Prospectiva. La población mundial envejecerá y sera mestiza.

Giovanny Cardona Montoya, febrero 23 de 2020.

 

El futuro en todas sus dimensiones -política, económica, social, ambiental y cultural- estará marcado por la evolución que tome el crecimiento demográfico en los próximos lustros. Los actuales debates sociales, políticos y económicos tienen inmersas las huellas de la evolución demográfica del siglo XX.  Dicha evolución tiene lazos con el pasado (causas) y el presente (cómo se comportan las variables), lo que sirve de acervo de conocimiento para tratar de anticipar el comportamiento demográfico de las próximas décadas y sus efectos sobre las sociedades y la economía del planeta.

1. Crecimiento acelerado.

A comienzos del siglo XX, el planeta tenia 1500 millones de habitantes; un siglo después ya supera los 7500 millones de personas. Se espera que alcancemos los 9150 millones de habitantes a mediados del siglo XXI.

poblacion 1950 2050Como lo muestra este gráfico del Instituto de Ciencias Políticas de París -Sciences Po-, la curva del crecimiento demográfico se viene aplanando (reducción de la velocidad), sin embargo, es más evidente en algunas regiones (América y Asia), que en otras (Africa). De hecho, se espera que la población europea caiga hacia 2050 si se le compara con 2010. En síntesis, el crecimiento demográfico se desacelera pero no a la misma velocidad en todas las regiones, ni en todas las culturas. Así por ejemplo, la desaceleración de la natalidad en África será mucho más lenta.

Al interior de los diferentes países sucede lo mismo, la población nacional crece desbalanceada entre el campo  y la ciudad, entre los estratos socio-económicos altos y bajos o, incluso, de acuerdo a las influencias religiosas, ya que, hay grupos culturales mas propensos a la planificación familiar, al divorcio o al aborto, que otros.

Pero, en tanto Este y Sudeste Asiático -las regiones más densamente pobladas- reduzcan la velocidad de su crecimiento demográfico, la población mundial, en promedio, tendrá un crecimiento cercano a cero.

2. Aglomeraciones.

La población no vive esparcida a lo largo y ancho del planeta. En términos globales, hay una gran concentración en Asia, cerca del 40% de la población mundial vive allí. Por lo demás es evidente que las zonas costeras son uno de los focos centrales de concentración poblacional.

densidad demografica del planetaEl Sahara africano, Canadá, Alaska, Siberia, la amazonía y Australia, aparecen como los territorios más despoblados del planeta. Contrario a esto, Europa Occidental, China, India y el resto de países de la región indochina, presentan la mayor densidad demográfica del planeta.

De igual manera, la aglomeración demográfica se evidencia dentro de los países. Naciones como Argentina o México, por ejemplo, cuentan con un alto porcentaje de su población concetrada en una sola ciudad o área metropolitana (Ciudad de México o el Gran Buenos Aires). Otros países distribuyen su población en un pequeño grupo de ciudades (China, Brasil, Colombia, por ejemplo).

aglomeraciones poblacionales del planetaLa concentración poblacional responde a diversos argumentos históricos (migraciones, guerras, organización socio-política, condiciones climáticas, orográficas, de fauna, de flora, entre otros. Adicionalmente, es un hecho que el modelo de desarrollo económico que hemos consolidado requiere de estas aglomeraciones. La amplia cobertura de servicios públicos -acueductos, alcantarillado, energía eléctrica, gas, Internet, telefonía- seguridad- se ha logrado, entre otras, gracias a las economías de escala que permiten las aglomeraciones. De igual manera, los procesos de industrialización han conllevado el surgimiento de ciudades que integran una cada vez más rica vida social, económica y cultural, lo que ha estimulado la migración del campo a la ciudad, profundizando el nivel de aglomeración.

3. El Norte envejece mientras el Sur se reproduce.

distribucion de jovenes y ancianos por regionesEl crecimiento demográfico ha respondido a una multiplicidad de factores, dentro de los que se destacan los sanitarios, los económicos y los culturales.

La medicina y la alimentación han jugado un papel fundamental para reducir la mortalidad en el embarazo, en el parto y en la primera infancia. Adicionalmente, la medicina y los regímenes alimentarios aunados al fortalecimiento del Estado de Derecho y la Civilidad, han incrementado la expectativa de vida (hay medicina preventiva y curativa, cobertura universal en salud y, además una civilidad que reduce las posibilidades de morir en enfrentamientos armados -duelos, riñas callejeras, etc.-, tan comunes en los siglos anteriores). En consecuencia, nacen más niños y a la vez las personas tienen una expectativa de vida más alta.

Sin embargo, el desarrollo socio-económico, la calidad de los sistemas de salud y los valores culturales no son los mismos en todo el planeta. La cobertura y calidad de los sistemas de salud en los países industrializados aceleraron el crecimiento demográfico en Europa Occidental y Norteamérica a lo largo del siglo XX, de igual manera, la expectativa de vida creció. Ello explica la alta densidad demográfica en esas regiones.

De otro lado, países en vía de desarrollo, especialmente en Africa, tienen una alta tasa de natalidad, pero con una baja expectativa de vida. En este caso, factores culturales (vida de tribus, creencias y debiles sistemas sanitarios) y el modelo económico, son la principal explicación del crecimiento demográfico acelerado con una población muy joven y pocos ancianos.

En los países industrializados, las nuevas concepciones culturales (alejamiento de preceptos religiosos, aspiraciones académicas, visión más abierta de la vida y del mundo) ha traído como consecuencia la acelerada reducció de la tasa de natalidad: los jóvenes no quieren casarse, no pretenden tener hijos. En el caso de China, la reducción demográfica tiene explicaciones diferentes; ésta responde especialmente a una ferrea política estatal de control de la natalidad.

Esta realidad de crecimiento demográfico desequilibrado (diversas velocidades en la tasa de natalidad y envejecimiento poblacional) crea un mapa variopinto. En África y algunas naciones de Centroamérica, la India y en algunos países del archipiélago de Oceanía, la población menor de 15 años puede alcanzar el 49%. En Europa, Canadá y Australia, apenas llega al 20% (ver mapa azul).

En cambio, mientras en Europa Occidental, los mayores de 65 años llegan hasta el 22%, en África este indicador apenas alcanza el 4% (ver mapa rojo).

4. Migraciones.

migraciones entre 2010 y 2015La principal razón del fenómeno migratorio tiene que ver con el desequilibrio en materia de desarrollo económico y de crecimiento demográfico. El sistema productivo europea requiere de mano de obra joven -que no tiene- para asegurar su funcionamiento futuro y para sostener el régimen pensional. De otro lado, los jóvenes africanos y latinoamericanos migran hacia el Norte ante las pocas expectativas laborales en sus países, aunadas, demográficamente, a la baja expectativa de vida.

El proceso migratorio también se direcciona por razones culturales y geopolíticas. Los africanos que migran aprovechan la cercanía geográfica de Europa y buscan como destino países que fueron colonizadores con quienes preservan alguna afinidad cultural, especialmente el dominio del idioma. En la misma dirección los latinoamericanos buscan como destino a Estados Unidos (cercanía) y España (lengua).

Adicionalmente, el fenómeno migratorio se complejiza con los desplazados y refugiados, personas que abandonan sus países como consecuencia de guerras o catástrofres. Durante la década de 1990, la disolución de la URSS y la guerra en los balcanes, llevaron refugiados y migrantes hacia Europa Occidental. Los refugiados sirios hacia la Unión Europea son la última ola que ha desequilibrado el proceso de salida y entrada de migrantes. Los venezolanos también se han convertido en migrantes forzados por una aguda crisis política y económica; esta ola migratoria afecta a sus vecinos latinoamericanos.

Sin embargo, aunque es evidente la interdependencia poblacional entre naciones del Sur y del Norte, un problema que subyace es la velocidad con la que se desarrollan las olas migratorias y el perfil de quienes migran. Naciones como Canadá, Alemania o Australia cuentan con programas de recepción de inmigrantes, los cuales establecen ciertos criterios para definir inmigrantes ideales: edad, estado civil, nivel educativo, dominio de la lengua del país de destino, entre otros.

