x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

Ni escribiéndolas sobre mármol: las promesas que Petro incumplió

En ocho meses, el presidente Petro deberá dar un paso al costado y entregarle, tanto al país como a su sucesor, resultados concretos sobre su gestión. Sin embargo, al revisar el camino, se encuentran promesas rotas y silencios cómplices.

  • Las promesas en mármol las aceptó en un evento político en 2018. FOTO: COLPRENSA.
    Las promesas en mármol las aceptó en un evento político en 2018. FOTO: COLPRENSA.
hace 13 horas
bookmark

Cuando Gustavo Petro fue candidato, no le faltaron promesas que ya como presidente de Colombia no pudo cumplir. Este tipo de promesas apelaron a soluciones simples para problemas complejos, más basadas en emociones que en evidencia real.

El libreto no se quedó solo en la ética pública, la paz exprés o los subsidios mal calibrados. Ese contraste entre promesa y realidad también aparece cuando se revisa el balance oficial del Plan Nacional de Desarrollo. El informe de seguimiento del Consejo Nacional de Planeación, que recoge datos del DNP y de los territorios, advierte que el avance global del PND ronda el 59 por ciento, una cifra que no alcanza el ritmo esperado para cumplir la mayoría de metas antes de 2026.

Por otro lado, el Ministerio de la Igualdad sigue siendo una especie de elefante blanco. La promesa de un órgano en el Ejecutivo que se encargara de sanar las desigualdades quedó reducido a una baja ejecución de presupuesto y una pelea por superar la inconstitucionalidad. Aquella cartera solo cuenta con documentos llenos de promesas, sabiendo que lo más probable es que para agosto de 2026 ya no haya quien responda por ellas.

En sectores clave, el rezago ya no es una advertencia: es una constatación. La reforma agraria —una de las banderas más repetidas del “Gobierno del Cambio”— es un ejemplo. Aunque el PND planteó la entrega de hasta tres millones de hectáreas, el propio informe reconoce que, a 2025, la adjudicación real no supera unas pocas decenas de miles de hectáreas (entre 11.000 y 17.000 hectáreas), muy por debajo incluso de las metas intermedias. El desfase es tan grande que el cumplimiento pleno resulta improbable en el tiempo restante de gobierno.

Amplíe la noticia: Denuncian a MinIgualdad por presunta falsedad en cifras de ejecución de la cartera: “cero resultados, una oportunidad perdida para el país”

En vivienda, el diagnóstico tampoco es alentador. Pese a los anuncios de subsidios y ajustes en programas como Mi Casa Ya, el déficit habitacional sigue prácticamente intacto y la inversión ha sido insuficiente, teniendo en cuenta que solo se ha ejecutado un 38,34 % del total. El informe señala que la reducción prometida depende de una ejecución acelerada que, hasta ahora, no se ha materializado, especialmente en vivienda de interés social y prioritaria.

En lo social, el informe reconoce avances puntuales —como la ampliación de equipos básicos de salud—, pero advierte un deterioro financiero del sistema, aumento del gasto de bolsillo (11,3%) de los hogares. En educación, aunque algunos indicadores de cobertura muestran progreso, el CNP subraya problemas estructurales de calidad, alta deserción escolar por una cobertura incompleta del PAE y metas que avanzan por debajo de lo esperado.

Amplíe la noticia: Benedetti, Hollman, Lizcano y Flórez: el lastre por denuncias de presunto acoso sexual y violencia de género en la entraña del petrismo

La lectura territorial es quizás la más dura. Gobernaciones y alcaldías reportan desarticulación con el Gobierno Nacional, rigideces presupuestales y proyectos estratégicos paralizados. El mensaje se repite a lo largo del informe: el diseño del PND fue ambicioso, pero la ejecución... bueno, no alcanzó ni para la medalla de participación, dejando como resultado un volumen considerable de compromisos pendientes cuando al calendario presidencial ya le quedan menos hojas que discursos.

¿Qué pasó con la promesa de no cambiar la Carta Magna?

En 2017, Petro afirmó que su primer acto en caso de resultar elegido sería convocar un referendo para una Constituyente. Pasaron pocos meses antes de que tuviera que retractarse y prometer, firmándolo en mármol, que se olvidaría de aquella propuesta. Lo hizo en un acto público, guiado por la necesidad de obtener el apoyo de candidatos de centro, como Antanas Mockus y Claudia López. En esa elección, Petro perdió ante Iván Duque. Luego, en 2022, el ahora mandatario aseguró durante el debate de Caracol Televisión que estaba en contra de reformar la Constitución.

