El Iceberg de la crisis económica global: sólo vemos la parte superficial

En la primera semana de agosto, Standard and Poor´s bajó la calificación de la deuda soberana de largo plazo de Estados Unidos. En consecuencia, este lunes, las bolsas del mundo tuvieron una caida fenomenal. Pero, esto es coyuntural y no muestra la esencia del problema. De hecho, las bolsas se irán recuperando gradualmente después de este “lunes negro”.

Vamos a tratar de hacer una analogía con un Iceberg. Un témpano de hielo tiene la particularidad que en la superficie sólo exhibe su extremo más pequeño. Pero, en la medida que bajamos la mirada y nos sumergimos, vamos viendo que éste es más y más grande. Así que miremos el Iceberg desde su pináculo hasta el fondo.

1. La punta visible: Caída en la calificación de la deuda soberana de Estados Unidos. Esto significa que, en concepto de la calificadora de riesgo Standard and Poor´s, Estados Unidos no es un deudor “ideal”, o sea, ya no es triple A. Aunque la calificación doble A plus es muy buena para el resto de países del mundo, para Estados Unidos no lo es. Por décadas, la nación norteamericana había sido calificada triple A. Como reacción al fenómeno, la Reserva Federal ha anunciado que mantendrá las tasas de interés bajas, lo que se espera tranquilice a los mercados. Pero, anunciar que mantendrá bajas las tasas, por más de un año, es bueno y es malo. Bueno porque indica que la banca central se mantiene comprometida con la recuperación económica. Pero es malo, porque indica que sus pronósticos son muy pesimistas.

2. La parte no visible más superficial: El gobierno de Estados Unidos necesitó incrementar el techo de su deuda para poder cubrir sus gastos corrientes. Durante varias semanas, los congresistas demócratas y republicanas estuvieron negociando las condiciones para aprobarle un incremento del techo de deuda al gobierno y, así, Obama pudiera salir a tomar dinero del mercado para pagar empleados, proveedores y deuda vieja.

El problema del techo de la deuda, en sí, no es serio. El gobierno de Estados Unidos se puede endeudar, la banca le presta. El problema fue político. Los demócratas y los republicanos se trenzaron en una pelea por la elección presidencial del próximo año.  Sin embargo, este debate político afectó la confianza de los mercados y enrareció el ambiente.

Ahora, realmente Estados Unidos si tiene un serio problema: su Estado es históricamente deficitario y, más temprano que tarde, se tendrán que tomar medidas para reducirlo. Eso implica reducir gasto público y/o aumentar impuestos. Ambas son medidas recesivas. En un año electoral como el que se avecina, el debate entre el Tea Party (que no quiere que se suban impuestos bajo ninguna circunstancia) y el resto de la clase política que quiere aplicar una combinación de reducción de gasto y aumento de impuestos, es un factor que no ayudará a la recuperación económica.

3. Tercer nivel de profundidad: la crisis financiera de 2008. Este pedazo de témpano es enorme. La recesión cíclica de 2007 -agudizada con la crisis inmobiliaria y financiera de 2008- ha dejado huellas enormes. El desempleo se disparó en Europa y Estados Unidos y, tres años después, aún no se ven señales claras de recuperación. Estados Unidos tiene 14 millones de desempleados (el doble del desempleo que tenía antes de la crisis), España anda con un tasa de paro cercana al 20% y algo grave también sucede en Grecia, Portugal, Italia y Francia.

O sea, es difícil que la economía salga de la crisis si la construcción no se reactiva, si las operaciones financieras no se reaniman -prestarle dinero a la gente- y si el empleo no se recupera. O sea, la inestabilidad laboral, el alto nivel de endeudamiento de la gente y la caída en el precio de las viviendas, no motivan a los bancos para reactivar el crédito. Y, si la gente no reinicia el consumo, la economía difícilmente comenzará una senda sostenida de crecimiento económico.

4. La parte más profunda y grande del iceberg: los Mercados Emergentes y la caída en la competitividad de las economías de los Países Industrializados. Aquí está el verdadero origen de la crisis. Por décadas, las grandes firmas de Estados Unidos, de Europa y de Japón han ido trasladando su producción a China, India y otros mercados emergentes. Las empresas de estos países han destruido empleos para trasladarlos a los BRIC y a otros mercados emergentes.

Aprovechando los bajos costos laborales de una mano de obra cada vez más cualificada, en países que han ofrecido beneficios tributarios, las multinacionales de Europa y Estados Unidos han cerrado plantas en sus países de origen, para trasladar la producción a países emergentes. Sólo den una mirada a la etiqueta o marquilla de sus camisetas o tenis deportivos: son marcas europeas, japonesas y norteamericanas, pero su producto ha sido elaborado en China, Taiwan, Corea, Indonesia, India, Malasia, etc.

