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Lo que falta para concluir la última fase de la Regional Norte

  • Los nuevos tramos pretenden aliviar los problemas de movilidad del Norte del Valle de Aburrá y ofrecer espacios seguros para el peatón y los ciclistas. FOTOS julio césar herrera
    Los nuevos tramos pretenden aliviar los problemas de movilidad del Norte del Valle de Aburrá y ofrecer espacios seguros para el peatón y los ciclistas. FOTOS julio césar
    herrera
  • Lo que falta para concluir la última fase de la Regional Norte
¿Qué falta para fase final de la Regional Norte?
Por EDISON FERNEY HENAO H. | Publicado el 28 de mayo de 2021

Tres de los cuatro tramos de la obra se entregarán antes de agosto. El cuarto trayecto está desfinanciado.

Mejorar la movilidad en el Aburrá Norte es una de las apuestas que, todavía, se cuenta entre la lista de pendientes de la región. El tráfico, según habitantes de la zona, es asfixiante. La estrechez de las vías y su escasez hace que transitar por allí sea, en palabras de Ramiro Zapata, taxista desde hace dos años, un martirio.

A propósito de este panorama, consultamos cómo avanza uno de los proyectos que podría ayudar a aliviar esa situación. Es el caso de la Regional Oriental Norte, una obra que comprende la intervención de tres tramos viales de importancia nacional.

Los anteriores, según el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva), descongestionarán la movilidad hacia el norte, el resto de Antioquia y la Costa Atlántica.

¿En qué consisten?

Los tramos referidos se dividen en las fases II, III y IV.

La primera de estas comprende la Regional Oriental Norte–Bello. Esta es ejecutada por el concesionario Hatovial y comprende una longitud de 2,7 kilómetros. Contará con tres carriles nacionales, ciclorrutas y un componente urbanístico. Este último, explicó el Amva, le dará continuidad a la Avenida Regional Norte, costado oriental del río Aburrá–Medellín, entre Uniminuto y el sector de Fontidueño, en Bello.

Según la entidad, este frente tiene un avance del 87 %. A la fecha se adelantan actividades sobre dos bienes inmuebles que estaban pendientes de adquisición por parte de la gestión predial, indicó.

Agregó, asimismo, que actualmente se trabaja en la instalación del puente peatonal sobre el lago Tulio Ospina, además de tramitar obras relacionadas con las torres de energía.

La fase III se concentra, por su parte, en solucionar un problema de congestión que, según Patricia Echeverry, comerciante de Bello, no da espera.

Este tramo es conocido como el intercambiador de La Seca, proyecto que contará con 1,2 kilómetros de ciclorrutas, espacio para peatones y 750 metros de vía para conectar la actual variante Soya–Niquía.

La cifra de ejecución en esta etapa llega al 98%. Este número, aclaró el Amva, no incluye el alumbrado público, “tema que estamos tratando en mesas de trabajo con la Gobernación y Hatovial, con el objetivo de definir su costo”. Actualmente, se avanza en trabajos relacionados con señalización vial.

Es de aclarar que este intercambio se concibió en dos fases. La primera, que está en ejecución, busca aliviar la movilidad en sentido norte-sur; la segunda se pensó de manera opuesta y, por ahora, no cuenta con una ruta clara de financiación.

La última fase (IV) tiene influencia directa en Copacabana. Consta de 700 metros de vía y, hasta ayer, sumaba un 98% en avances. También se encuentra pendiente de señalización. Respecto a los tiempos de entrega, la entidad metropolitana afirmó que la fase IV estará lista en el mes de julio de este año; la II y III, un mes más tarde, en agosto.

Los retos

Estos, según el Amva y la Gobernación, han tenido que ver con la financiación de uno de los tramos. María Camila Salcedo, subdirectora de Proyectos del Amva, detalló que la entidad ha asumido la gestión predial de las tres fases en cuestión, inversión que suma $30.000 millones.

En cuanto a las fases II y IV (que están a su cargo) se han dispuesto, según sus cuentas, $47.000 millones y $9.000 millones, respectivamente.

Los anteriores, sin embargo, no son los frentes que preocupan. El monto que ha presentado percances tiene que ver con la fase III, que comprende el intercambiador vial La Seca, la cual se construyó mediante un modelo de cofinanciación, explicó Catalina Vélez, directora de Concesiones y Alianzas Público Privadas de la Secretaría de Infraestructura de Antioquia.