Lea más: Las ‘perlas’ del proyecto de Constituyente de Petro: un tribunal constitucional y quitarle autonomía al Banco de la República

Tanto el mármol como sus palabras fueron tiradas por la borda. Y es que, ya en el Gobierno, el tema reapareció con fuerza en marzo de 2024, cuando planteó que, ante el bloqueo del Congreso a sus reformas, el “pueblo” debía decidir mediante una consulta o una Asamblea Nacional Constituyente; a lo largo de 2025 reiteró ese argumento y propuso incluir una papeleta constituyente en las elecciones de 2026. En octubre de ese año pidió conformar un comité social para estructurar el proceso y, en diciembre, precisó que la eventual constituyente no se haría en época electoral ni durante su mandato, sino que se presentaría al nuevo Congreso a partir del 20 de julio de 2026, insistiendo en que no busca reelegirse sino abrir un debate sobre cambios estructurales a la Constitución de 1991.

La politiquería que Petro prometió erradicar en campaña terminó aterrizando en su diplomacia

La promesa de profesionalizar la diplomacia viene, al menos, desde el 8 de junio de 2018, cuando Gustavo Petro —entonces candidato— cuestionó la forma como se asignaban consulados y embajadas. Aunque esa declaración se dio en un contexto electoral distinto al de 2022, dejó sentada una postura que luego cobraría relevancia tras su llegada a la Casa de Nariño.

En un video difundido días antes de la segunda vuelta contra Iván Duque, Petro afirmó que su equipo diplomático debía estar integrado por personas con formación, experiencia y trayectoria en relaciones internacionales, y no por “los hijos de los presidentes, los amigos de la clase política colombiana, con muchos casos de corrupción”, a quienes señaló de usar las embajadas como “puestos de descanso”.

Lea más: Petro justifica consulta popular con argumento del “bloqueo institucional”; sin embargo, estas son las leyes que le ha avalado el Congreso

Sin embargo, el rumbo de su gobierno fue distinto. No solo no priorizó la carrera diplomática, sino que el propio Presidente avaló la eliminación de requisitos para designar embajadores. En el Consejo de Ministros del 18 de junio de 2025, Petro pidió a la Cancillería “quitar todos los requisitos” para esos cargos, al considerar que limitaban su facultad constitucional como jefe de las relaciones internacionales. El resultado: lejos de fortalecer la carrera diplomática, el Gobierno terminó llevando a figuras cercanas al poder político que tanto critica, como Alfredo Saade o Armando Benedetti.

El Icetex alivió intereses, pero la promesa de perdonar deudas quedó a medias

Es cierto que el Gobierno ha avanzado en esta promesa, pero los resultados están lejos de lo que se planteó en campaña. A cierre de 2025, el Ministerio de Educación reportó 154.867 créditos del Icetex con algún tipo de condonación, una cifra que puede parecer significativa. Sin embargo, al revisar el detalle, el alcance real es menor. Al menos 36.291 de esos casos corresponden a condonaciones parciales, de entre el 25 % y el 50 % de la deuda, y los escenarios de condonación total del capital son minoritarios.

Lea también: Del dicho al hecho: 5 temas en los que Petro se ha traicionado a sí mismo como Presidente

A esto se suman las limitaciones fiscales reconocidas por el propio Gobierno en 2023, cuando admitió que no había recursos para congelar las tasas de interés del Icetex, otra promesa asociada.

De los $350.000 millones previstos para ese fin ya habían sido ejecutados entre 2020 y 2022 y absorbidos por la unidad de caja del Estado, lo que fue advertido por la Dirección General del Presupuesto Público en comunicaciones al Icetex y a la Procuraduría. Aunque en las llamadas “Jornadas de Soluciones” cerca de 98.000 personas lograron la condonación del 100 % de los intereses de mora, continuaron obligadas a pagar el capital. En términos prácticos, de un universo de al menos 433.000 deudores, solo el 35 % ha recibido algún alivio y no siempre total, muy por debajo de la condonación plena que Petro prometió durante la campaña.

Entérese: Así lideraron los exministros de Petro, Bonilla y Velasco, la compra del Congreso con la plata de Ungrd, según la Fiscalía

Los grandes escándalos de corrupción, ¿y el cambio?

Desde la campaña presidencial y a lo largo de su mandato, Gustavo Petro ha reiterado que su gobierno sería un quiebre frente a la corrupción —prometió “no robar, no mentir y no traicionar”, acabar con la politiquería, desmontar los carteles de la contratación y gobernar sin clientelismo—, pero ese discurso ha convivido con una sucesión de escándalos que han golpeado directamente a su administración: las denuncias por financiación irregular de su campaña tras las declaraciones de Nicolás Petro; el caso de los millonarios contratos de la UNGRD por carrotanques en La Guajira, que terminó revelando presuntos sobornos a congresistas; los cuestionamientos por contratos y nombramientos en entidades clave como el Fondo de Adaptación, el DPS y el sector Defensa; las investigaciones por tráfico de influencias y corrupción que han salpicado a altos funcionarios y aliados políticos; y las denuncias sobre el uso de cuotas partidistas en el Estado, precisamente una práctica que Petro había prometido erradicar.