Esta es la base central del problema: los países industrializados están dejando de ser competitivos. Por décadas, los altos niveles de especialización han hecho que las empresas transnacionales trasladen procesos productivos a países con menores costos laborales. La producción oversea y offshoring se ha consolidado porque los TLC, las diferencias salariales y los beneficios fiscales, lo permiten; porque la especialización cada vez más compleja en la producción de bienes  y servicios así lo exige y porque a las empresas no les importa el lugar donde producen, siempre y cuando les ofrezcan seguridad de inversión y ganancias mayores.

En lugar de conclusión: el iceberg se sacude. La economía mundial no tiene una crisis mayor porque China y los demás países emergentes siguen creciendo. Sin embargo, las señales inflacionarias del coloso asiático hacen prever medidas recesivas -subir tasas de interés- lo que puede frenar el consumo y la inversión en dicho país. En parte los colombianos no sentimos una crisis mayor porque los precios mundiales de petróleo, gas, ferroniquel y café se mantienen altos gracias a la demanda creciente de los mercados emergentes. Si China se desacelera, la crisis global se agudiza…

…el mar está picado.

Crisis Financiera: el mundial de fútbol es acá, pero esta semana la pelota está en cancha de Zapatero y Obama

Este fin de semana termina julio y agosto se viene lleno de incertidumbre para el futuro de la economía mundial. Las próximas semanas, probablemente los próximos días, serán decisivos para saber si se relanza la locomotora de la economía mundial a partir del 2012.

Es bien sabido que, aunque la caída de las grandes economías ya ha cesado, su recuperación aún es incierta. De hecho, por meses ha existido el temor de una segunda recesión si no se detienen las crisis estructurales que agudizaron la debacle global de 2007/2008: particularmente la crisis financiera y la hipotecaria.

Estados Unidos en las próximas semanas…(o próximos días):

El martes 2 de agosto el gobierno norteamericano podría entrar en default, y tendría que retrasar el pago a algunos de sus acreedores: empleados, contratistas, bancos etc. La solución al problema es sencilla desde el punto de vista económico, todo es cuestión de que el congreso autorice un incremento en el techo de endeudamiento del gobierno y éste saldría inmediatamente a pedir prestado para cubrir su faltante. En el mercado hay una gran fila de interesados en financiar este nuevo déficit, o sea, aquí no está el problema.

El problema es ideológico y de coyuntura política. Los Republicanos y los Demócratas tienen un tradicional debate sobre la forma “correcta” en que se debe reducir un déficit. Para los primeros, reducir el gasto es la solución, mientras, para los segundos, el incremento de los impuestos es una alternativa viable. No vamos a discutir este punto que, en teoría económica es bastante complejo.

El debate de estas dos lógicas –en esencia, coherentes ambas- se ha agudizado porque en el Partido Republicano se ha consolidado un ala radical, el “Tea Party”, que no cede ni un centímetro en materia de impuestos: no están dispuestos a apoyar ningún proyecto de ley que conlleve elevar tasas impositivas y, en cambio, reclaman un drástico recorte de gastos, cosa que los Demócratas no aceptan.

Y, enredando la piola con la coyuntura política, el líder Republicano, John Boehner, está tratando de lograr las mayorías para un proyecto que le asegura recursos a Obama sólo hasta diciembre de este año, echándole leña a la hoguera de las elecciones del 2012. En pocas palabras, la esencia de este debate es política, y la puja que se está dando es por la Casa Blanca, no por el techo del endeudamiento.

Pero como no hay causa sin consecuencia, la pugna entre los dos partidos tiene en ebullición al volcán de la economía mundial. Es posible que la solución que se tome en los próximos días mantenga el statu-quo de la economía mundial. Pero también es probable que no, y que termine afectando el precio del oro y algunos otros refugios de inversionistas, provocándose una sacudida importante de los mercados de valores, las tasas de cambio y los tipos de interés. Eso sí, mientras esto se aclara, los especuladores con mejor olfato, hacen su “agosto” desde julio.

Europa en las próximas semanas…desde hoy viernes.

El panorama de la economía europea, aunque gris, pareciera estarse clareando más rápidamente que el norteamericano. Con dolor, discrepancias y luego de largas negociaciones, se han tomado las decisiones para detener los riesgos de colapso de la Eurozona. Todo indica que las medidas acordadas para Grecia e Irlanda -y los ajustes hechos por España – empiezan a tranquilizar los mercados, marcando el inicio del fin de la crisis.

