Educación: ni presencial ni virtual, blended (híbrida).

Giovanny Cardona Montoya, mayo 12 de 2020.

 

La pandemia del Covid-19 trajo consigo un cambio inesperado: el cierre de las instituciones educativas. Dicho cierre cogió por sorpresa a la mayoría de educadores en Colombia y gran parte del mundo. La respuesta inmediata del sistema educativo fue trasladar el aula de clases a las plataformas de comunicación digital como Zoom y Microsoft Teams o, incluso, a las redes sociales, -clases por Whatsapp-.

Este inesperado cambio colocó sobre la mesa la discusión acerca de la educación virtual en el futuro del sistema, aunque ha habido una tendencia a simplificar el tema y a confundir el e-learning con la comunicación mediada por TIC.

1. La educación como proceso social.

La educación escolarizada es un proceso social condicionado por las características económicas, políticas y legales de la época; la cual delimita las dimensiones, cognitiva, afectiva y ética de los procesos formativos. Así, las tradicionales aulas de clase y la metodología magistral -el profe habla, el estudiante toma nota-, son una réplica de la producción en serie que caracterizó al aparato productivo desde finales del siglo XIX hasta las postrimerías del XX.

De otro lado, la normatividad que regula la vida escolar y universitaria tiende a responder con lentitud a los cambios socio-econoómicos y tecnológicos que exigen  actualizaciones de los procesos formativos. La situación presente no es la excepción.

Actualmente, la legislación colombiana reconoce tres modalidades de educación superior: presencial, distancia tradicional y distancia mediada por tecnologías (virtual). Esta clasificación evidencia tanto su anacronismo, como la falta de una visión pedagógica que caracterice las propuestas de educación para diferenciar los procesos formativos de acuerdo a sus principales cualidades didácticas.

2. La educación tradicional.

El sistema educativo tradicional, aquel que asociamos con aulas de clases estandarizadas y una relación vertical entre el docente y los estudiantes, fue un modelo necesario en un momento histórico en el que se requería ampliar la cobertura llegando a una creciente población (en 200 años la población mundial se ha multiplicado por 7), atendiendo las necesidades políticas del Estado (formar ciudadanos) y las de una economía industrial que requería trabajadores preparados para gestionar la producción en serie que le caracterizaba.

Pero el modelo tradicional no sólo respondía a las necesidades de la época sino, también, a las condiciones y posibilidades de la misma. Hasta la segunda mitad del siglo XX acceder a la información y al conocimiento era un reto condicionado por la tecnología y los canales existentes: los textos impresos, la radio y posteriormente la televisión.

EDUCACION ANTICUADA

En este contexto, las bibliotecas y las clases presenciales se convirtieron en dinamizadores fundamentales del aprendizaje.  Por lo anterior, los exámenes tradicionales “a libro cerrado” cumplian el papel de verificar que el estudiante había accedido a la información (leyó, asistió a la clase) y la había aprendido (podía repetirla o, mejor aún, explicarla, deconstruirla o cuestionarla).

Sin embargo, con el desarrollo de la tecnología digital (la informática) y el Internet el mundo de la creación, preservación y transferencia de la información y el conocimiento se expandió exponencialmente. Y el sistema educativo se ha demorado en darse cuenta de ello.

binario mundo

3. El proceso curricular.

La educación escolarizada es más que las clases en el aula. Las instituciones educativas estructuran procesos curriculares, los cuales requieren mínimamente de un propósito (objetivos de aprendizaje), participantes (docente y estudiantes), metodologías, mediaciones y evaluaciones.

El objetivo de aprendizaje (por ejemplo, el desarrollo de una competencia) es el eje rector del proceso formativo. Teniendo claridades sobre dicho objetivo, el método de enseñanza y aprendizaje, las mediaciones y las evaluaciones pueden mutar.

Aunque el proceso curricular en la actualidad conserva formas muy tradicionales (la clase magistral; aulas de clase estándares, horarios fijos), aquel viene mutando gradualmente. Ciertas universidades y facultades han transformado sus mediaciones y espacios físicos desde hace varias décadas.

De hecho, algunas profesiones nacieron con mediaciones y metodologías innovadoras. Las granjas, los viveros, los laboratorios y talleres de prácticas, los hospitales, las empresas, etc. son espacios en los que se desarrollan procesos de aprendizaje cada vez con más frecuencia.

Adicionalmente, la informática, los dispositivos (computadores, tabletas y smart phones), Internet, la televisión por cable, etc., están cambiando no sólo las posibilidades de acceder, preservar y transferir información y conocimiento, sino, más que eso, están permitiendo crear nuevo conocimiento y, en general, están transformando la vida laboral y social de las personas y las organizaciones. La vida en la red es cada vez más amplia y profunda.

