidad de los alimentos, sus nutrientes y sus diferentes efectos en el organismo”, explica Romero.
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