La humanidad: entre el Oscurantismo y la Ilustración.

Giovanny Cardona Montoya. Mayo 19 de 2019.

 

La Ilustración es una etapa de la humanidad que se origina en el siglo XVII en Europa y continúa en América del Norte en el siglo XVIII. Muchos habitantes del planeta, especialmente los de Europa y América, nos consideramos hijos de la Ilustración, el movimiento filosófico, científico, cultural y político que creó a “Occidente“, que es una categoría que representa muchos de los valores que predicamos: el imperio de la razón y del escepticismo científico en lugar del dogma; el Estado secular y la tolerancia religiosa; la libertad individual; y el progreso.

El último valor señalado, el progreso, significa que la humanidad va hacia adelante; en otras palabras, los avances científicos y tecnológicos, la instauración de la democracia y el liberalismo económico, por ejemplo, hacen avanzar a la humanidad hacia un estadio superior de su desarrollo.

Pero, ¿realmente vamos hacia adelante?

El desarrollo científico-tecnológico, especialmente en los últimos cien años, ha traido avances increibles que pueden mejorar las condiciones materiales de vida de la humanidad: alimentación, vivienda, salud, movilidad. Adicionalmente, conocemos el planeta a lo largo y ancho y estamos observando y visitando el cosmos a distancias jamás imaginadas.

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Sin embargo, a pesar de tantas claridades fundadas en la razón y en los derechos del hombre; y de los avances científicos, técnicos y tecnológicos:

1. Gran parte de la población mundial vive en condiciones equiparables con la era de la esclavitud o del feudalismo.

– Más de 1.100 millones de habitantes del planeta (15% de la población mundial) viven en condiciones de pobreza multidimensional: ingresos insuficientes, sub-alimentación, con pocas posibilidades de educación y con condiciones infrahumanas de vivienda -sin agua potable, sin electricidad y en condiciones de hacinamiento). Para evidenciar la gravedad de la situación, señalemos que cerca de 2.600 millones de personas no cuentan con un sistema de servicio sanitario (alcantarillados).

– Los datos del Banco Mundial muestran que más de 50 países del planeta tienen tasas de homicidios -anuales-, superiores a 10 por cada 1oo.000 habitantes. Entre estos, se destaca El Salvador con casi 100 muertes.

– Según Naciones Unidas, al día mueren 17.000 niños en el mundo a causa de enfermedades prevenibles. En 2014 murieron más de seis millones de niños en el mundo.

2. Existe una marcada intolerancia y discriminación en el planeta, por distintas razones (género, religión, nacionalidad, raza, ideología, etc.)

– Según datos de la ACNUR, casi 1% de la población mundial sufre desplazamiento forzoso de sus tierras de origen. Entre estos desplazados hay 25 millones de refugiados, quienes huyeron de conflictos o por razones de discriminación -kurdos, palestinos, congoleses, gitanos, líderes LGBT, afro-descendientes, indígenas, musulmanes, etc.-

– Según la Unión Europea, el 79% de la población mundial vive en lugares donde se ejerce algún tipo de discriminación religiosa.

– Según Kinnval, investigadora de la universidad de Lund de Suecia, en 2007 ya el 20% de la población de 19 países de la Unión Europea se reconocía como xenófoba. Este dato se ha venido corroborando con el auge y expansión de partidos nacionalistas, ultraderechistas e, incluso, xenófobos en Francia, Austria, España, Hungría e Italia, principalmente. Con la política anti-inmigratoria del gobierno de Trump en Estados Unidos y el conservadurismo de Bolsonaro en Brasil, se ratifica que no estamos hablando de un hecho aislado.

Love parade. A group of people holding a huge rainbow heart. LGBT community. Human rights. LGBTQ. Flat editable vector illustration, clip art

3. Estamos destruyendo el planeta.

– Para el año 2008, el 15% de la amazonía (pulmón del planeta) había sido destruido. Según datos existentes, 80% de la deforestación del Amazonas es ilegal.

– Greenpeace asegura que 20% de las especies marinas se hallan en vía de extinción. Desde una perspectiva complementaria, 16.000 especies de flora y fauna están en peligro de desaparecer a causa de la acción humana.