En consecuencia, las dinámicas de aprendizaje están permeadas por todos estos cambios. Los estudiantes consultan en Internet videos y documentos elaborados por diferentes expertos; las bibliotecas digitales se “visitan” a cualquier hora; los profesores dan videoconferencias que se graban y publican en la web; docentes y estudiantes intercambian mensajes con contenidos diversos a través del correo electrónico. Cada vez son  más las acciones de enseñanza y aprendizaje que se realizan por fuera del aula de clases.

No importa si la comunicación es sincrónica o asincrónica o si se da en el aula de clases o través de mediaciones digitales, el proceso formativo no se detiene. Lo importante es que haya un modelo pedagógico que guié la experiencia curricular. La comunicación face to face entre el profesor y sus  estudiantes es sólo un segmento del proceso de aprendizaje.

4, El falso dilema: educación presencial o educación virtual.

niño con computador y abuela en el campo

Por lo anterior, la pregunta de si la educación debe ser presencial o virtual es inútil en el contexto de la sociedad del conocimiento. No sólo los estudiantes que viven en poblados alejados requieren propuestas curriculares flexibles; la realidad es que la mayoría de los modelos pedagógicos deben dar los lineamientos para garantizar a los estudiantes la comunicación oportuna y suficiente (sincrónica y asincrónica, presencial y a distancia), el acceso oportuno a los contenidos curriculares e, incluso, una cada vez más dinámica interactividad con éstos desde diferentes plataformas.

No es la presencia física o el contacto a través de un computador lo que hace la diferencia.Prueba de ello es el estudio que realiza la institución universitaria CEIPA, el cual, basado en el análisis comparativo de los resultados de sus egresados presenciales y virtuales en las pruebas Saber Pro durante los úlitmos seis años, no encuentra diferencias estadísticas significativas en el desempeño.

Mientras los propósitos u objetivos de aprendizaje estén claros, las instituciones educativas pueden combinar todas las didácticas posibles para alcanzar los resultados. El aprendizaje en esta época es un proceso continuo en ambientes discontinuos: el aula, la biblioteca, el campus virtual, las plataformas de comunicación digital, las redes sociales, la empresa, el laboratorio, etc.

En consecuencia, el carácter híbrido (blended) de los procesos formativos es el nuevo nombre del juego.

El coronavirus ha hecho que la mayoría de universidades y colegios en Colombia tengan que atender una contingencia: sustituir los encuentros en aulas por clases en línea. Estos primeros auxilios seguramente están dando resultados diversos. Algunos currículos y las respectivas comunidades académicas estaban mejor preparados que otros; por ejemplo, las instituciones que ya ofrecen educación virtual tienen un acervo que y una comunidad docente que facilitó la adaptación a las nuevas circunstancias.

Pero todo indica que la convivencia social no será la misma después de la crisis sanitaria, por lo tanto, el sistema educativo requiere “una cirugía”.

La sociedad del conocimiento permite crear, preservar, usar y transferir el conocimiento sin barreras de tiempo o espacio. Adicionalmente, la población estudiantil es diversa: centennials, millennials, personas que trabajan y estudian, madres cabeza de hogar, estudiantes que viven en ciudades con dificultades de movilidad, etc. Por lo tanto, es posible y a la vez se requiere, un sistema educativo verdaderamente flexible.

Es necesario ajustar los diseños curriculares para que las mediaciones y las evaluaciones se flexibilicen, reconociendo los objetivos de aprendizaje, las metodologías, las particularidades de los estudiantes, las necesidades sociales y las restricciones del entorno.

La comunicación puede ser sincrónica y asincrónica, se puede dar en línea o en el aula de clase. Los exámenes se pueden presentar en un salón o en una plataforma digital, los estudiantes pueden escuchar la conferencia magistral en el auditorio o verla grabada en la web.

Algunos estudiantes llevarán un ritmo más guiado por el docente y sus compañeros (aprendizaje colaborativo), mientras otros andarán a su propio ritmo (autoaprendizaje). Y todo esto puede suceder en una misma propuesta curricular.

Hay que tumbar los muros de las aulas de clase, flexibilizar horarios y calendarios, hacer un diseño creativo de la partitura (plan de estudio), abrir todos los escenarios de aprendizaje y ofrecer un acompañamiento permanente para que  cada estudiante desarrolle su aprendizaje al ritmo y con las condicionesa adecuadas.

La nueva labor de la comunidad docente no es transmitir información y conocimiento; es diseñar la ruta y guiar al estudiante en su proceso de aprendizaje. Las mediaciones requeridas para ello crecen y se desarrollan exponencialmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Crónica de una Recesión Inesperada.

Giovanny Cardona Montoya, Abril 19 de 2020.

Este artículo se fundamenta en el Editorial de mi autoría, publicado en el Boletín de posgrados de la Institución Universitaria CEIPA

 

Introducción:

El año 2020 comenzó con tímidas insinuaciones de una desaceleración económica global. Al Brexit y al menguante crecimiento económico de China se sumaron la guerra comercial entre Trump y el coloso asiático y la casi inevitable recesión alemana.