A los acuerdos llegados para la solución de la “cuestión griega” se suma la decisión del presidente Zapatero de adelantar las próximas elecciones parlamentarias españolas para el 20 de noviembre de este año. El caso español es relativamente importante por el tamaño económico del país frente al conjunto de la Unión Europea y, para los mercados, la decisión es trascendental puesto que el estruendoso fracaso de los socialistas en las elecciones municipales pasadas hacían prever un año de ingobernabilidad en un país que debe mostrar a sus socios y a los mercados, estabilidad política y verticalidad en las decisiones que toman el ejecutivo y el legislativo.

En síntesis, la decisión tomada por Zapatero -acompañada de los acuerdos sobre Grecia, la semana pasada- y lo que se decida entre el Capitolio y la Casa Blanca en los próximos días puede ser la señal de partida para que la otrora locomotora de la economía mundial reinicie su marcha,…

…por suerte, el tren de los mercados emergentes no había dejado de avanzar

A veinte años de la Constitución de 1991: ¿ha cumplido Banrepública el mandato constitucional?

Estamos conmemorando dos décadas de la proclamación de la nueva Constitución de Colombia. Muchas expectativas se generaron en diferentes ámbitos. ¿Qué de ello se ha materializado y dónde hay frustraciones? Esas son las preguntas que surgen a la hora de hacer balance de esta nueva etapa de la sociedad colombiana.

En nuestro blog vamos a ocuparnos de algunos de los tópicos económicos derivados de la reforma de la Carta Magna. Comencemos con el Banco de la República, ente al que se le dio autonomía frente al ejecutivo para que asuma una responsabilidad muy precisa: preservar el poder adquisitivo de la moneda (art. 373).

El Banco de la República es el banco central de Colombia, su objetivo de política monetaria es el logro de tasas de inflación coherentes con el mandato constitucional de garantizar la estabilidad de precios, en coordinación con una política macroeconómica general que propenda por el crecimiento del producto y el empleo.

Para ver la coherencia entre el discurso normativo y la realidad fáctica, estudiemos el desempeño del Banco de la República en relación con el poder adquisitivo del peso y la estabilidad macroeconómica.

Este primer gráfico  muestra que, en general, la inflación en Colombia ha bajado a través de los años. Tanto el IPC de Bienes Transables (los que se pueden importar) como los No Transables (construcción, servicios personales, etc.) ha caído gradualmente. Con pequeños vaivenes, podemos decir que esta tendencia se ha mantenido desde la Constitución de 1991. O sea, aunque frecuentemente el Banco de la República ha incumplido su meta anual de inflación, la tendencia de largo plazo señala al Emisor como una entidad cumplidora de su deber constitucional.

Ahora, para medir la capacidad adquisitiva de la moneda, no sólo es un buen indicador la inflación doméstica, para ello, también se puede tener en cuenta el Indice de Tasa de Cambio Real, el cual señala la relación entre los precios de bienes y servicios de los países extranjeros con respecto a los de nuestro país:

El anterior gráfico del Banco de la República muestra que, en términos generales, durante los últimos años, el peso colombiano se ha  mantenido revaluado con respecto al dólar (por ello el ITCR aparece como inferior a 100). Esto ratificaría el alto poder adquisitivo de nuestra moneda que ya se veía con la descendiente inflación del primer gráfico. Ello se puede traducir en que nuestra moneda permite comprar dólares “baratos” o estimular nuestro deseo de hacer turismo en el exterior. El problema es que nuestro trabajo se ha hecho relativamente costoso con respecto al de los trabajadores de otros países, lo que afecta la competitividad de las exportaciones y de los productos nacionales con respecto a los importados.

Por lo anterior, para hablar del éxito de las medidas del Banco de la República, es necesario buscar indicadores que tengan que ver con el PIB y el desempleo, ya que no es suficiente una estabilidad de precios si, como política macroeconómica coordinada, no incide positivamente en la generación de empleo y el crecimiento económico.

Es en esta relación, entre medidas de estabilidad de precios y crecimiento, que los resultados de la política monetaria colombiana se muestran dudosamente satisfactorios. Desde 1995, la economía colombiana no ha presentado tasas de crecimiento económico sostenidas, ni destacadas en el contexto internacional. Excepto el crecimiento de 2007 (7.1%), los demás años se ha crecido tímidamente o, incluso, se ha presentado recesión (1999 y 2008).