– La ONU señala que se debe asegurar un control al incremento de la temperatura del planeta (riesgo calentamiento global), de modo tal que no supere 1.5 grados centígrados adicionales antes de 2030. La humanidad está en peligro de extinción, no en sus futuras generaciones, sino en el presente.

20 sintomas del calentamiento global

¿Se detuvo la humanidad en un mundo anterior a la Ilustración?

La pregunta con la que concluyo este corto escrito tiene que ver con la relación entre las ideas y las acciones. Si desde el siglo XVII prima la razón sobre los dogmas; si la ciencia se ha consolidado, trayendo avances en todo lo relacionado con la sociedad y la naturaleza; y si la democracia es el modelo de gestión del Estado por excelente en el planeta, entonces, ¿por qué hay millones de habitantes que viven -económica, social o culturalmente- en condiciones tan precarias como las señaladas? y, lo más grave aún, ¿por qué el planeta se halla al borde de su destrucción? ¿Por qué la especie dominante lo está destruyendo?

El tema es que lo que hoy se hace muy visible (por la globalización, por el desarrollo de las TIC) no es algo nuevo, sino que ahora es más evidente. El espíritu de la Ilustración y de los Derechos del Hombre y del Ciudadano no ha permeado a las sociedades y a las autoridades de manera masiva y constante. El colonialismo que apenas termina en la segunda mitad del siglo XX, las dos guerras mundiales, las legislaciones anti-migratorias o las sociedades que se manifiestan homofóbicas, racistas o que discriminan a las mujeres, son realidades históricas que han convivido con un discurso que, aunque humanista y ambientalista, no se concreta.

Si bien las constituciones políticas y la Academia parecen ser hijas de la Ilustración, las sociedades y sus sistemas políticos y económicos aún vivimos en el Oscurantismo del Medioevo; aunque nos parezca increible.

 

 

2013: ¿recesión global?

English translation: 2013: ¿year of global recession?

Traductor: Andrés Fernando Cardona Ramírez.

 

La economía mundial está cerrando uno de los peores lustros de su historia. Desde 2008 no se percibe una tendencia sostenida de recuperación económica. Lo que inició como la debacle del sector inmobiliario en Estados Unidos (la burbuja de las subprime), pasó a ser una crisis del sector financiero en Norteamérica y Europa, hecho que no permitió que el mundo abandonara la recesión que se inició en el último trimestre de 2007. Cinco años después de que el ciclo económico mundial comenzara su fase recesiva, todo indica que seguiremos moviéndonos cuesta abajo.

Para países como Colombia, al igual que otros mercados emergentes de América Latina y el este asiático, los cuales salieron rápidamente de la crisis y han tenido un desempeño satisfactorio en los últimos cuatro años, esta información es relevante porque las señales muestran que el deterioro de la economía de los países industrializados inevitablemente desacelerará a todo el planeta.

Esta es la locomotora que nos empuja hacia una recesión global:

1. Europa no se recupera. La crisis de Grecia, España e Italia y el bajo crecimiento de Francia, se han convertido en la prioridad de las políticas económicas de la Eurozona. En consecuencia, como una orquesta que responde a la batuta de los alemanes, estos países se hallan en un proceso de ajuste que busca reducir el déficit fiscal y el costo del endeudamiento público, para lo cual se reduce el gasto público, con los consabidos efectos recesivos.

 Si bien se expande el discurso heterodoxo que exige que los ajustes se acompañen de políticas comunitarias contracíclicas, como la emisión de eurobonos, para enfrentar al mercado que ha colocado la prima de deuda de estos países en niveles inaceptables, la realidad es que la ortodoxia, liderada por Angela Merkel, sigue ganando el pulso, imponiendo un modelo inflexible de medidas contraccionistas que buscan reducir el déficit a cualquier precio.

2. Estados Unidos no sostiene su recuperación económica.  La economía norteamericana ha enviado algunas señales positivas pero éstas son inestables. Aunque el desempleo ha cedido en este país, y hay indicios de que cada vez menos norteamericanos acuden a la seguridad social para buscar ayuda por cesantía laboral, la confianza de consumidores y de inversionistas no es estable, lo que indica que la recuperación económica no es sólida en el corto plazo.