El año 2020 no pintaba muy bien. Pero, nadie se esperaba lo que vino después de febrero.

La humanidad jamás había tenido una pandemia que se expandiera por todo el planeta en tan poco tiempo. Estos también son los tiempos de la globalización: más interacción sin fronteras entre los ciudadanos del mundo trae como consecuencia mayores relaciones de causa-efecto.

Estamos viviendo una naciente recesión económica derivada de una fuerte pausa en el consumo y la inversión; pausa gestada no por razones económicas sino sanitarias. Consumidores y productores nos encerramos en las casas para controlar una pandemia y, en consecuencia, detuvimos el aparato productivo: no hay quien produzca y no hay quien consuma.

Las escuelas cerraron, al igual diversas plantas de producción; los aviones se quedaron en las pistas de los aeropuertos, los equipos de fútbol no salieron a jugar el domingo y los restaurantes cerraron sus puertas. Como piezas de dominó, tras estos fueron cerrando otros eslabones de sus cadenas de valor: transporte terrestre, operadores logísticos, proveedores de insumos, etc. Así funciona la economía, todos hacemos parte –con mayor o menor importancia- de un engranaje de producción, intercambio y consumo.

Y aunque la caída producción/consumo no se dio en el contexto progresivo del ciclo económico, sino, más bien, al margen de éste, las consecuencias y las recetas de corto plazo serán similares a lo que ya conocemos.

Los gobiernos, en esta fase del ciclo económico -desaceleración y recesión-, tratan a través del Gasto Público y la Política Monetaria (tasas de interés a la baja) de menguar el daño que produce la caída en la actividad privada. Compensar salarios, subsidiar arriendos, dar liquedez a los bancos y empresas, transferir recursos, son recetas conocidas cuando el Estado trata de dar oxígeno a una economía que se asfixia por el lado del mercado. Y eso es lo que están haciendo en mayor o menor medida todos los gobiernos del mundo.

ciclo económico https://co.pinterest.com/pin/154389093459389604/

 

¿Qué se ve venir en el futuro cercano?

Inversiones urgentes del sector público, especialmente en el sistema sanitario y en obras de infraestructura. Este es combustible inicial para poner a marchar nuevamente la locomotora de la economía.

Luego vendrán las ayudas a sectores seleccionados: los de mayor potencial de recuperación y los de mayor incidencia en el empleo. En el caso colombiano, la locomotora dependerá mucho de la recuperación de los mercados mundiales y de las decisiones de la OPEP para levantar el precio del petróleo. Elevar el precio del petróleo significa más divisas para el país –por exportaciones y por inversión extranjera- y recursos para el Estado para financiar su política expansiva de Gasto Público.

El mercado laboral arrancará desde abajo. Recuperación del empleo a salarios bajos y, por qué no, aprovechar la situación para que se filtre en el congreso alguna reforma relacionada con los costos laborales (eliminación de parafiscales, salario diferencial u otra medida que estimule la contratación a costa de los ingresos de los trabajadores).

En los mercados de bienes y servicios, el problema mayor será la gradualidad. Sectores como la construcción y las cadenas de valor de alimentos y salud reiniciarán labores más rápidamente. Sin embargo, la industria de esparcimiento y turismo lo hará después, probablemente se demore varios meses, en consecuencia, la aviación también arrancará a media máquina.

Ahora, como la economía es un sistema y no una nave dividida en compartimentos estancos, las industrias que comiencen más tarde (conciertos, turismo, eventos deportivos, etc.) ralentizarán a las que comiencen a dinamizarse antes. Si hay pocos vuelos, menos pasajeros y baja ocupación hotelera, entonces, la demanda de alimentos y bebidas disminuye, y así sucesivamente.

La delgadez de la cadena se evidencia en la frágil recuperación del empleo, lo que dibuja un círculo vicioso: la lenta recuperación económica se traduce en poco empleo; y este último trae como consecuencia débil recuperación de la demanda de bienes y servicios lo que, por ende, ralentiza su producción.

 

¿Y el futuro de largo plazo?

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Nada más propicio para un futurólogo que esta nueva realidad. Muy seguramente los padres de la prospectiva francesa dirían: “el futuro no está escrito, es una construcción colectiva”

Después de 60 años de reconocer y afrontar tímidamente una crisis de sostenibilidad que se ha ido agudizando por todo el planeta, la pandemia del Covid-19 nos ha ratificado lo vulnerable que es la humanidad.

¿Cuál es el futuro que nos vamos a construir? El futuro de largo plazo será mejor o peor, todo depende de las lecciones aprendidas y de las decisiones que tomemos después de que culmine la cuarentena.

