Luego del escándalo de la parranda vallenata en la cárcel de Itagüí, por el que el presidente Gustavo Petro ordenó trasladar a los voceros de las bandas del Valle de Aburrá involucrados, ha pasado un mes y apenas se autorizó la remisión de uno de ellos, quien funge como suplente en la mesa de paz urbana.
Se trata de Paulo Andrés Gómez Torres (“Pocho”), uno de los cabecillas de la banda “la Agonía”, de Medellín, quien este fin de semana fue trasladado a la cárcel de Girón, en el departamento de Santander.
Este es el seguimiento del caso, investigado por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.



