Economía: Colombia necesita un nuevo Contrato Social

La política económica de los estados se mueve entre dos pilares complementarios: de un lado está la necesidad de asegurar el equilibrio macroeconómico (estabilidad) y, del otro, la búsqueda de un desarrollo económico (crecimiento sostenible a largo plazo). Desarrollar una política económica coherente implica moverse entre ambos propósitos, los cuales son complementarios: sin equilibrio de los indicadores macroeconómicos no se puede pensar en generar procesos de transformación a largo plazo: industrialización, sostenibilidad ambiental y social, reducción consistente de la pobreza, etc.

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Elecciones presidenciales: mi candidato es…

Estamos a pocas horas de la primera vuelta en las elecciones presidenciales en Colombia. El panorama, por lo menos desde la perspectiva de las encuestas, señala que no hay claridad sobre quien ganará los próximos comicios. ¿Estamos ante un momento democrático trascendental?

¿Qué es la democracia?

En ciencia política no hay un mensaje unívoco sobre el significado de democracia. Rousseau nos propone el “Contrato Social” como el acuerdo entre todos los ciudadanos, el cual se materializa con unas elecciones en las que develamos nuestra voluntad. Nuestros gobernantes estarían llamados a hacer realidad la voluntad popular, a representar nuestros intereses.

Pero, en este tema de la voluntad popular, J.A. Schumpeter hace una revelación significativa: ¿se puede reconocer la voluntad popular? ¿Es un objeto social identificable, definible, precisable? Imaginémos a un gobernante honesto tratando de sintetizar los intereses de campesinos y citadinos, de hombres y mujeres, de jóvenes y ancianos, de ricos y pobres. ¿Cómo construir una voluntad popular a partir de ello? Esto lo dice el autor sin hablar ya de los corruptos…

¿Estamos viviendo la fiesta de la democracia?

Volviendo al pensamiento schumpeteriano, éste nos presenta una definición crítica del significado de democracia. Para este autor austro-americano de mediados del siglo XX, la única democracia que existe es la parafernalia de las elecciones, las camisetas, los discursos, los debates. O sea, una democracia formal, porque el Contrato Social no existe. Para Schumpeter “la lucha de las élites por el voto de las masas” es la realidad. Elegimos a gobernantes que luego hacen “su propio plan de gobierno”, el cual puede parecerse a la voluntad popular o no. El resto es solo el “espectáculo de las campañas.”

Este “caudillismo competitivo” del que habla Schumpeter -la lucha de las élites por el voto de las masas- tiene una manifestación exacerbada en la actual contienda electoral en Colombia. Los colombianos asistimos a un show donde “pareciera un juego” adivinar si un video, prueba de un delito, es original o está manipulado; donde no sabemos si la mafia financió una campaña hace cuatro años, y el ungido ha vuelto al ruedo para hacerse reelegir.

La publicidad de estas campañas no tiene nada que ver con propuestas de gobierno para el futuro de nuestro país; lo más notorio es el manejo mediático de hechos que tienen un cariz jurídico. La labor investigativa y el escrutinio de posibles actos delictivos de algunos de los candidatos no se están desarrollando en la rama judicial del poder público, sino en la redes sociales.

Sin embargo, voy a votar…

Hechas estas apreciaciones, quiero develar mi voto para estas elecciones presidenciales 2014. Mi candidato(a) debe ser una persona que:

entienda que la educación es clave para la productividad. Debe saber que el reto educativo comienza en la primera infancia. Si queremos emprendedores, hay que educar al niño para que sea creativo, osado, con iniciativa, motivado. Necesitamos que los niños no le teman, si no, todo lo contrario, quieran a las matemáticas, a la física, a la química, a la biología. ¿Para qué? para que cuando crezcan, realmente se animen a innovar.

entienda que la educación no es sólo clave para la productividad. Que la educación es para la formación de ser. Este es un país con altos niveles de violencia e intolerancia. El preescolar, la escuela y las universidades deben crear espacios para que se estimule la tolerancia, el debate racional, respetuoso y crítico y para que se promuevan valores como la solidaridad y el compromiso con el medio ambiente.

entienda que si no se hace algo radical con el campo, el país no saldrá de sus mayores crisis. Si el campesino encuentra un ambiente propicio para producir y para vivir, entonces no migrará a la ciudad. Este campesino nos alimentará a los citadinos y cuidará el medio ambiente; nosotros le venderemos manufacturas y él no querrá migrar a las ciudades porque disfrutará de un hábitat que le da calidad de vida. La migración de campesinos pobres y desesperanzados afecta las finanzas públicas, el ordenamiento territorial y la convivencia.

entienda que los TLC no son panacea. Chile, Corea, Taiwan o Singapur son países relativamente exitosos y han firmado TLC. Pero su éxito combina estrategias de estímulo a la inversión productiva, a la infraestructura, a la educación, a la salud, etc. Estos son países que ofrecen seguridad jurídica a los empresarios y a los trabajadores, que estimulan el empleo formal y que guían con Gasto Público la inversión hacia sectores elegidos estratégicamente.

entienda que NADA DE LO ANTERIOR se hace en 4 años…ni en 8 años. Así que, más que invertir en políticas de corto plazo para hacerse reelegir o para inaugurar obras, lo que debe hacer es tomar decisiones DE ESTADO, que siembren semillas, aunque a él no le toque ver florecer sus maticas. Si queremos ser un país seguro, con calidad de vida y productividad, hay que tomar medidas que se deben sostener por décadas. No hay recetas secretas para volver industrializado un país minero como el nuestro, de la noche a la mañana…

..Hay que cultivar hoy EN EL CAMPO Y EN LA CIUDAD…para cosechar mañana un MEJOR PAÍS,