Realmente el debate apenas comienza, después de que la crisis sea superada -en unos meses cuando nos acostumbremos a convivir con el virus y en un par de años cuando ya se cuente con una vacuna en todo el mundo-, vendrán las propuestas paradigmáticas.

Algunos apelarán a la necesidad de hacer ajustes al modelo existente; tal vez, volver la vista al intervencionismo estatal -un poco de Keynes y algo de socialdemocracia- para menguar la velocidad con la que el neoliberalismo nos estaría llevando hacia un desarrollo “insostenible”.

Otros señalarán la importancia de dar un giro de 180 grados al modelo de producción, intercambio y consumo que ha guiado al planeta en los últimos siglos. Tal vez una nueva sociedad con patrones de comportamiento y valores más asociados a la previsión, la solidaridad y la frugalidad.

Pero, sin lugar a dudas, cualquier propuesta que se presente pondrá sobre la mesa la discusión sobre el papel de las tecnologías avanzadas (transformación digital), particularmente las TIC, en la sociedad post-covid19.

Es claro que si los procesos productivos -incluidas las fases de intercambio y distribución- estuviesen más automatizadas, la pandemia hubiera encerrado a las personas en las casas, pero la economía estaría menos estancada. Entonces, ¿puede el actual paradigma económico lograr la armonía suficiente entre propiedad privada, transformación tecnológica y desarrollo sostenible en lo social y lo ambierntal?

Si el teletrabajo, la robotización de plantas de producción, la educación virtual, los vehículos sin conductores, etc, fuesen la constante, entonces ¿qué características debería tener el modelo de generación y distribución de riqueza para que éste fuese viable? ¿Qué relaciones dialécticas le caracterizarían?

usuarios de internet, celular y redes en 2020

https://wearesocial.com/blog/2020/01/digital-2020-3-8-billion-people-use-social-media

 

 

La vacuna contra Covid-19: sensatez y solidaridad.

Marzo 14 de 2020.

 

La historia de la humanidad está cargada de pandemias y otras enfermedades que afectan a extendidos grupos poblacionales. El Covid-19 es una nueva experiencia semejante a otras ya vividas o que se viven en la actualidad.

La gripe española de 1918 fue devastadora -tal vez la peor pandemia de la historia de la humanidad-; desde su descubrimiento en la década de 1980 el VIH ha enfermado a millares de personas a lo largo y ancho del planeta. De igual manera el virus H1N1 en 2009 pasó como un ciclón por todo el globo terrestre enfermando a millones y cobrando la vida de varias decenas de miles personas.

En el mundo moderno en África el paludismo o el dengue en algunas naciones de latinoamérica, cobran miles de vidas al año. De hecho, según la OMS, las enfermedades cardiovasculares, muy asociadas a problemas de obesidad y sobrepeso, son la causa de la muerte de decenas de millones de personas al año.

Ahora, si bien esta introducción busca señalar que la vida está llena de complejidades y que el Covid-19 es tan sólo una de ellas, ello no significa que no se le deba tomar en serio. Aunque podemos reclamar por la poca atención que se dedica al dengue o al paludismo o, más aún, al Calentamiento Global, la peor de nuestras pestes, esto no es óbice para que desconozcamos que la actual pandemia debe ser tratada con un espíritu de sensatez y solidaridad.

1. Sensatez.

Los riesgos que trae una pandemia se deben interpretar con el debido rigor. No debemos especular al respecto. Todas las pandemias tienen como factor común de riesgo la velocidad de impacto, lo que se traduce en muchas víctimas en vastos territorios y en poco tiempo. En otras palabras:

– elevada cantidad de muertes en poco tiempo,

– elevada cantidad de enfermos en poco tiempo,

– demanda exacerbada de exámenes preventivos a posibles infectados y,

– pánico colectivo en todo el planeta.

La velocidad de impacto trae como consecuencia el colapso de los sistemas de salud. La existencia limitada de recursos (hospitales, cuerpo sanitario y medicamentos) es una debilidad de la sociedad frente a las pandemias. Por ello, tomar las medidas de precaución salva vidas. No acoger las medidas recomendadas conlleva más sospechas de contagio (personas con síntomas comparables), más contagios y más fallecimientos.

En consecuencia lo más sensato es tomarse en serio las recomendaciones para reducir el tamaño de la bola de nieve y el tiempo de su expansión. Es así de simple. Por lo tanto, en caso del coronavirus, si:

– no nos reunimos en grandes aglomeraciones y reducimos la presencia en espacios públicos. Si hacemos teletrabajo,

– si no nos damos la mano al saludarnos y tosemos correctamente (cubriéndonos con el antebrazo)

– si nos aislamos voluntariamente al presentar síntomas de resfriado u otra enfermedad respiratoria y,

– si nos lavamos las manos con frecuencia y de manera debida,…

…No sentiremos la necesidad (por sospecha o por enfermedad) de recurrir a los centros hospitalarios y, así, reduciremos el riesgo de que colapse el sistema de salud por incapacidad de cobertura. En otras palabras:

“Le cercamos el espacio al virus, para que no pueda saltar de un cuerpo a otro.”