Frecuentemente, estos requisitos chocan con realidades socio-económicas que se traducen en olas de emigrantes de bajos niveles de educación y precarias condiciones económicas.

participacion de migrantes en la vida nacional de paisesEl fenómeno migratorio está transformando la estructura demográfica de los países, particularmente los receptores. Australia, Canadá, Estados Unidos, naciones del Golfo Pérsico y algunas otras del Centro y Este de Europa se están convirtiendo en “mestizas”, con porcentajes de inmigrantes que giran alrededor del 33%. Esto no sólo altera la demanda agregada y el crecimiento del PIB, las costumbres también se irán mezclando; habrá cada vez más matrimonios interraciales (hasta el color de la piel y la estatura promedio cambiarán con las generaciones).

Las minorías incidirán en los procesos electorales. Un presidente latino en Estados Unidos, un primer ministro francés hijo de inmigrantes africanos, serán manifestaciones futuras de los cambios socio-culturales y políticos de los países receptores de inmigrantes.

5. ¿Y los países que exportan su mano de obra? Remesas.

remesas 2013Los inmigrantes dinamizan las economías de los países en los que se instalan: trabajan, producen y consumen. Pero, una pequeña parte de sus ingresos irá a parar a sus países de origen, allí quedaron familiares (padres, conyuge o hijos) con quienes conservan vínculos afectivos y compromisos económicos. Aunque las remesas individuales tienden a ser un pequeño porcentaje del ingreso total, en sumatoria representan montos significativos de transferencias en la balanza de pagos de los países involucrados. Países como China o India reciben remesas cercanas a los 70 mil millones de dólares. En el caso colombiano las remesas, alrededor de 5 mil millones, superan con creces los ingresos por exportaciones de café.

 

 

 

Población mundial: somos muchos, más viejos y más solos.

Giovanny Cardona Montoya, julio 1 de 2019.

 

En los últimos meses, los colombianos han estado inquietos por temas demográficos: la migración de venezolanos desde 2017 como consecuencia de la crisis socio-política y económica del vecino país; las dudas sobre el censo de la población colombiana (¿somos casi 50 millones de habitantes o mucho menos?); o la preocupación por la población joven que ingresa a la educación superior ¿hay menos jóvenes? Todas estas inquietudes tienen validez, pero no son el resultado de fenómenos coyunturales, responden a tendencias de largo plazo que vienen y continuarán en el mediano y largo plazo.

Nada sucede repentinamente. La población mundial está cambiando en su estructura, pero éste es un proceso gradual que se ha venido labrando con marcado acento desde comienzos del siglo XX:

poblacion mundial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como podemos ver en este gráfico, es desde comienzos del siglo XX que la población mundial se ha multiplicado por cuatro, llevándonos a esta compleja situación de sobrepoblación. Sin embargo, como proceso cíclico, la evolución no es lineal y, además se desarrolla de manera gradual, aunque a velocidades cambiantes.

 

Para anticipar el devenir de la población mundial, debemos tener en cuenta:

– los sistemas de salubridad han ayudado a que, de manera gradual, se reduzca la morbilidad infantil y aumente la expectativa de vida. Los desarrollos en materia de nutrición también han incidido positivamente en estos indicadores.

– la evolución demográfica en Europa y las que históricamente fueron sus zonas de influencia (colonias en África y América Latina), ha estado asociada a los niveles de desarrollo socio-económico (los más industrializados redujeron la mortandad infantil, aumentan la expectativa de vida, pero luego comienzan a reducir el tamaño de sus familias).

China, India y algunos vecinos de la región se han convertido en el mayor foco de crecimiento poblacional del planeta. Hoy, el 40% de los habitantes del planeta viven en esa región.

– Las migraciones se dan por diversas razones, algunas responden al proceso globalizador (migraciones intrarregionales, migraciones de mano de obra cualificada y de inversores), pero otras responden a los desbalances en las expectativas de vida y de desarrollo socio-económico (habitantes del Sur subdesarrollado migran al Norte desarrollado).

– las nuevas generaciones, las de la globalización, tienen una perspectiva de la vida muy diferente a la de sus padres y abuelos. Viven conectados, no se sienten atados a tradiciones (casarse y tener hijos, por ejemplo) y ven su hogar en cualquier lugar del planeta.

 

Familias más pequeñas, menor natalidad, mayor población anciana.