Recientemente, una de sus fichas más cercanas, el general Juan Miguel Huertas, quien apoyó la campaña Petro Presidente (hoy investigada por presunta violación de topes), resultó salpicado en el escándalo conocido como “los archivos de Calarcá”, un conjunto de documentos que tendría supuestas pruebas sobre articulación entre la inteligencia y las disidencias de las Farc con el fin de proteger a los criminales. Frente a esto, el presidente Petro optó por pasarle la papa caliente a la fiscal Luz Adriana Camargo.

La paz exprés de tres meses con el ELN que nunca se concretó

En una entrevista publicada el 14 de marzo en 2021 por la Revista Semana, la entonces directora Vicky Dávila le preguntó a Gustavo Petro si, de llegar a la Presidencia, solicitaría la extradición de la cúpula del ELN que permanecía en Cuba. Petro respondió que no lo haría y que, de lo contrario, haría la paz con esa guerrilla en los tres primeros meses de su gobierno. No explicó cómo. Se limitó a decir que “la paz es lo que más me interesa para los colombianos” y a advertir sobre las consecuencias de no elegirlo.

Lea más: Caracol revela escándalo: nexo de disidencias de ‘Calarcá’ con general del Ejército y con Dirección Nacional de Inteligencia

El balance, a finales de 2025, es opuesto a esa promesa. Diversos informes —incluidos de EL COLOMBIANO— muestran que el ELN no solo sigue activo, sino que atraviesa uno de sus mejores momentos en décadas. El PhD. en Criminología Jorge Mantilla recuerda que hace 20 años la organización estaba cerca del colapso: sus bases habían sido golpeadas por el paramilitarismo, sus redes urbanas eran marginales y sus mandos se replegaban en zonas como el Catatumbo.

Hoy, en cambio, el ELN opera como una estructura fragmentada y flexible, con frentes regionales adaptados a economías ilegales como la minería y el narcotráfico, lo que dificulta cualquier negociación o confrontación. Ese diagnóstico coincide con el balance de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), que ubica al ELN entre los actores con mayor capital armado del país: entre 2.300 y 2.800 combatientes, presencia en 150 municipios. Una realidad que muestra el incumplimiento de una de las promesas más contundentes de la campaña de Petro.

El ingreso básico prometido terminó convertido en subsidios que no siempre llegan

En un debate realizado el 8 de marzo de 2022, Gustavo Petro propuso la creación de un “ingreso básico” de $500.000 mensuales para madres cabeza de hogar con hijos —a quienes estimó en cerca de seis millones— y para adultos mayores que no lograron pensionarse, calculados entonces en unos tres millones. En ese escenario, descalificó los apoyos existentes y aseguró que el Ingreso Solidario no era un subsidio real, sino una “limosna” que mantenía a las personas en la pobreza, al estar por debajo de la línea de pobreza que, según dijo, rondaba los $350.000. Tres años después, el balance quedó lejos de esa promesa.

Le recomendamos leer: La Paz Total’ dejó 1.273 actos terroristas y 559 secuestros

De acuerdo con un informe de la Presidencia del 31 de octubre de 2025, el Gobierno aumentó la transferencia del programa Colombia Mayor de $80.000 a $230.000 mensuales para mujeres mayores de 70 años y hombres mayores de 75, beneficiando a 1.683.920 personas, una cifra inferior al universo proyectado en campaña y por debajo del monto anunciado.

En el caso de las madres cabeza de hogar, el programa Renta Ciudadana contempla transferencias de hasta $500.000 en la línea de ‘Valoración del Cuidado’, pero no de forma mensual ni universal: en 2025 la cobertura alcanzó a unos 778.000 hogares por ciclo, con pagos condicionados y periodicidad variable. Así, aunque existen incrementos y alivios frente a los esquemas anteriores, el diseño y el alcance de las medidas implementadas distan del ingreso básico universal de $500.000 mensuales que Petro presentó durante la campaña.

Lea aquí: Contrataciones a dedo, aislacionismo y derroche presupuestal: carrera diplomática advierte por impacto de decisiones de Petro

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué promesas incumplió Gustavo Petro como presidente de Colombia?
Petro no cumplió varias promesas claves, incluyendo la reforma agraria, la creación de un Ministerio de la Igualdad eficaz y el ingreso básico universal. Estos compromisos han quedado rezagados o han sido modificados.
¿Qué pasó con la reforma agraria que Petro prometió?
La reforma agraria estaba planteada para entregar hasta tres millones de hectáreas, pero a 2025, la ejecución real está muy por debajo de las expectativas, con menos de 20.000 hectáreas entregadas.
¿Petro cumplió con la promesa de un ingreso básico para madres cabeza de hogar?
Aunque se aumentaron los subsidios, el “ingreso básico” prometido no se implementó de manera universal. Las transferencias son limitadas y no alcanzan a todos los hogares que se habían proyectado.
Club intelecto

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida