Adopta un escritor

Adopta un escritor

Por: Daniela Agudelo Berrío
Aprendiz de Comunicaciones
Prensa Escuela EL COLOMBIANO

Conocer su vida, aprender sobre sus gustos e intereses y por supuesto leerlo son algunos de los pasos para adoptar un escritor, estrategia que surge de la alianza  entre la Fiesta del Libro y la Cultura, evento organizado por la Secretaría de Cultura Ciudadana, y la Secretaría de Educación de Medellín.

La idea la trajo desde México el escritor y nuevo director de la Fiesta Juan Diego Mejía, quien fue “adoptado” por algunos de los niños asistentes a la Feria del Libro de Guadalajara,  experiencia que pensó podría implementarse en Medellín.

Su objetivo es preparar, con el apoyo de docentes y promotores de lectura, el encuentro entre los jóvenes de 30 instuciones educativas y ocho bibliotecas con los escritores invitados a la VII Fiesta del Libro y la Cultura.

Otra forma de lograr que los niños y jóvenes sean público lector, pues como lo asegura el mismo Juan Diego “no se trata de hacer un adoctrinamiento y decir que el que lee no sirve o al revés, sino decirles que a la dureza de la vida se le puede adicionar ese disfrute de la lectura, que la lectura cambia el chip de la vida”. (Testimonio tomado de “Adopta un escritor de la Fiesta del Libro”, Mónica Quintero, EL COLOMBIANO)  

 ¡Adopte uno, a su manera!

Usted, como lector y visitante de la Fiesta del Libro y la Cultura, también puede hacer el ejercicio: lea alguna de las obras de los autores invitados, consulte información sobre el mismo en internet, programe una visita a uno de los eventos de la Fiesta donde esté presente y viva la experiencia.

Los autores en adopción son:

Internacionales:

Santiago Roncagliolo (Perú)
Martín Caparrós ( Argentina)
Gabriela Alemán ( Ecuador)
Wendy Guerra ( Cuba)
Manuel Gutiérrez Aragón ( España)
Sergio Ramírez ( Nicaragua)
Sebastiá Jovani ( España)
Pablo Ramos (Aregentina)
Juan Lechín (Argentina)
Federico Andahazi (Argentina)
Eduardo Halfon ( Guatemala)

Nacionales:

Gonzalo Mallarino
Juan Gabriel Vásquez
Azriel Bibliowicz
Laura Restrepo
Roberto Burgos Cantor
Tomás Gonzalez
Miguel Torres
Héctor Abad Faciolince
Mario Mendoza
William Ospina
Luis Fernando Macias
Pablo Montoya
Dario Ruiz
Juan José Hoyos
Esteban Carlos Mejía
Ignacio Piedrahita
Elkin Restrepo
Juan Manuel Roca

Este año Prensa Escuela EL COLOMBIANO también estará presente en la VII Fiesta del Libro y la Cultura, la ciudad y los escritores, la cual se realizará entre el 13 y el 22 de septiembre en el Jardín Botánico de Medellín. Los esperamos en el Jardín Lectura Viva.

Nota: imágenes cortesía Plan Municipal de Lectura

“La lectura no es un hábito, es una forma de vida” Yolanda López.

Yolanda López recibiendo el Premio Compartir al Maestro

Imagen tomada de: http://www.revistacofradia.com/articulo/maestra-ilustre-por-vocacion/sec/noticias

Por: Daniela Agudelo Berrío
Aprendiz de Comunicaciones
Prensa Escuela EL COLOMBIANO

Las letras no son la única forma de leer el mundo, cuando vemos y escuchamos también leemos lo que nos rodea.

Prensa Escuela EL COLOMBIANO desea compartir con ustedes la emisión del martes 2 de julio del programa radial Página en blanco, en el cual la periodista Ana Cristina Restrepo, directora del programa, entrevistó a Yolanda López.

Yolanda es docente de Lengua Castellana en el colegio de la Policía Nuestra Señora de Fátima de Ibagué, y ha sido reconocida en el ámbito nacional por su fomento de la lectura y la escritura a través de la crónica, trabajo que en 2010 la hizo acreedora del Premio Compartir al Maestro.

En el programa ella cuenta su experiencia con los estudiantes y entrega sabios consejos para el ejercicio docente, así que los invitamos a escucharla pues su testimonio ha sido referente, en varias ocasiones, de nuestros talleres y capacitaciones.

