Guerras Comerciales: ¿estrategia económica o populismo pre-electoral?

Giovanny Cardona Montoya (junio 3 de 2019).

 

Los países, tal y como los conocemos hoy, son agrupaciones que nacieron de la integración de antiguos feudos (España o Italia, por ejemplo) y de la desintegración de grandes imperios (Turquía y las naciones que antes conformaban el Imperio Otomano, por ejemplo). Algunos países cuentan ya con más de 500 años de existencia, mientras que algunas naciones se erigieron a finales del siglo XX (Eslovenia, Croacia, Serbia, por ejemplo). Incluso, algunos pueblos aún esperan su oportunidad para consolidarse como Estados nación, tal es el caso de Palestina o el Kurdistán. Lo anterior, sin contar los intentos separatistas que perviven en Europa Occidental (en España, en Bélgica y en Italia, principalmente).

Sin embargo, a pesar de que los Estados nacionales son organismos vivos, en permanente evolución, hay que reconocer que se han consolidado como la célula de las relaciones internacionales, especialmente desde el siglo XX. Ello explica su preeminencia en la ONU y en diversos organismos multilaterales y regionales. Es en el marco de esta realidad que surgió la OMC (heredera del GATT de 1948) y acuerdos comerciales regionales como la Unión Europea, el Mercosur, la CAN o el NAFTA, entre otros. Tratados entre Naciones.

El surgimiento del GATT, fruto de la Carta de La Habana de 1947, no sólo es la evidencia de la hegemonía de los Estados nacionales en el tablero de las relaciones internacionales, sino que también fue la respuesta al riesgo de guerras comerciales entre grupos de países, particularmente entre Francia, Inglaterra y Estados Unidos, tal y como sucedió en la década de 1930, cuando estos países cerraron sus fronteras para sólo intercambiar productos con sus aliados (América Latina para Estados Unidos) o colonias (en el caso de Francia y Gran Bretaña).

En otras palabras, el temor a las guerras comerciales dio origen a un sistema mundial de comercio en el cual se privilegian principios como el de la No Discriminación (Cláusula de la Nación Más Favorecida) y el de Transparencia y Previsibilidad (a través de la consolidación arancelaria que evita la aplicación indiscriminada de barreras aduaneras). La OMC existe por la convicción de que un comercio transparente, no discriminatorio y tendiente a la liberalización es fuente de desarrollo.

GATT OMC historia

Sin embargo, las guerras comerciales están en auge, ¿qué sucede?

Tal vez, hasta ahora, ningún modelo político económico ha logrado mostrar mayor éxito en materia de libertades individuales y crecimiento económico como lo ha hecho la democracia liberal. Aunque los logros no son homogeneos entre países, dificilmente se pueda encontrar un caso contrario (dictadura y economía planificada) que haya alcanzado el promedio de éxitos que logra Occidente. Lo anterior no quita que China, con un modelo político estatizado, haya logrado el éxito económico combinando al libre mercado con un ferreo control estatal.

Sin embargo, los modelos de gobierno republicano y parlamentario, han entrado en crisis. Si bien las democracias liberales han demostrado ser tal vez el sistema político más exitoso que haya conocido el planeta, aquellas no se hallan libres de averías y dificultades.La actual crisis de las democracias occidentales ha devenido en el nacimiento y consolidación de movimientos políticos populistas que estimulan el nacionalismo y debilitan el desarrollo de los acuerdos y organismos internacionales. De hecho, los gobiernos populistas se apoyan en sentimientos nacionalistas para alcanzar adeptos en la población insatisfecha con élites tradicionales (frecuentemente vinculadas con corrupción) a las que asocian con los problemas sociales y económicos como las migraciones desmedidas o el desempleo. En ese contexto, el proteccionismo adquiere sentido para algunos ciudadanos.

Las guerras comerciales son un reflejo del espíritu proteccionista. Por eso están en boga nuevamente. Hoy las lidera el gobierno populista de Estados Unidos, pero con el Brexit, aquellas podrían desencaderse en otras latitudes.

¿Tienen sentido las guerras comerciales en el mundo presente?

Este artículo no va en la dirección de cuestionar el proteccionismo o de hacer apología del neoliberalismo. No, el propósito es esclarecer por qué estamos viviendo una ola de guerras comerciales y preguntarnos si éstas tienen sentido en la economía moderna. El por qué se ha esclarecido -las crisis de la democracia occicental y del espíritu solidario de las relaciones internacionales-, ahora aclaremos si tienen o no sentido en la actualidad.

El desarrollo de la ciencia y la tecnología ha llevado a las empresas a profundos niveles de especialización. Sólo miremos el siguiente ejemplo:

comercio de tareasNinguna fábrica hace un producto completo. Ninguna mercancía es 100% originaria de un territorio determinado. Un producto tan sencillo como el juguete de esta imagen tiene componentes de 12 fábricas ubicadas en seis países diferentes.

