De vampiresa. De esto se quiere disfrazar Carolina López. Y saldrá esta noche a asustar a todo el mundo desde las ocho y promete no volver a casa hasta antes de la una de la madrugada.
Ella, una sabaneteña estudiante de segundo semestre de Diseño Gráfico, dice que desde que comenzó el auge por la literatura y las películas de vampiros, como la saga de Crepúsculo, no se pierde nada que tenga que ver con eso. “Y me fascina la estética, más bien gótica y oscura”.
Los disfraces de halloween tienen origen celta y pagano. En Irlanda, las personas tenían miedo a los fantasmas y a los muertos que tienen protagonismo en el mes de noviembre. Creían que las ánimas vendrían a llevarse a algunos de los vivos y, por eso, se disfrazaban para que ellas no las reconocieran y, si se las topaban, siguieran de largo.
Esa tradición emigró a Norteamérica con los irlandeses y, posteriormente se extendió por Centro y Suramérica.
De acuerdo con la antropóloga Francy Esther Del Valle, en todas las culturas del mundo ha habido disfraces.
En sociedades indígenas, los chamanes, médicos o brujos se visten de otro ser, como de guepardo, para invocarlo y tomar sus poderes, aunque no lo considera disfraz sino una investidura o, más bien, como una encarnación.
“En los rituales chamánicos, el religioso invoca los elementales y para conseguir su respuesta y asistencia, se viste con elementos alusivos a él e ingieren sustancias iniciáticas que les ayude a viajar y a encontrarlos”.
En los carnavales, los disfraces tienen un significado lúdico. La mascarada y los disfraces simbolizan la alegría extrema y el descontrol de tales fiestas.
El juego de ser otro
Porque el concepto del disfraz, dice ella, tiene un carácter burlesco o artístico.
Esos irlandeses, en su intento de engañar a las ánimas o a la muerte lo usaban con una intención burlesca, para disfrazar su miedo.
En halloween, niños y grandes se disfrazan con un sentido lúdico. Intentan parecerse a un ser que les suscita fascinación, como un superhéroe, “no porque renieguen de su persona, de su identidad ni de su personalidad —entendida esta como el conjunto de rasgos distintivos que hacen único al individuo y en los que se sustenta la idea de dignidad—, sino porque quiere sentir por un rato esa personalidad que admira”.
Cosas de esta noche
Se detiene en los elementos simbólicos o distintivos de la fiesta de la noche del 31 de octubre, porque de alguna manera aluden a los que dieron inicio al halloween en el siglo nueve: el cementerio gótico, por aquello de los muertos que vendrían por los vivos; las golosinas, una extensión de las tortas dulces que pedían algunas personas de esa cultura en aquellos tiempos, a cambio de las cuales se comprometían a rezar por los parientes muertos de quienes se las daban.
La antropóloga advierte que en esta fiesta, algunos juegan a ser brujas, porque estas burlan la muerte y algunas leyes naturales —como la imposibilidad de volar— mediante los pactos que hacen con el diablo.
De la calabaza —iluminada terroríficamente—, otro símbolo, muchos artículos coinciden en decir que no se trata de un símbolo original, sino adquirido en Norteamérica.
Por extensión se han ido añadiendo otros símbolos, como las telarañas, los esqueletos, la silueta del vampiro con las alas desplegadas superpuesta a la imagen de la luna llena...
Carolina se identifica con Alice Cullen, un personaje de Crepúsculo. Está muerta —dice— y tiene la habilidad de ver el futuro. Ella utiliza este don para ayudar a Bella, el personaje principal, de quien se hace amiga.
“La belleza del personaje, el don que tiene y también la inmortalidad. Creo que estas características me atraen de Alice Cullen y por eso quiero disfrazarme de ella”.
Carolina no hace sola su mascarada esta noche. Un grupo de amigos, hombres y mujeres, unos de la universidad y varias excompañeras del colegio, se van de rumba.
“Me disfrazo desde que tengo memoria —revela—. El disfraz más antiguo que recuerdo haber vestido fue uno de Gatúbela. Yo tenía tres años y mi mamá me llevaba casi todo el tiempo cargada. Ahora estoy grande y disfruto de esta fiesta tal vez más que cuando estaba chiquita”.
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