2. Solidaridad.

mercado

Nos reconocemos humanos por ser racionales y por vivir en comunidad. La sensatez es el resultado de nuestra racionalidad; la solidaridad, el fruto de nuestra convivencia en sociedad.

Nuestro comportamiento debe ser racionalmente responsable. Debemos cuidarnos y cuidar de los demás (del prójimo). La solidaridad salvará vidas.

Si nos comportamos racionalmente -nos aislamos voluntariamente, cuidamos nuestros resfriados, nos lavamos las manos-, entonces, también estamos protegiendo a los más vulnerables:

- Los ancianos,

- Las personas con defensas bajas o,

- Los que no pueden aislarse voluntariamente: nuestro panadero, el conductor del bus, el médico, el enfermero, etc.

En este ámbito de la solidaridad, particularmente en esta etapa en la que la propagación del virus aún no alcanza su mayor pico, y teniendo en cuenta que se nos invita al aislamiento voluntario en nuestras casas, aparece una necesidad fundamental: el consumo racional y solidario.

El riesgo del desabastecimiento tiene dos posibles fuentes: en el largo plazo por el cierre de plantas y la ralentización de los procesos productivos pero, en el corto plazo por el acaparamiento de bienes por parte de una población en pánico.

Tengo dos razones .racionales y humanitarias- para hacer mis compras con mesura:

- mi comportamiento sensato lo que busca es que la propagación del coronavirus se desacelere en poco tiempo -la producción volverá a la normalidad pronto-;

- mi comportamiento solidario indica que no sólo yo debo cuidarme, también mi vecino debe resguardarse y necesita abastecerse para estos días.

Cuidar del otro es un acto solidario y, a la vez, es una manera de ayudar a evitar que la pandemia se extienda. Cuidando al vecino también me estoy protegiendo yo.

Con optimismo responsable, con sensatez y con solidaridad, la provisión de bienes será suficiente para todos.

¡El autocuidado conciente y el cuidado de los demás salvan vidas!

Prospectiva: las fábricas no manufacturarán productos, harán tareas.

Marzo 8 de 2020.

La División Internacional del Trabajo -DIT- ha moldeado el comercio internacional a lo largo de los siglos. ¿Qué producir y qué importar? La DIT ha respondido siempre esta pregunta para cada país o territorio.

El eurocentrismo característico de la época en la que se origina el capitalismo moldeó un comercio internacional bipolar en el que el Norte se industrializó y el Sur se convirtió en proveedor de materias primas. A Europa se le unieron, con el tiempo, los norteamericanos, los australianos, los canadienses y finalmente los japoneses. Esta DIT dividió al planeta en países industrializados y naciones en vía de desarrollo.

Sin embargo, el volumen del comercio internacional fue creciendo de manera desequilibrada, especialmente desde la segunda mitad del siglo XX. Son los productos manufacturados los que pasan a ocupar la mayor parte de las exportaciones del planeta:

Desde mediados del siglo XX se ha evidenciado que la agregación de valor es la principal fuente de riqueza de los exportadores ¿En qué estábamos pensando los colombianos?

Desde mediados del siglo XX se ha evidenciado que la agregación de valor es la principal fuente de riqueza de los exportadores.

 

Esta distribución geográfica de las exportaciones -commodities o manufacturas- fue, por varias décadas, un referente de la distribución mundial de la riqueza. Los países industrializados fueron los dueños del porcentaje más alto del PIB mundial mientras, los exportadores de minería y agricultura, las naciones pobres.

Como consecuencia de dicha estructura geoeconómica y de la DIT, el comercio mundial se concentró en gran medida entre los países industrializados: eran estos los países capaces de elaborar productos con alto valor agregado -vehículos, dispositivos electrónicos, etc.- y los compradores de los mismos son sus mismos ciudadanos con alto poder adquisitivo:

Imagen1Como se puede ver en este mapa de 2003, la mayor parte del comercio mundial se da entre norteamericanos, europeos occidentales y naciones del Este Asiático. Es destacable el alto volumen de comercio entre los mismos países de la Unión Europea, el mayor flujo comercial del planeta. Las naciones de América Latina y África no tienen una participación significativa en el comercio mundial, ni producen con valor agregado, ni tienen capacidad de compra para adquirirlos. En el caso de Asia, el poder adquisito de los japoneses es elevado, al igual que su capacidad de manufacturación. Sin embargo, la alta participación del Este Asiático tiene nuevas explicaciones…

La DIT no ha dejado de profundizarse, la evolución de la Ciencia, Tecnología e Innovación -C+T+I+i- hace que la especialización tome rumbos nuevos, tanto en la producción de las mercancías, como en la distribución de la riqueza.