Sobre Página en blanco

Página en blanco es un programa de la Emisora de la Camara de Comercio de Medellín dirigido por la periodista Ana Cristina Restrepo, quien también publica su Columna “Juego de ojos” todos los miércoles en EL COLOMBIANO. Puedes escuchar Página en blanco  todos los martes de 8:30 p.m a 9:00 p.m por los 95.9 FM.

Enlaces de interés:

Página en Blanco. Programa Yolanda López completo. 

Yolanda López – Colombia Aprende

 Emisora Camara de Comercio de Medellín

 

“La lectura es un asunto que transforma el pensamiento”: Fabio Jurado Valencia.

Imagen tomada de http://fabiojuradovalencia.blogspot.com/

Por: Daniela Agudelo Berrío
Aprendiz de Comunicaciones
Prensa Escuela EL COLOMBIANO

En Prensa Escuela EL COLOMBIANO reconocemos la importancia de docentes lectores de prensa capacitados para formar alumnos con criterio. Por eso, como programa de apoyo a la educación que fomenta la lectura y la escritura mediante el uso del periódico, leemos y compartimos lo leído.

Para esta ocasión traemos la entrevista a Fabio Jurado, publicada el pasado 9 de junio por El Espectador. En ella, el doctor en literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, aborda los niveles de comprensión lectora en nuestro país, tomando como referencia el contexto nacional y algunas prácticas educativas.

Tema de gran interés para nosotros y que surge tras los resultados de las últimas pruebas Pirls (Progress in International Reading Literacy Study), según las cuales Colombia se encuentra en los últimos lugares en comprensión lectora.

En sus respuestas, el profesor Jurado define la lectura como un asunto que transforma el pensamiento, el cual no debe imponerse. Así mismo resalta la importancia de que los docentes acompañen, orienten y entreguen un horizonte a los estudiantes en sus prácticas de lectura.

Para él, el problema no es que los niños y jóvenes no sepan leer, sino qué se les está ofreciendo para leer. Debemos formar lectores críticos y no alfabetizados, afirma el profesor Fabio.

Los invitamos para que lean el artículo completo, y para que visiten el blog del profesor Fabio Jurado Valencia

Nota:imagen de vitrina tomada de: http://fabiojuradovalencia.blogspot.com/

El sueño de leer el mundo

Estudiantes CER La Chuscala

Por: Andrés Felipe Salgado Céspedes
Aprendiz Área de Comunicaciones y Relaciones Públicas EL COLOMBIANO

Dicen que todo empieza por el hogar y de esa expresión no se escapan los hábitos de lectura y escritura los cuales, según la docente María Cristina Gómez de Gaviria, son reflejo de la educación que recibieron las personas desde pequeñas por parte de sus padres y maestros.

Estudiantes CER La Chuscala

Estudiantes del CER La Chuscala, en Caldas, disfrutaron del cine como una forma de leer el mundo durante el taller de apoyo a medios escolares de 2012.

“Es muy difícil que un maestro motive si nunca lee; lo mismo los padres de familia. Si no es así, no podrán impactar a los hijos”, afirma Gómez.

Por esto es importante la implementación de planes y programas de fomento de la lectura para personas de todas las edades, incluso para las que están estudiando una carrera profesional.

Ejemplos de ello son el programa de fomento de la Universidad de Antioquia (U. de A.) y “Vive el Español” de la Universidad Pontificia Bolivariana.

“La promoción de la lectura es esencial porque no hay un conocimiento sólido de lo que es, una inquietud por ella. Ahí se vuelve necesaria”, dice Selnich Vivas Hurtado, escritor, investigador y docente de la U. de A.

Hay que crear una conciencia colectiva que fortalezca el diálogo, el encuentro y la construcción de tejido social alrededor de la lectura con el fin de que se aprovechen los elementos de cada contexto para la promoción y la constancia de sus procesos. Carlos Brañez, formador boliviano de maestros, lo ratifica: “La escritura y la lectura son más que rayar y fonetizar; hay que crear ambientes de educación”.

Encuentro Prensa Escuela 2012

Encuentro Prensa Escuela 2012

Leer el mundo, esa es la clave

No sólo se leen libros, sino que también se leen la naturaleza, el cine, los dibujos y la música. El universo completo es un texto abierto para las personas.

Esta idea es soporte para que en los programas de promoción de lectura de Medellín se dicten talleres de artes plásticas, danza, audiovisuales y otras manifestaciones culturales con el objetivo de acercar a pequeños y a grandes a comprender el mundo.