Para el intercambiador, sostuvo Vélez, se dispuso del recaudo de los peajes de las estaciones Trapiche, Cabildo y Niquía. Este, según la funcionaria, se ha visto afectado por la pandemia y el Paro Nacional del último mes.

“Debido a estos impactos, no ha sido posible hacer los recaudos esperados. Entonces, la primera etapa continuará desfinanciada y tendremos que buscar opciones que nos permitan mitigar el déficit y poder cumplir con el pago de las obras ya ejecutadas”, señaló.

Según Vélez, este contrato de concesión tenía vigencia hasta el 14 de abril de 2021, fecha en la que la proyección del recaudo presentaba un déficit de $38.900 millones. Por lo anterior, “solicitamos a la Agencia Nacional de Infraestructura un tiempo de seis meses adicionales, para continuar con el recaudo de las tres estaciones de peaje”.

Dicha entidad, en palabras de la funcionaria, otorgó un plazo adicional de tres meses, que irá hasta agosto de 2021.

Tras aclarar el estado de la financiación, esta dio detalles sobre la inversión en esta fase del proyecto. Precisó que para el primer corredor del intercambiador se invirtieron $126.000 millones (aquí es donde se presenta el déficit por la baja en el recaudo de los peajes).

El segundo, que iría del norte al sur, no tiene un modelo de financiación establecido, reiteró. Pese a ello, indicó que su construcción costaría $82.000 millones.

¿Por qué menos que el anterior? “Costaría menos porque el primer tablero ya contempló estudios, licencia ambiental y adquisición predial”, respondió.

Otro de los retos, complementó el Amva, es la gestión predial y ambiental. En este frente se suman la construcción de pasos de fauna y la mitigación del impacto ambiental de las obras en ejecución.

Corredor estratégico

Respecto a la importancia y al impacto que pueden tener estas obras, una vez entregadas, este diario consultó a varios habitantes del norte del Aburrá. Estos coincidieron en que se necesitan, además de este proyecto, más soluciones para enfrentar la congestión, que es “crítica”.

Echeverry lleva trabajando 30 años como comerciante y, en su trayecto diario, debe tomar varias rutas en el norte. “Este proyecto puede traer progreso y mejorar la movilidad. También reducir los accidentes que se presentan por la congestión que hay. Necesitamos más obras, porque las vías son muy estrechas. Es el caso de la antigua vía que va a Machado”, explicó.

“Lo más importante será descongestionar la glorieta de la estación Niquía. Allí, todos los días se presentan trancones. Los trabajos ayudarán a bajar esa congestión y los tacos diarios”, complementó William Cano, trabajador en un negocio para vehículos, en Fontidueño, Bello.

Y agregó: “El tema también se presenta acá en Machado, porque mucha gente, por evitar la autopista Norte, toma esta ruta para salir a Copacabana”.

Según Echeverry y Cano, los accidentes también son frecuentes. Eso implica que, al salir por la única autopista que lleva al norte, los automotores se queden sin opciones para transitar. “Si se presenta un accidente o cualquier novedad, la gente queda desconectada, porque no hay vías alternas”, sentenciaron.

Y Echeverry remató: “Ojalá que las entreguen rápido, y que construyan más, como en el Sur”. Esos son los planes del Amva y la Gobernación, pese a ello, tendrán que solucionar primero el déficit actual y gestionar los recursos necesarios para avanzar en los demás frentes

$126.000
millones es el costo del intercambio de La Seca, que está pronto a ser entregado.
$82.000
millones costaría la segunda fase de La Seca (sentido sur-norte), dice la Gobernación.
Infográfico

Contexto de la Noticia

¿Qué sigue? La futura ruta para ir al caribe

Por el Aburrá Norte salen todos los carros que van hacia la Costa Caribe. Ahora, la ruta es por Matasanos, subiendo a Donmatías, Yarumal y Valdivia, para llegar al Bajo Cauca. Pero esto cambiará con las autopistas de cuarta generación. En el Nordeste se están construyendo las vías del Nus, que tienen un avance del 87%, según la Concesión Vial del Nus. Esta será la vía principal para ir al Caribe y, en particular, para conectar a la capital paisa con el puerto de Cartagena. En total, las vías del Nus tendrán una extensión de 157 km.

Edison Ferney Henao Hernández

Periodista y politólogo en formación. Aprendo a escribir y, a veces, hablo sobre política.


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