En el proceso de desarrollo demográfico de las últimas décadas se evidencian los siguientes cambios:

las familias cada vez tienen menos hijos (algo más evidente en países industrializados y en grupos sociales de ingresos medios y altos). Los expertos señalan que la familias de mayores ingresos y de alto nivel de formación, presentan aspiraciones y estilos de vida que difieren de los tradicionales: viajar, hacer posgrados, no atarse a empleos, ni a lugares de vivienda, etc.

– crece el número de hogares de población adulta y jubilados.

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Ese gráfico nos muestra la evolución histórica de la población joven y de la adulta. Ya, para 2025 se pronostica que la población mayor de sesenta años comienza a superar a la de menores de 15 años. ¿Quién trabajará para sostener la jubilación de los mayores?

 

Los estudios muestran que la estructura de los hogares está sufriendo cambios importantes, los cuales deben ser tenidos en cuenta en la planeación de políticas públicas, en las estrategias de marketing, en el sector de la construcción y en la generación de nuevos emprendimientos. Aunque estas tendencias  no son homogeneas, son evidentes en Europa, Norteamérica y gran parte de América Latina. Igualmente, en países de otras regiones, este proceso tendencial es notorio en los estratos socio-económicos, medio y alto:

– cada vez hay  más hogares unipersonales,

crecen los hogares de divorciados,

– aumenta el número de hogares de parejas con un solo hijo o sin hijos,

– se reduce el número de hogares tradicionales: un padre, una madre y dos o más hijos.

– sigue creciendo la población de manera más o menos acelerada en regiones con fuerte influencia religiosa (países musulmanes, India) y en grupos socio-económicos de bajos ingresos (África)

 

Las migraciones: el lado humano de la globalización.

El otro cambio fundamental que se vive en la población mundial es el derivado de la integración cultural. Las migraciones responden a necesidades económicas, a ubicaciones geográficas particulares y a perspectivas cambiantes de la vida por parte de los habitantes del planeta.

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Como se puede ver en este gráfico, son fuertes las migraciones intrarregionales (flechas amarillas) y las que van del Sur al Norte.

 

Si bien las migraciones no son nuevas (los europeos migraron en siglos pasados hacia América, Asia, África y Oceanía), y desde el siglo XX se han tenido fuertes olas migratorias en diversas regiones -africanos hacia Europa, latinoamericanos hacia Estados Unidos-, la realidad es que los inmigrantes hoy tienen un mayor peso dentro de la población de los países receptores:

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Este gráfico nos muestra que la población de inmigrantes, que en 1980 rondaba el 2.3% de la población mundial, viene creciendo a tal punto que hoy bordea el 3.2%.

Toda esta realidad le quita sentido a los sentimientos anti-migratorios, nacionalistas y xenófobos. Los países cada vez son más mezclados, mestizos e interculturales. Pensar que Europa, Norteamérica o Australia son regiones que pertenecen a una población “autóctona” es desconocer la historia y, además, negar la importancia que el fenómeno migratorio tendrá en las próximas décadas.

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Este último gráfico muestra el peso de los inmigrantes en los diferentes países del planeta. Es evidente que tienen una gran participación en Argentina, Venezuela, Australia, Canadá, en el Sur de África, en algunos países del Golfo Pérsico e, incluso, en Estados Unidos.

¿Es el Desarrollo Sostenible una ilusión?

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Brexit: se derrumba el paradigma de la integración regional.

Giovanny Cardona Montoya

Junio 26 de 2016.

 

El año en que falleció Bela Balassa, economista húngaro egresado de Yale, comenzaba yo a “adoctrinar” a mis alumnos con las etapas de la integración económica, apoyado en los postulados de este célebre autor. Hoy, 25 años después, y en medio de su peor crisis, me mantengo firme en esta convicción: la integración regional es un modelo viable para lograr el desarrollo mancomunado de diversos pueblos.

Con los resultados del Brexit el pasado jueves (23 de junio), las bolsas de valores andan en pánico, a la vez que el lenguaje de los voceros de la UE hacia las autoridades del Reino Unido se percibe agresivo y un poco intimidante: “si se van a ir, deben hacerlo inmediatamente”. Pero, el Brexit no es algo aislado, sino que es la cereza que se derrite en el pastel de un modelo de integración que se desmorona desde hace un cuarto de siglo.