Selnich Vivas afirma que se debe pensar en una educación integral, especialmente para los jóvenes, y eso incluye educar los sentidos en igualdad de condiciones. “No solamente hay que enseñar a leer textos escritos sino la realidad misma”.

Si se tiene la concepción de que sólo se lee literatura entonces el proceso se queda corto, dice Clara Tamayo, coordinadora de Prensa Escuela EL COLOMBIANO.

“Se desperdician muchas opciones y textos para hacer fomento de la lectura, como una canción o un juego”. Frente a esto, plantea que se debe trabajar con estrategias que lleven a mostrar las diferentes tipologías y que debe ser el docente quien se comprometa por completo con la labor de ayudar a los estudiantes a descubrir su entorno.

De voz de Natalia Castro, bibliotecóloga

 “La promoción de la lectura no se puede circunscribir a la literatura: hay otros textos, otras narrativas, otros lenguajes”.

“La felicidad de leer no se evalúa”: María Clemencia Venegas

Por: Andrés Felipe Salgado Céspedes
Aprendiz Área de Comunicaciones y Relaciones Públicas EL COLOMBIANO

Una bibliotecaria de corazón cuenta por qué la biblioteca es un espacio fecundo en el que nace el amor por la lectura, y la mente aprende y sueña por medio de los libros, las revistas… y el periódico.

Prensa Escuela invitó a María Clemencia Venegas Fonseca, quien es asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento” liderado por los ministerios de Educación y Cultura de Colombia, a dictar un taller para bibliotecarios sobre el reconocimiento del periódico como un recurso para diseñar estrategias de promoción de lectura y escritura.

María Clemencia Venegas Fonseca

Gloria Bermúdez, directora de la Corporación Rural Laboratorio del Espíritu; Javier Naranjo, escritor; y María Clemencia Venegas Fonseca, asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento”.

El encuentro se realizó el 10 de abril en las instalaciones de EL COLOMBIANO en Envigado, departamento de Antioquia, y contó con la participación de 31 personas, quienes debatieron acerca de cómo puede hacerse la biblioteca escolar un espacio más abierto al aprendizaje significativo y la creatividad.

Conversamos con María Clemencia sobre Prensa Escuela, la labor de los bibliotecarios y la pasión por la lectura.

¿Cómo ve el programa Prensa Escuela en Colombia, 20 años después de su instauración?

“Yo trabajaba en el Ministerio de Educación en 1993 cuando se instauró el programa en Colombia para acercar los estudiantes a la prensa.

 La intención siempre fue ofrecerles materiales que sirvieran como soporte de texto, datos e imágenes para que fueran abordados en el proceso escolar por ellos y los docentes.

20 años más tarde es una dicha ver que Prensa Escuela sobrevive -lo que muchas veces no ocurre con los proyectos en el país-, que hay personas trabajando con los estudiantes y los maestros, y que se ofrecen recursos modernos y actualizados”.

¿Qué percepción le dejó Prensa Escuela EL COLOMBIANO?

Me pareció maravilloso conocer y reconocer todo lo que EL COLOMBIANO ha hecho para ofrecer más material de trabajo a las personas: los insertos, las separatas y las demás implementaciones por su renovación.

La prensa es esencial para que los jóvenes ejerzan su ciudadanía y, como bibliotecaria que la ha usado para fomentar la lectura, pienso que esta permite desarrollar excelentes procesos de aprendizaje.

Ahora que soy funcionaria me doy cuenta que desaprovechamos el acceso a textos y a otros soportes porque no nos acercamos más a iniciativas como Prensa Escuela. Después de ver la experiencia de EL COLOMBIANO me llené de ideas y proyectos; hay que aprender de ella y compartirla”.

¿En qué está en este momento el Plan Nacional de Lectura y Escritura?

“Este plan es ejecutado por el Ministerio de Cultura y el de Educación. En este momento se está dando acceso a los niños a material de lectura y se están entregando colecciones que siembren bibliotecas, que formen a mediadores, padres de familia, docentes y otros estudiantes para que estos ayuden a educar a los demás.

Se ha llegado a 6.900 instituciones educativas y se creía que iban a ser 4.300, todo porque también se han vinculado empresas privadas y otras organizaciones. Nunca se había hecho una donación de ese tipo que busca sembrar iniciativas”.

¿Qué concluye de los encuentros de capacitación con bibliotecarios y docentes?