La especialización ha dado pie a las denominadas cadenas globales de valor, o sea, estructuras interregionales de producción, integradas en eslabones materializados en forma de fábricas distribuidas a lo largo y ancho del planeta. A veces se trata de una producción offshoring, donde una misma empresa despliega plantas de producción de componentes y de ensamblaje por diferentes países. La otra opción es el outsourcing (las maquilas), donde la firma dueña de la marca y de los diseños contrata a terceros para que realicen labores de manufacturación y ensamblaje.

Son diferentes las razones por las que se recurre a estas estrategias: economías de escala (volúmenes de producción), costos laborales (salarios más bajso en este asiático, América Latina y Africa), acceso a insumos (minería y agricultura), capacidad tecnológica (cuando recurres a coreanos o a fábricas de países industrializados, por ejemplo) o acceso a mercados (produces en un país que pertenece a un TLC y desde allí distribuyes a sus socios regionales).

El caso, es, retomando nuestra pregunta originaria, que las Cadenas Globales de Valor se han impuesto. Veamos:

comercio mundial 2016Según este mapa, los mayores flujos comerciales del mundo se dan entre los europeos (el comercio dentro de la Unión Europea), entre los norteamericanos (México, Estados Unidos y Canadá), entre las naciones del este asiático (Corea, China, Taiwán, Japón) y entre estas últimas y los norteamericanos y los europeos. El punto es que, aproximadamente el 50% de las mercancías que Estados Unidos exporta a México o a China, y de las exportaciones de Europa a los países del este asiático, son bienes intermedios y componentes. No son productos terminados. En otras palabras, se trata de firmas europeas y norteamericanas que realizan sus procesos de producción a través de Cadenas Globales de Valor para luego distribuir sus productos terminados (ensamblados en China o México) por todo el planeta, incluso hacia sus propios mercados domésticos.

En consecuencia, colocar barreras comerciales a importaciones de México o de China es una decisión proteccionista del gobierno de Trump que no puede producir efectos positivos sobre la economía norteamericana en el corto plazo. Y no puede producir efectos positivos porque las empresas norteamericanas que tienen desplegada su producción en China y México no van a detener sus operaciones para trasladarlas a Estados Unidos, ya que dicha decisión responde a multiplicidad de factores, tal y como ya se señaló (economías de escala, capacidad tecnológica, costos salariales, etc.). En cambio, si se reducen las ventas de productos desde México y China hacia la potencia norteamericana, la consecuencia será también la caída de exportaciones de bienes intermedios y componentes desde Estados Unidos hacia aquellas dos naciones.

En síntesis, en el contexto de las Cadenas Globales de Valor, donde las fábricas no hacen productos sino que son actores del Comercio Mundial de Tareas, una barrera proteccionista que aplique una nación se le devuelve como un boomerang por la amplia y profunda interdependencia existente. El proteccionismo sólo puede producir impactos positivos si hace parte de una estrategia de largo plazo que busque desarrollar capacidades internas, las cuales se blindan con barreras proteccionistas mientras dichas capacidades se fortalecen.

Pero subir aranceles de manera temporal, sin una estrategia de desarrollo que la abrigue, sólo beneficia a los especuladores y, tal vez, le sirva al populista de turno para conseguir los votos que busca de cara a la reelección.

La humanidad: entre el Oscurantismo y la Ilustración.

Giovanny Cardona Montoya. Mayo 19 de 2019.

 

La Ilustración es una etapa de la humanidad que se origina en el siglo XVII en Europa y continúa en América del Norte en el siglo XVIII. Muchos habitantes del planeta, especialmente los de Europa y América, nos consideramos hijos de la Ilustración, el movimiento filosófico, científico, cultural y político que creó a “Occidente“, que es una categoría que representa muchos de los valores que predicamos: el imperio de la razón y del escepticismo científico en lugar del dogma; el Estado secular y la tolerancia religiosa; la libertad individual; y el progreso.

El último valor señalado, el progreso, significa que la humanidad va hacia adelante; en otras palabras, los avances científicos y tecnológicos, la instauración de la democracia y el liberalismo económico, por ejemplo, hacen avanzar a la humanidad hacia un estadio superior de su desarrollo.

Pero, ¿realmente vamos hacia adelante?

El desarrollo científico-tecnológico, especialmente en los últimos cien años, ha traido avances increibles que pueden mejorar las condiciones materiales de vida de la humanidad: alimentación, vivienda, salud, movilidad. Adicionalmente, conocemos el planeta a lo largo y ancho y estamos observando y visitando el cosmos a distancias jamás imaginadas.

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Sin embargo, a pesar de tantas claridades fundadas en la razón y en los derechos del hombre; y de los avances científicos, técnicos y tecnológicos:

1. Gran parte de la población mundial vive en condiciones equiparables con la era de la esclavitud o del feudalismo.

– Más de 1.100 millones de habitantes del planeta (15% de la población mundial) viven en condiciones de pobreza multidimensional: ingresos insuficientes, sub-alimentación, con pocas posibilidades de educación y con condiciones infrahumanas de vivienda -sin agua potable, sin electricidad y en condiciones de hacinamiento). Para evidenciar la gravedad de la situación, señalemos que cerca de 2.600 millones de personas no cuentan con un sistema de servicio sanitario (alcantarillados).