La necesidad de innovar para agregar valor a las mercancías y a los servicios coloca en la cúspide del comercio mundial a aquellos territorios y empresas con mayor capacidad de investigar y adaptar tecnológicamente los desarrollos de la ciencia. Por lo tanto, una empresa exitosa es ante todo innovadora; del mismo modo que tiene una participación en los mercados globales (directa o indirectamente).

economias de escala globalesLa participación en los mercados globales es una estrategia necesaria para competir en la economía presente y venidera: la constante innovación reclama retornos suficientes y rápidos para financiar las áreas y procesos de I+D+i. Las economías de escala son claves en el éxito de una empresa o territorio en el comercio mundial.

Esta simbiosis entre innovación y economías de escala conlleva la profundización de la especialización. Bienes y servicios cada vez más complejos y diversos, distribuidos a lo largo y ancho del planeta no pueden ser elaborados en una factoría única, incluso, en un mismo territorio. En este nuevo nivel de desarrollo de la DIT aparecen las economías emergentes, países que avanzan en ciencia y tecnología, logros que aunados a mano de obra cualificada y barata les permiten integrarse a las Cadenas Globales de Valor. Hablamos especialmente de naciones del Este y del Sudeste Asiático, además de México, Sudáfrica, Brasil, Chile, Turquía, principalmente.

comercio mundial 2016

Casi la mitad de las exportaciones que van de la Unión Europea y de Estados Unidos hacia el Este Asiático son partes, diseños y componentes que se integran en esta región para convertirse en productos finales.

De la elaboración de partes y subproductos hemos pasado al desarrollo de microcomponentes, software y diseños. Ahora la especialización se basa en nanotecnología, biotecnología, genética, microbilogía, química, entre otros. Los proveedores no sólo aportan componentes materiales, algunos son innovadores dueños de patentes que derivan en licencias sin las cuales los productos finales no adquirian las cualidades por las cuales los clientes adquieren los productos.

qualcomm

Como resultado de esta complejidad tecnológica ha emergido una nueva tendencia prospectiva: las empresas han pasado de ser productoras de mercancías a desarrolladores de tareas en cadenas globales de valor. O sea, un producto final es el fruto del trabajo integrado de diversas factorías (sean estas de la misma firma o no -sucursales o outsourcing-). Así, por ejemplo, un Iphone es diseñado en California, Estados Unidos, siendo de propiedad de la empresa Apple, sin embargo, sus componentes y microcomponentes son elaborados en diversos países y ensamblados en China, país desde el cual se distribuyen hacia los mercados finales. De ahí que la aduana pueda señalar que éste es un producto “made in China“. ¿Pero realmente lo es? -ver gráfico-:

cadena global de valor del IphoneEl Iphone tiene compontes de fabricantes de diferentes países, incluso, de empresas que compiten con Apple en el mercado de telefonía y dispositivos móviles. 

En consecuencia, las Cadenas Globales de Valor son la integración consciente de factorías de todo el planeta -pertenecientes o no a la misma firma-, la cual se da para generar riqueza a través de una economías de escala entre territorios y fábricas altamente especializadas. Cada factoría hace una tarea, no un producto. Por lo tanto, estamos hablando de un Comercio Mundial de Tareas.

Según el BID “Los servicios globales de exportación son fruto de un modelo de negocios caracterizado por trasladar una actividad y/o proceso interno de una empresa al exterior, ya sea mediante la subcontratación de un proveedor en el extranjero (outsourcing) o el traspaso de dicha actividad y/o proceso a una subsidiaria de la propia empresa en el exterior (offshoring).”

Un solo producto es elaborado en una cadena de factorías que se distribuyen a lo largo y ancho del planeta. Una fábrica no hace un BIEN, hace una TAREA.

Un solo producto es elaborado en una cadena de factorías que se distribuyen a lo largo y ancho del planeta. Una fábrica no hace un BIEN, hace una TAREA.

En síntesis, el futuro de la División Internacional del Trabajo es el de la integración del mundo como una gran fábrica planetaria. Cada empresario deberá comenzar a mirar a los demás fabricantes a la vez como competidores y como colaboradores. Hablar de coo-petencia adquiere sentido en este nuevo modelo de la economía mundial. Los estrategas de las empresas deberán desarrollar acciones concretas para que los demás integrantes de su cadena de valor compartan propósitos e información. La competitividad de mi producto depende de la gestión que haga cada uno de los eslabones y de la integración de los mismos en la Cadena de Valor.

Prospectiva. La población mundial envejecerá y sera mestiza.

Giovanny Cardona Montoya, febrero 23 de 2020.

 

El futuro en todas sus dimensiones -política, económica, social, ambiental y cultural- estará marcado por la evolución que tome el crecimiento demográfico en los próximos lustros. Los actuales debates sociales, políticos y económicos tienen inmersas las huellas de la evolución demográfica del siglo XX.  Dicha evolución tiene lazos con el pasado (causas) y el presente (cómo se comportan las variables), lo que sirve de acervo de conocimiento para tratar de anticipar el comportamiento demográfico de las próximas décadas y sus efectos sobre las sociedades y la economía del planeta.

1. Crecimiento acelerado.

A comienzos del siglo XX, el planeta tenia 1500 millones de habitantes; un siglo después ya supera los 7500 millones de personas. Se espera que alcancemos los 9150 millones de habitantes a mediados del siglo XXI.

poblacion 1950 2050Como lo muestra este gráfico del Instituto de Ciencias Políticas de París -Sciences Po-, la curva del crecimiento demográfico se viene aplanando (reducción de la velocidad), sin embargo, es más evidente en algunas regiones (América y Asia), que en otras (Africa). De hecho, se espera que la población europea caiga hacia 2050 si se le compara con 2010. En síntesis, el crecimiento demográfico se desacelera pero no a la misma velocidad en todas las regiones, ni en todas las culturas. Así por ejemplo, la desaceleración de la natalidad en África será mucho más lenta.

Al interior de los diferentes países sucede lo mismo, la población nacional crece desbalanceada entre el campo  y la ciudad, entre los estratos socio-económicos altos y bajos o, incluso, de acuerdo a las influencias religiosas, ya que, hay grupos culturales mas propensos a la planificación familiar, al divorcio o al aborto, que otros.

Pero, en tanto Este y Sudeste Asiático -las regiones más densamente pobladas- reduzcan la velocidad de su crecimiento demográfico, la población mundial, en promedio, tendrá un crecimiento cercano a cero.

2. Aglomeraciones.

La población no vive esparcida a lo largo y ancho del planeta. En términos globales, hay una gran concentración en Asia, cerca del 40% de la población mundial vive allí. Por lo demás es evidente que las zonas costeras son uno de los focos centrales de concentración poblacional.

densidad demografica del planetaEl Sahara africano, Canadá, Alaska, Siberia, la amazonía y Australia, aparecen como los territorios más despoblados del planeta. Contrario a esto, Europa Occidental, China, India y el resto de países de la región indochina, presentan la mayor densidad demográfica del planeta.

De igual manera, la aglomeración demográfica se evidencia dentro de los países. Naciones como Argentina o México, por ejemplo, cuentan con un alto porcentaje de su población concetrada en una sola ciudad o área metropolitana (Ciudad de México o el Gran Buenos Aires). Otros países distribuyen su población en un pequeño grupo de ciudades (China, Brasil, Colombia, por ejemplo).

aglomeraciones poblacionales del planetaLa concentración poblacional responde a diversos argumentos históricos (migraciones, guerras, organización socio-política, condiciones climáticas, orográficas, de fauna, de flora, entre otros. Adicionalmente, es un hecho que el modelo de desarrollo económico que hemos consolidado requiere de estas aglomeraciones. La amplia cobertura de servicios públicos -acueductos, alcantarillado, energía eléctrica, gas, Internet, telefonía- seguridad- se ha logrado, entre otras, gracias a las economías de escala que permiten las aglomeraciones. De igual manera, los procesos de industrialización han conllevado el surgimiento de ciudades que integran una cada vez más rica vida social, económica y cultural, lo que ha estimulado la migración del campo a la ciudad, profundizando el nivel de aglomeración.

3. El Norte envejece mientras el Sur se reproduce.

distribucion de jovenes y ancianos por regionesEl crecimiento demográfico ha respondido a una multiplicidad de factores, dentro de los que se destacan los sanitarios, los económicos y los culturales.

La medicina y la alimentación han jugado un papel fundamental para reducir la mortalidad en el embarazo, en el parto y en la primera infancia. Adicionalmente, la medicina y los regímenes alimentarios aunados al fortalecimiento del Estado de Derecho y la Civilidad, han incrementado la expectativa de vida (hay medicina preventiva y curativa, cobertura universal en salud y, además una civilidad que reduce las posibilidades de morir en enfrentamientos armados -duelos, riñas callejeras, etc.-, tan comunes en los siglos anteriores). En consecuencia, nacen más niños y a la vez las personas tienen una expectativa de vida más alta.

Sin embargo, el desarrollo socio-económico, la calidad de los sistemas de salud y los valores culturales no son los mismos en todo el planeta. La cobertura y calidad de los sistemas de salud en los países industrializados aceleraron el crecimiento demográfico en Europa Occidental y Norteamérica a lo largo del siglo XX, de igual manera, la expectativa de vida creció. Ello explica la alta densidad demográfica en esas regiones.