Adicionalmente, el crecimiento económico no se ha traducido en una mejora importante del empleo. Como veíamos en gráfico del DANE presentado en un artículo anterior, el desempleo en Colombia entre 205 y 2007 -los mejores años de crecimiento económico de toda la década-, se sostuvo entre 11.5 y 12.5%, sin mostrar grandes cambios, a pesar de las políticas monetarias contracíclicas que ha aplicado el Banco de la República:

Como nos muestra este tercer gráfico del Banco de la República, a partir de las crisis de 1999 y 2008, el emisor aplicó medidas monetarias expansionistas (bajó las tasas de interés) para estimular la recuperación y el crecimiento económico. Sin embargo, el balance de casi dos décadas es de un tímido crecimiento y de una precaria recuperación del empleo.

En otras palabras, la estabilidad de precios y la consecuente preservación del poder adquisitivo de la moneda en las dos últimas décadas no se ha traducido en una mejora estructural del aparato productivo colombiano: productividad, empleo, competitividad y bienestar.

Si reconocemos que la estabilidad de precios y la preservación del poder adquisitivo, en general, son indicadores positivos para cualquier economía, entonces debemos buscar la falla del sistema en la falta de concertación macroeconómica…que también es mandato constitucional.

En síntesis, es necesario hacer una valoración objetiva de la decisión derivada de la Carta Magna: un banco central que gestiona la política monetaria y cambiaria, mientras los gobiernos de turno manejan la política fiscal. ¿Existen los mecanismos necesarios para asegurar que el gobierno y el Banco de la República coordinen sus políticas en función de objetivos de crecimiento sostenido de largo plazo y generación de empleos estables?


VI Congreso del Partido Comunista Cubano: ¿crónica de una muerte anunciada?

Estamos presenciando la penúltima escena del final del llamado mundo socialista (Corea del Norte deberá ser el epílogo). Lo que sucede en Cuba en los últimos años, desde que Raúl Castro tomó las riendas del país, y que se ratifica con los resultados del VI Congreso del Partido Comunista Cubano, no sólo es la continuación de un proceso que se inició en Polonia hace ya más de 25 años, sino que es, en gran  medida, la repetición de lo que ya sucedió en la URSS y Europa del  Este.

Dice Raúl en el VI Congreso del PCC, “La actualización del modelo económico no es un milagro que pueda obrarse de la noche a la mañana…pues es mucho el trabajo de detalle, planificación y coordinación, tanto en el plano jurídico como en la preparación minuciosa de todos los que intervengan en su ejecución práctica.”

Y, luego complementa: “También será necesario desarrollar una intensa labor de divulgación a la población sobre cada medida que vayamos adoptando y al mismo tiempo, mantener los pies y los oídos bien atentos y pegados a la tierra, para superar los obstáculos que encontremos…”

La primera cita es lo más parecido a la PERESTROIKA –reestructuración- de Gorbachov y la segunda es su complemento: GLASNOST, o sea, transparencia de lo que se hace y comunicación directa y abierta entre el partido y los ciudadanos.

Para continuar con las analogías, recordemos que la Resolución sobre los Lineamientos de la política económica dice, en uno de sus apartes: “Los Lineamientos definen que el sistema económico que prevalecerá continuará basándose en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, donde deberá regir el principio de distribución socialista “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”.

Todo se asemeja a lo sucedido en la URSS de Gorbachov. Reconocer que el sistema socialista está fallando, que requiere ajustes, que hay ineficiencias, que no todos están haciendo las tareas, etc., etc. Igualmente, se habla de democratizar el proceso, de “mantener los oídos bien atentos”. O sea, que la población se involucre, que participe de las reformas.

Y todo esto en pro de la preservación del socialismo. Pero la realidad histórica ha sido otra y no se ven razones para pensar que en Cuba será diferente. El carro de la historia lleva a Cuba, del No Capitalismo (Socialismo sería mucho decir) a la Economía de Mercado nuevamente. En la medida que se estimule la iniciativa particular, que se pierdan subsidios y empleos en el Estado y que se abran –aunque sean tímidos al inicio- canales para que la gente se exprese, se fortalecerá la oposición, surgirán miradas alternativas y nacerán nuevos intereses.

Cuando Gorbachov comenzó las reformas lo hizo con la intensión de enderezar el camino, de aplicar correctivos y continuar el camino del socialismo. Pero, los errores tienen su origen en las decisiones iniciales o muy arraigadas: forzar la socialización de los pequeños empresarios y campesinos, verticalizar las decisiones al interior del PCC -de arriba hacia abajo-, cerrar los canales de participación ciudadana por fuera del Partido Comunista y, tal vez lo más importante, no cumplir el principio “de cada uno según sus capacidades, a cada uno según su trabajo.”