“Los bibliotecarios debemos unirnos con los docentes. No basta con que una biblioteca haga actividades por sí sola sino que, por ejemplo, un programa como Prensa Escuela debe tratar de conectarse siempre con los contenidos de los cursos y los currículos escolares. El periódico puede aportar mucho a ese proceso y fortalecer esa articulación.

Se deben diseñar actividades para llegar a los estudiantes en las que se relacionen campos como la literatura y el periodismo… es importante que los bibliotecarios y los docentes tengan mucha curiosidad y mucho deseo de saber”.

¿Qué es lo más importante para un bibliotecario que desee emprender o fortalecer el trabajo de fomento de la lectura y la escritura?

“Lo más importante es conocer sus libros y sus estudiantes. Tiene que leer y también conocer otras bibliotecas; el primero que tiene que vencer la reticencia a la lectura es el bibliotecario, no el niño ni el joven. Tiene también que desescolarizar las actividades porque, en la medida en que no se califiquen los ejercicios, la biblioteca será un espacio feliz.

Si el bibliotecario lee textos en voz alta amenos y entretenidos atraerá a quienes no sienten amor por la lectura, pero si insiste en leer los cánones de la literatura los va a aburrir más. Uno mismo tiene que hacerse lector y a uno no le evalúan la felicidad de leer”.

Sobre María Clemencia

María Clemencia es licenciada en Ciencias de la Universidad de Salford (Inglaterra), con una maestría en Educación de Wheelock College (Estados Unidos) y otros estudios. Fue durante 18 años bibliotecaria escolar y ha trabajado más de 13 años con el Ministerio de Educación de Colombia en diversos proyectos sobre lectura, materiales educativos y bibliotecas escolares.

Ha escrito libros como “Promoción de la lectura en la biblioteca escolar”, “Manual de campañas de lectura en América Latina”, “El texto escolar”, entre otros.

María Clemencia en seis

Una película: “Chicago” (2002) o “Love actually” (2003).

Una canción: Periódico de ayer de Héctor Lavoe.

Un libro: El país de la canela de William Ospina.

Un medio de comunicación: Revista Arcadia.

Un escritor: Paul Auster.

Un plan: tomar cerveza con los amigos y conversar.

Medios escolares, la memoria colectiva de la escuela

Compartimos un texto titulado: “Más que instrumentos, la memoria colectiva de la escuela” de Juan Carlos Ceballos Sepúlveda, docente investigador y quien fuera el coordinador del convenio entre Prensa Escuela y la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana durante varios años.

Juan Carlos, quien está terminando un Doctorado en Comunicación en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, escribió este artículo para la edición 73 de la revista digital Trampas de la Comunicación y la Cultura, la cual es coordinada por RIDOCOM, un grupo conformado por estudiantes latinoamericanos del Doctorado.Trampas

Para Prensa Escuela es una alegría muy grande seguir contando con el apoyo de Juan Carlos y con productos académicos suyos porque ofrecen una mirada analítica y crítica sobre la comunicación, la educación y los medios escolares “como espacios de construcción colectiva que posibiliten la formación de ciudadanos críticos, propositivos y comprometidos con la transformación social” (1).

Esperamos, como Juan Carlos, que este texto sirva a maestros y estudiantes para comprender el contexto y la necesidad de los medios escolares en las instituciones educativas.

Más que instrumentos, la memoria colectiva de la escuela

Sobre Juan Carlos Ceballos Sepúlveda

Comunicador social y periodista. Especialista en Periodismo Urbano por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín. Periodista, docente e investigador en la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la UPB (Colombia) (2).

1 y 2: cita y resumen del currículo de Juan Carlos Ceballos Sepúlveda tomados del artículo de su autoría, incluido en el número 73 de la revista Trampas de la Comunicación y la Cultura, publicación de la Secretaría de Investigaciones Científicas y Posgrado de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

Anécdotas del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO 2012

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El Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO es uno de los componentes de Prensa Escuela que ofrece visitas guiadas por las instalaciones del Periódico para conocer cómo se hace este. En 2012 contamos con la visita de 8.902 personas.

Estas visitas son guiadas por estudiantes universitarios de diferentes carreras.

Lee algunas anécdotas de los recorridos del 2012:

“A uno de los recorridos vino Jerónimo, un niño de seis años que está en Transición en un colegio con énfasis en inglés, por eso él siempre me decía miss. Cuando pasamos por la máquina Ferag (que tiene como función distribuir los periódicos en montoncitos de 100 o 200 ejemplares), me preguntó: ‘Miss, miss, miss, ¿mi papi me puede comprar esa máquina para que  cuente todas mis hojitas?’ ”.