 

¿Cuál es el paradigma original?

Si lo repasamos desde una perspectiva teórica (Balassa), la integración regional comienza con la liberalización comercial (Zonas de Libre Comercio), luego llegaría la etapa de la creación de una única aduana regional (Unión Aduanera), lo que exige que los países miembros renuncien a esta función soberana. Posteriormente se desarrolla el Mercado Común,  permitiendo que los inversionistas y los trabajadores de la región puedan movilizarse con la tranquilidad legal de encontrarse en su mercado doméstico. Paralelo a estas etapas, se van unificando las políticas macroeconómicas y sectoriales: agropecuario, moneda única, impuestos unificados, infraestructura regional, sistema educativo, etc.

Este modelo se ha venido probando durante más de sesenta años en Europa, ya que, además de un mercado integrado de bienes y servicios, el continente se unificó para las inversiones y los trabajadores. Como complemento, se creó una política agropecuaria comunitaria, se coordinan políticas fiscales, se crea la Zona Euro (a la que no pertenecen todos los países de la UE)  y se desarrollan diversas políticas sectoriales de carácter supranacional. Como resultado de todo ésto, Europa se ha convertido en el ejemplo más  desarrollado de integración regional por sus resultados: 25% del comercio mundial es intraeuropeo y éste representa el 71% de las exportaciones de los países europeos. En términos de bienestar hay que reconocer que con su integración, el continente europeo reconstruyó su economía después de la segunda guerra mundial, se industrializó, desarrolló su economía rural y sacó de la pobreza a los países mediterraneos y a Irlanda. Europa para los europeos, diría yo, parodiando al expresidente Monroe de Estados Unidos.

Una Europa integrada, aunque con diferentes niveles de profundidad: no todos se vinculan a la Zona Euro.

Una Europa integrada, aunque con diferentes niveles de profundidad: no todos se vinculan a la Zona Euro.

Haciendo una lectura rápida, podemos reconocer que ASEAN en el sudeste asiático, ALALC-ALADI en América Latina son experiencias de integración inspiradas en el modelo europeo, aunque nunca llegaron a profundizarse, ni siquiera han logrado consolidar una Unión Aduanera (el primer nivel de supranacionalidad en el modelo de Balassa).

Sin embargo, la integración europea nació política, no económica; y es aquí donde el paradigma muestra su verdadera debilidad. Churchill llegó a considerar que sólo la creación de los Estados Unidos de Europa evitaría que el continente siguiera siendo un campo de guerra. Más comprometidos con esta idea, los “Padres Fundadores” -Monnet, Schuman, Adenauer y Bech- dieron pasos concretos para materializar la integración del continente.

Bech, entonces Primer Ministro de Luxemburgo, propuso el primer acuerdo el que consistió en la creación de la CECA, Comunidad Económica del Carbón y el Acero, para asegurar que ningún país tuviera pleno control sobre estas  materias primas, las cuales eran fundamentales para el desarrollo de la industria de armamentos de la  época. Era claro que Francia y Alemania, principalmente, se proponían crear un ambiente que inhibiera nuevas guerras en el continente, Benelux e Italia fueron socios comprometidos en este proyecto.

 

Crisis del paradigma.

El modelo de integración por etapas conlleva una gradual concertación de políticas e instituciones que se originan en la soberanía del Estado-nación. En la medida que se profundiza la integración  los compromisos pasan de intergubernamentales a supranacionales. En otras palabras, la integración regional nació como un modelo que reta a una tradición de varios siglos de unas relaciones internacionales y una soberanía, centradas en la supremacía de los Estados; la integración regional no sólo produce efectos económicos, también afecta la lógica de la política y las lealtades de los ciudadanos.

Así, la Unión Europea tiene una fuerte base política que se confirma con los Criterios de Copenhague de 1993, los cuales establecen que para ser miembro de la Unión Europea se debe ser un Estado democrático, donde impere la ley, los derechos humanos y se respeten las minorías. En este mismo contexto, el bloque europeo ha consolidado un régimen común de asilo, el cual se deriva de la convicción de unos derechos humanos realmente universales. Sin embargo, la realidad geopolítica que vive Europa, con un terrorismo fundamentalista que les persigue y una crisis humanitaria de inmigración  originiaria de Siria, han exhacerbado los espíritus nacionalistas de izquierda (obreros) y derecha (conservadores), que comienzan a ver en la Unión Europea el germen de la destrucción de un bienestar que, paradójicamente, la misma integración les ha proporcionado por décadas.