– Los datos del Banco Mundial muestran que más de 50 países del planeta tienen tasas de homicidios -anuales-, superiores a 10 por cada 1oo.000 habitantes. Entre estos, se destaca El Salvador con casi 100 muertes.

– Según Naciones Unidas, al día mueren 17.000 niños en el mundo a causa de enfermedades prevenibles. En 2014 murieron más de seis millones de niños en el mundo.

2. Existe una marcada intolerancia y discriminación en el planeta, por distintas razones (género, religión, nacionalidad, raza, ideología, etc.)

– Según datos de la ACNUR, casi 1% de la población mundial sufre desplazamiento forzoso de sus tierras de origen. Entre estos desplazados hay 25 millones de refugiados, quienes huyeron de conflictos o por razones de discriminación -kurdos, palestinos, congoleses, gitanos, líderes LGBT, afro-descendientes, indígenas, musulmanes, etc.-

– Según la Unión Europea, el 79% de la población mundial vive en lugares donde se ejerce algún tipo de discriminación religiosa.

– Según Kinnval, investigadora de la universidad de Lund de Suecia, en 2007 ya el 20% de la población de 19 países de la Unión Europea se reconocía como xenófoba. Este dato se ha venido corroborando con el auge y expansión de partidos nacionalistas, ultraderechistas e, incluso, xenófobos en Francia, Austria, España, Hungría e Italia, principalmente. Con la política anti-inmigratoria del gobierno de Trump en Estados Unidos y el conservadurismo de Bolsonaro en Brasil, se ratifica que no estamos hablando de un hecho aislado.

Love parade. A group of people holding a huge rainbow heart. LGBT community. Human rights. LGBTQ. Flat editable vector illustration, clip art

3. Estamos destruyendo el planeta.

– Para el año 2008, el 15% de la amazonía (pulmón del planeta) había sido destruido. Según datos existentes, 80% de la deforestación del Amazonas es ilegal.

– Greenpeace asegura que 20% de las especies marinas se hallan en vía de extinción. Desde una perspectiva complementaria, 16.000 especies de flora y fauna están en peligro de desaparecer a causa de la acción humana.

– La ONU señala que se debe asegurar un control al incremento de la temperatura del planeta (riesgo calentamiento global), de modo tal que no supere 1.5 grados centígrados adicionales antes de 2030. La humanidad está en peligro de extinción, no en sus futuras generaciones, sino en el presente.

20 sintomas del calentamiento global

¿Se detuvo la humanidad en un mundo anterior a la Ilustración?

La pregunta con la que concluyo este corto escrito tiene que ver con la relación entre las ideas y las acciones. Si desde el siglo XVII prima la razón sobre los dogmas; si la ciencia se ha consolidado, trayendo avances en todo lo relacionado con la sociedad y la naturaleza; y si la democracia es el modelo de gestión del Estado por excelente en el planeta, entonces, ¿por qué hay millones de habitantes que viven -económica, social o culturalmente- en condiciones tan precarias como las señaladas? y, lo más grave aún, ¿por qué el planeta se halla al borde de su destrucción? ¿Por qué la especie dominante lo está destruyendo?

El tema es que lo que hoy se hace muy visible (por la globalización, por el desarrollo de las TIC) no es algo nuevo, sino que ahora es más evidente. El espíritu de la Ilustración y de los Derechos del Hombre y del Ciudadano no ha permeado a las sociedades y a las autoridades de manera masiva y constante. El colonialismo que apenas termina en la segunda mitad del siglo XX, las dos guerras mundiales, las legislaciones anti-migratorias o las sociedades que se manifiestan homofóbicas, racistas o que discriminan a las mujeres, son realidades históricas que han convivido con un discurso que, aunque humanista y ambientalista, no se concreta.

Si bien las constituciones políticas y la Academia parecen ser hijas de la Ilustración, las sociedades y sus sistemas políticos y económicos aún vivimos en el Oscurantismo del Medioevo; aunque nos parezca increible.

 

 

Comercio exterior colombiano: tres décadas sin brújula.

Giovanny Cardona Montoya. Septiembre 9 de 2018.

 

El decreto-ley 444 de 1967 marcó un hito en las políticas de comercio exterior colombiano. Con la rúbrica de este decreto se formalizó, con claras directrices,  el modelo de Sustitución  de Importaciones acompasado de unas claras estrategias de Promoción de Exportaciones. Después en 1991, con las leyes 7a y 9a, se delineó el cambio de rumbo en el marco de una ola neoliberal que recorría el planeta. Sin embargo, mientras el decreto proteccionista  de hace medio siglo evidenciaba coherencia entre propósitos y estrategias, no se puede decir lo mismo de las decisiones tomadas por los gobiernos de la era de la “apertura económica“. Continuar leyendo