Leidy Jakeline Correa Mazo
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Comunicación Social y Periodismo
Corporación Universitaria Lasallista


“Un niño con discapacidad visual llegó a la visita. Al principio yo no sabía cómo acercarme a él… era un reto para mí lograr que con palabras y analogías el niño creara en su mente un mundo similar al que sus demás compañeros veían. Su curiosidad por tocar para poder sentir e imaginar era grande, hacía preguntas, estaba pendiente y agudizaba su oído, tanto así que con sólo tocar un montacarga y hacerle una pequeña descripción, inmediatamente reconocía el pip pib de su sonido avisando la reversa. Era muy bonito ver cómo la profesora y los compañeros colaboraban para que él creara ese mundo y lograra ver lo mismo que nosotros”.

Estefanía Alzate Arenas
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Letras: Filología Hispánica
Universidad de Antioquia


“Una de las más bellas experiencias en este año fue guiar por las instalaciones del Periódico a un grupo de personas con deficiencia auditiva. Al principio sentí pánico, no obstante que la intérprete me tranquilizó diciéndome que podía hablar como siempre: en mi tono y a mi velocidad, pasé una vergüenza cuando estábamos en Redacción… les dije que se acercaran porque yo debía hablar en un volumen más bajo para no interrumpir el trabajo de los periodistas cuando Sandra, la intérprete, estaba a cinco centímetros de mí. Al final, fue una experiencia maravillosa porque jamás me había sentido tan escuchado”.

Juan David Villa Rodríguez
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Comunicación Social-Periodismo
Universidad Pontificia Bolivariana

En adelante: quiero escuchar como los sordos

10.11.19

Por: Juan David Villa
Estudiante Comunicación Social-Periodismo UPB
Guía Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO

Así el sol salga y se esconda por los mismos dos aburridos lados, no todos los días son iguales: hay días, y no crean que voy a ponerle a este breve texto el tono de un poema de Barba Jacob, a los que Dios, la vida y el universo, de antemano ponen señitas.

Son los días en los que se cruza uno con seres extraordinarios o se le precipitan hechos rotundos que pasan una tijera por la línea curva de la vida, la cortan y ya nada vuelve a ser como antes.

Pues he tenido, la semana pasada, un día como esos. Era viernes por la tarde. Llovía y escampaba. A la sede de El Colombiano llegó el grupo para el recorrido guiado de rutina: ese es mi trabajo… acompañar grupos, desde niños curiosos hasta adultos mayores sorprendidos, por las instalaciones del periódico para mostrarles en hora y media cuánta gente, empeño e inteligencia son necesarios para que la edición diaria llegue mágica y puntual por debajo de la puerta o aparezca siempre colgada en la tienda del barrio bien temprano en la mañana, o se pueda consultar en Internet con avances constantes.

El grupo que llegó ese viernes de sol y agua era de estudiantes de fotografía. Todos sordos. Cuando me vio el gesto de sorpresa, que no era miedo, Andrea Mosquera, la intérprete, me dijo que tranquilo. Yo le pedí algunas recomendaciones generales, sobra decir que jamás me había comunicado con alguien que no pudiera escucharme y menos teniendo que acudir a un intérprete, y le solté algunas preguntas tontas.

Una de ellas: ¿hablo despacio? Digo tonta porque yo suponía que cada movimiento de su mano equivalía a una letra y que mientras yo pronunciaba una palabra en, digamos, dos segundos, ella necesitaría de por lo menos diez para construirla con sus dedos.

Yo siempre me había preguntado cómo esos intérpretes que aparecen en televisión en un pequeño recuadro podían traducir tan rápido al leguaje de señas lo que alguien decía a velocidad normal en el cuadro grande de la pantalla. En todo caso, al final me explicó Andrea que sus movimientos, de las manos y a veces del cuerpo, les iba formando ideas completas y no letras.

El nombre de una persona, y vaya si esto me sorprendió, no se forma con ese alfabeto de sordos que algunos venden en los buses, sino que a cada uno le corresponde un movimiento de acuerdo con una característica notable: a Juan Manuel Santos, presidente de la República, lo identifican, si no me falla la memoria, con el movimiento de un dedo, no recuerdo cuál, que recorre una ojera.

A Andrea, por los pequeños lunares sobre su pecho, ellos la nombran haciendo un movimiento de la mano sobre éste: como echándose sal.

Aunque Andrea me explicó sonriente, muchas veces, que podía hablar como siempre, a mi tono y velocidad natural, no pude evitar procurar una dicción exacta y fingida, mejor dicho, algo robótica.

Por la fuerza implacable del hábito, en plena Sala de Redacción, donde siempre es necesario decirle a los oyentes que se acerquen porque se debe hablar en voz baja, por esa fuerza gravitacional del hábito les dije que se acercaran lo más posible para que pudieran escucharme mejor…

¡Qué vergüenza! Sandra, sonriente y siempre a mi derecha, me dijo que si se acercan es posible que se confundan, que no alcancen a percibir con acierto sus señas, que podía yo hablar bajo porque, obvio, los únicos que me escuchaban era ella, que estaba a cinco centímetros de distancia, y un muchacho que estaba tomando fotografías, y quien dominaba también el lenguaje de señas).

Y, a propósito, era ese su interés: la fotografía. Los muchachos estudian fotografía, y algunos, como una chica de baja estatura y pelo rojo, son ya profesionales. Ella, trabajadora social.

Como su interés era la fotografía, muy amablemente Henry Agudelo, fotógrafo del periódico y ganador del Premio World Press Photo, les resumió el trabajo de los fotógrafos de El Colombiano y, ante el asombro de los muchachos y su absoluta atención, les mostró imágenes en la pantalla del computador.

Veinte minutos después, salieron de la Redacción agradecidos con Henry. Para ellos, gratitud es un movimiento de la mano derecha que, a nivel del pecho, se separa de la izquierda y se lleva al mentón –espero que no me traicione la memoria-.

Obedeciendo a otra de las recomendaciones de Andrea, intenté siempre mirar al grupo. Sin embargo, no pude dejar de sentir extraño el que ellos, en vez de mirarme a mí, miraran las manos de Sandra cuyos dedos movía raudos, a tono con un gesto exagerado de la cara, gesto sin el cual la comunicación sería, cuando menos, poco clara, cuando más, nula.

Pero también, debo confesarlo, jamás, jamás, había sentido que alguien prestara tanta atención a mis palabras que, claro, se iban a las manos de Sandra primero y entraban después por los ojos de ellos, siempre abiertos, siempre espabilados.

Su atención me lavó el alma. Tanta gente habla y tan poca escucha. No sé si el mundo siempre haya funcionado así, supongo que sí, pero hoy las dispersiones y los escasos momentos de calma han robado el derecho al silencio y la fuerza de la paciencia que escuchar requiere.

Pero bueno, prefiero no quejarme del mundo porque el mundo es y ya, es por encima de uno y de todos. Mas yo, con mi alma bien lavada, en adelante, por si acaso, abriré bien los ojos y limpiaré los oídos para escuchar tanto como escuchan los sordos. Así no me perderé de nada y me daré el lujo de sorprenderme.

Ellos, expresivos y alegres, se fueron cuando aún llovía. Me dijeron gracias: manos en posición de plegaria, luego la derecha hacia el mentón… Sandra me enseñó a decir “con gusto” en señas: mano derecha en el pecho y sutil movimiento de la cabeza. Yo, no obstante, llevé mi mano derecha, con torpeza como siempre, a mi mentón y después les estreché la mano.

Para qué sirven las palabras

Clara Tamayo Palacio
Coordinadora programa Prensa Escuela EL COLOMBIANO

“La lectura no es importante porque divierta, ni porque nos transmita información, sino por algo más trascendental: porque la inteligencia humana es una inteligencia lingüística. Sólo gracias al lenguaje podemos desarrollarla, comprender el mundo, inventar grandes cosas, convivir, aclarar nuestros sentimientos, resolver nuestros problemas, hacer planes. [...] Para que nuestra inteligencia sea viva, flexible, perspicaz, divertida, racional, convincente, necesitamos, en primer lugar, saber muchas palabras”.

José Antonio Marina, La inteligencia y la palabra
(mensaje para el día del libro de 1997 en Castilla-La Mancha)

Y después de Don José Antonio Marina, yo podría agregar que las palabras, también las del silencio, sirven como el arte, para hacer tangible el espíritu. Para mostrarnos que es posible ser en la medida de lo que decimos, de la forma como lo decimos.

Por eso hoy, día del idioma, esta es una invitación a pensar quiénes somos, quiénes queremos ser, en razón de nuestras palabras. Y para recargar nuestro equipaje de ellas, qué mejor que leer.