De otro lado, países en vía de desarrollo, especialmente en Africa, tienen una alta tasa de natalidad, pero con una baja expectativa de vida. En este caso, factores culturales (vida de tribus, creencias y debiles sistemas sanitarios) y el modelo económico, son la principal explicación del crecimiento demográfico acelerado con una población muy joven y pocos ancianos.

En los países industrializados, las nuevas concepciones culturales (alejamiento de preceptos religiosos, aspiraciones académicas, visión más abierta de la vida y del mundo) ha traído como consecuencia la acelerada reducció de la tasa de natalidad: los jóvenes no quieren casarse, no pretenden tener hijos. En el caso de China, la reducción demográfica tiene explicaciones diferentes; ésta responde especialmente a una ferrea política estatal de control de la natalidad.

Esta realidad de crecimiento demográfico desequilibrado (diversas velocidades en la tasa de natalidad y envejecimiento poblacional) crea un mapa variopinto. En África y algunas naciones de Centroamérica, la India y en algunos países del archipiélago de Oceanía, la población menor de 15 años puede alcanzar el 49%. En Europa, Canadá y Australia, apenas llega al 20% (ver mapa azul).

En cambio, mientras en Europa Occidental, los mayores de 65 años llegan hasta el 22%, en África este indicador apenas alcanza el 4% (ver mapa rojo).

4. Migraciones.

migraciones entre 2010 y 2015La principal razón del fenómeno migratorio tiene que ver con el desequilibrio en materia de desarrollo económico y de crecimiento demográfico. El sistema productivo europea requiere de mano de obra joven -que no tiene- para asegurar su funcionamiento futuro y para sostener el régimen pensional. De otro lado, los jóvenes africanos y latinoamericanos migran hacia el Norte ante las pocas expectativas laborales en sus países, aunadas, demográficamente, a la baja expectativa de vida.

El proceso migratorio también se direcciona por razones culturales y geopolíticas. Los africanos que migran aprovechan la cercanía geográfica de Europa y buscan como destino países que fueron colonizadores con quienes preservan alguna afinidad cultural, especialmente el dominio del idioma. En la misma dirección los latinoamericanos buscan como destino a Estados Unidos (cercanía) y España (lengua).

Adicionalmente, el fenómeno migratorio se complejiza con los desplazados y refugiados, personas que abandonan sus países como consecuencia de guerras o catástrofres. Durante la década de 1990, la disolución de la URSS y la guerra en los balcanes, llevaron refugiados y migrantes hacia Europa Occidental. Los refugiados sirios hacia la Unión Europea son la última ola que ha desequilibrado el proceso de salida y entrada de migrantes. Los venezolanos también se han convertido en migrantes forzados por una aguda crisis política y económica; esta ola migratoria afecta a sus vecinos latinoamericanos.

Sin embargo, aunque es evidente la interdependencia poblacional entre naciones del Sur y del Norte, un problema que subyace es la velocidad con la que se desarrollan las olas migratorias y el perfil de quienes migran. Naciones como Canadá, Alemania o Australia cuentan con programas de recepción de inmigrantes, los cuales establecen ciertos criterios para definir inmigrantes ideales: edad, estado civil, nivel educativo, dominio de la lengua del país de destino, entre otros.

Frecuentemente, estos requisitos chocan con realidades socio-económicas que se traducen en olas de emigrantes de bajos niveles de educación y precarias condiciones económicas.

participacion de migrantes en la vida nacional de paisesEl fenómeno migratorio está transformando la estructura demográfica de los países, particularmente los receptores. Australia, Canadá, Estados Unidos, naciones del Golfo Pérsico y algunas otras del Centro y Este de Europa se están convirtiendo en “mestizas”, con porcentajes de inmigrantes que giran alrededor del 33%. Esto no sólo altera la demanda agregada y el crecimiento del PIB, las costumbres también se irán mezclando; habrá cada vez más matrimonios interraciales (hasta el color de la piel y la estatura promedio cambiarán con las generaciones).

Las minorías incidirán en los procesos electorales. Un presidente latino en Estados Unidos, un primer ministro francés hijo de inmigrantes africanos, serán manifestaciones futuras de los cambios socio-culturales y políticos de los países receptores de inmigrantes.

5. ¿Y los países que exportan su mano de obra? Remesas.

remesas 2013Los inmigrantes dinamizan las economías de los países en los que se instalan: trabajan, producen y consumen. Pero, una pequeña parte de sus ingresos irá a parar a sus países de origen, allí quedaron familiares (padres, conyuge o hijos) con quienes conservan vínculos afectivos y compromisos económicos. Aunque las remesas individuales tienden a ser un pequeño porcentaje del ingreso total, en sumatoria representan montos significativos de transferencias en la balanza de pagos de los países involucrados. Países como China o India reciben remesas cercanas a los 70 mil millones de dólares. En el caso colombiano las remesas, alrededor de 5 mil millones, superan con creces los ingresos por exportaciones de café.