Fuente: http://www.zonu.com/cuba_maps/Cuba_Economic_Activity_Map_2.htm

El cubano promedio está agotado de trabajar y no sentir que se le remunera adecuadamente. Las personas que tienen familiares en el exterior o que viajan al extranjero o que interactúan con turistas y empresarios capitalistas tienen un mayor acceso a bienes y servicios que el resto de la población y, por ende, una mejor calidad de vida. En cambio, el trabajo de las empresas del sistema socialista es,  en general, no productivo, y, en consecuencia, la remuneración es insatisfactoria.

El sistema no está estimulando la producción eficiente, y para corregir esto, recurre a la iniciativa privada, vuelve los ojos sobre su “viejo enemigo”: el individualismo, la economía de mercado y, así no lo reconozca hoy, la propiedad privada. La caravana comienza su camino de retorno.

Cuba no le aportó nada nuevo a la aventura socialista de Europa del Este, fue un caso más. En los 20 años que tuvo que navegar en solitario no aportó elementos nuevos a la “utopía de la humanidad” y todo indica que ahora recorre el mismo camino hacia el Capitalismo.

Todo esto parece ser… la Crónica de Una Muerte Anunciada

¿Habrá TLC con Estados Unidos en este 2011?

En nuestro anterior informe (¿panacea o quimera?) tratamos de darle al TLC con Estados Unidos su verdadera dimensión, ya que se han creado demasiadas expectativas (positivas y negativas) alrededor de este acuerdo.

De igual manera, el gobierno colombiano le ha dado esta semana un nuevo énfasis al tema al entrar en una etapa que pareciera ser definitiva: o hay TLC este año o las negociaciones ya no van más es, más o menos, el mensaje del presidente Santos.

Por ello, es útil reflexionar sobre las posibilidades de que el Congreso de Estados Unidos se decida a votar el TLC y si éste tiene probabilidades serias de que sea aprobado. Así que, los puntos a tener en cuenta son los siguientes:

  • Hay más posibilidades de apoyo por parte de Republicanos que de Demócratas. Pero las dos Cámaras del congreso norteamericano están divididas: una la rigen los copartidarios de Obama y la otra sus rivales,
  • Existen sectores económicos en Estados Unidos que tienen gran interés en el Tratado. Las empresas norteamericanas que maquilan en Colombia, por ejemplo, y algunos agricultores exportadores que tendrían un mercado adicional,
  • Los temas sobre derechos humanos y protección a sindicalistas son más políticos que económicos. El partido Demócrata tiene una gran base sindical y lograr que los congresistas den voto favorable al TLC está cruzado por la aprobación del movimiento obrero norteamericano,
  • El electorado hispano ha crecido en Estados Unidos. El último censo coloca a los hispanos como la minoría más grande del país con una población cercana a los cincuenta millones. Sin embargo, Colombia tampoco es el tema principal de la comunidad hispana,
  • Se ha comprobado que gran parte del electorado norteamericano asocia a los TLC con pérdida de empleos, lo que hace que su percepción en épocas de recesión sea particularmente negativa (ver gráfico)
Según este estudio, realizado por NBC News y citado por Fedesarrollo, durante la crisis de 1999 y la desaceleración económica de 2007, los norteamericanos tenían una mirada muy negativa de los TLC.

Esta combinación de factores nos lleva a un pronóstico negativo aunque moderado. El equipo políitco de Obama acaba de anunciar su deseo de presentarse a la reelección presidencial. Esto indica que, de ahora en adelante, cada paso que dé el presidente norteamericano se hará con cálculo electoral. Entre los sindicalistas y un grueso grupo de congresistas demócratas, harán pensar mucho al gobierno antes de presentar el TLC a votación.

Pero, dos hechos comienzan a jugar a favor del TLC: el desempleo en Estados Unidos comienza a ceder aunque lentamente -ha bajado del 9%-, lo que puede ir suavizando la posición negativa de los electores; de otro lado, la actitud del actual gobierno de Colombia, menos conflictiva con las otras ramas del poder público, particularmente la justicia, genera una mejor imagen frente al tema de los derechos humanos, lo que puede incidir positivamente en la postura de líderes sindicales y políticos demócratas.

APENDICE: se abren las apuestas……..mi pronóstico es negativo, no habrá TLC durante este proceso electoral en Estados Unidos. Amanecerá y veremos.