No sería extraño que detrás de Reino Unido se vengan intentos viables de separación en Grecia, Irlanda, Holanda e Italia. Incluso, la salida de Reino Unido de la Unión Europea puede motivar otro tipo de nacionalismos, como  el de los irlandeses del norte o los escoceses que son más proclives a la integración europea. La decisión tomada por los ingleses puede traerle a Londres nuevas consecuencias separatistas no esperadas.

Sin embargo, y esta es mi hipótesis, la crisis de este paradigma no nace con Brexit sino con el espíritu neoliberal que han adquirido los procesos de integración, desconociendo las dimensiones sociales y políticas de los mismos. Así, el proyecto de Constitución Europea fracasó a mediados de la década pasada ya que los conservadores lo vieron como una afrenta a la identidad nacional y los de izquierda como un instrumento demasiado neoliberal dedicado a la integración de flujos económicos y, de ningún modo, a la consolidación de dinámicas interculturales con impactos sociales.

De igual modo, a finales de los 80s, los países latinoamericanos renunciaron a un desarrollo socio-económico integrado a partir de la industrialización y la construcción de mercados ampliados, para aventurarse en la firma de TLC con Estados Unidos, Europa y este asiático  (supuesto Regionalismo Abierto). Así, los sueños de una Unión Aduanera del Mercosur o en la CAN se han diluido, y la integración no pasa de ser un proceso de liberalización del comercio. De hecho, aunque la crisis de la CAN se pueda explicar por las diferencias de modelo político de Ecuador y Bolivia con respecto al de Colombia y Perú, todo indica que la alternativa que eligió Colombia, Alianza del Pacífico,  tampoco va a trascender, porque es de carácter intergubernamental y, en consecuencia, los esfuerzos que se hagan para profundizar la integración estarán siempre sujetos a los vaivenes electorales de cada país. Sin supranacionalidad no hay una verdadera integración, y los TLC no buscan nada de esto, solo una apertura de mercados para el desarrollo de las cadenas globales de producción de bienes y servicios.

 

El supuesto Regionalismo Abierto pretende fortalecer la integración latinoamericana abriendo las fronteras a terceros países, a través de las aperturas económicas y los TLC, sin embargo, lo único evidente es que se ha detenido el proceso de industrialización en la mayoría de los países y se han congelado los tratados regionales como CAN y Mercosur.

El supuesto Regionalismo Abierto pretende fortalecer la integración latinoamericana abriendo las fronteras a terceros países, a través de las aperturas económicas y los TLC, sin embargo, lo único evidente es que se ha detenido el proceso de industrialización en la mayoría de los países y se han congelado los tratados regionales como CAN y Mercosur.

En lugar de conclusión.

La crisis del paradigma de la integración nace con el neoliberalismo que desestimó su carácter holístico (económico, político, social) y gradual (etapas de la integración) para convertirlo en un mero vehículo de liberalización comercial que dé respuesta a los interes de las compañías multinacionales. Sin embargo, en el caso de la Unión Europea, si se desea remozar el sueño de los padres de la integración y detener una posible desbandada, se hace necesario pensar en tres decisiones:

1. Crear un pleno Banco Central, para que la política monetaria no sea direccionada por las economías más fuertes, tal y como le tocó sufrir a Grecia en la reciente crisis, donde el interlocutor del gobierno helénico no estaba en Bruselas sino en Berlín;

2. Repensar el modelo de una Europa a diferentes  velocidades, ya que es evidente que hay países que frenan o desestimulan el proceso integrador (no sólo Reino Unido, también hay que pensar en Polonia, por ejemplo.); y

3. Retomar el espíritu holístico de la integración, de otro  modo, el miedo al desempleo local y al terrorismo, será caldo de cultivo para detener la integración de las personas, que no sólo representan el mercado laboral, sino que son la base de una real integración intercultural.

 

 

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