Ahora, el hecho de que este sea un año electoral y que Obama ya no cuente con mayorías en las dos cámaras (senado y cámara de representantes), conlleva que las medidas estructurales que se deban implementar se aplacen hasta el próximo año. En otras palabras, la economía norteamericana necesita que se aceiten las locomotoras del crecimiento, pero el ambiente político no permite que se tomen medidas inmediatas.

3. La desaceleración de China. El motor del crecimiento mundial, a pesar de la crisis en Europa y Norteamérica, ha sido el coloso asiático. China ha logrado sostener tasas de crecimiento cercanas al 9% durante estos años, lo que, acompañado por una mayor estabilidad de los países latinoamericanos y asiáticos, ha mantenido a flote a la economía del mundo. Pero el combustible se le acaba a los mercados emergentes. No es sostenible un crecimiento global sin la participación de los países que tienen el nivel de ingresos más alto del mundo: las naciones industrializadas.

La economía mundial es un sistema en el cual Europa, Japón y Norteamérica siguen siendo los líderes en el manejo de marcas, innovaciones, diseños de ingeniería y gestión de marketing, pero ahora, las grandes firmas multinacionales han desplegado un “comercio mundial de tareas”, donde se delega a los mercados emergentes la producción de partes y componentes y a China el ensamblaje de bienes industriales. En este proceso, India cumple tareas de servicio, especialmente postventa.  Pero, el mercado chino no crece a la velocidad requerida, en consecuencia, mientras Europa y Norteamérica no se recuperen, la locomotora china tiene que enfriar un pocos sus motores porque no hay suficiente mercado mundial para vender todo lo que se procesa. De no hacerlo, el recalentamiento de su economía sería inevitable.

4. La caída de los precios mundiales de commodities. Muchos países latinoamericanos -Argentina, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela, principalmente-, han fincado su crecimiento en las exportaciones de materias primas. La creciente y sostenida demanda por parte de China y otros mercados emergentes de commodities, han garantizado un superávit comercial en nuestras economías, el cual se ha convertido en motor para atraer inversiones extranjeras, focalizadas principalmente en el sector minero. Pero, la desaceleración de la economía china inevitablemente enfriará los precios de las materias primas, lo que afectará sensiblemente nuestro crecimiento.

Moraleja: no estábamos blindados en la crisis de 2008, no estamos blindados para la recesión que se avecina y no es posible estar blindados para ninguna otra crisis, porque la economía global es un sistema donde todos nos afectamos recíprocamente. Pero, una política macroeconómica consistente y anticíclica, acompañada de un modelo de desarrollo que reduzca la dependencia de la economía extractiva, incentivando a sectores que sean intensivos en ciencia, tecnología e innovación, y promoviendo la expansión del mercado doméstico, haría de nuestra barca una nave más resistente a las turbulencias del mercado global.  

  

Futuros escenarios internacionales para la economía colombiana

La economía global viene desarrollando una cadena de cambios significativos desde hace un cuarto de siglo pero, a la vez vive una prolongada crisis que inició hace más de dos años y que presenta indicios de profundizarse en el año venidero. Esta combinación aunada a los retos que enfrenta la economía colombiana en particular, permiten delinear factores de cambio que incidirán sobre el entorno internacional para nuestras empresas en el  próximo año. A continuación explicaremos los más significativos, pero en las simbiosis  tendencias de largo plazo – coyuntura y tendencias globales – dinámicas locales.

Economía mundial y mercado doméstico: débil crecimiento. En la última década el motor del crecimiento mundial han sido las economías emergentes. Y lo han hecho sobre la base de una incursión en industrias complejas de alto valor agregado. Los BRIC y otros países subdesarrollados, han ido expandiendo su participación en la economía mundial a través de un fortalecimiento de sus capacidades innovadoras y de desarrollo tecnológico. El resultado ha sido su creciente participación en la cadena productiva de empresas multinacionales de Europa y Norteamérica, provocando un aumento en los precios mundiales de commodities, lo que ha estimulado el superávit de cuenta corriente de economías como la colombiana.

Sin embargo, es poco probable que China e India puedan mantener altas y sostenidas tasas de crecimiento económico, mientras sus compradores más importantes: Europa, Estados Unidos y Japón- siguen en recesión. Y todo indica que esa será la tendencia de 2012. En consecuencia, los ingresos de los colombianos estarán afectados por la depresión de las remesas que envían nuestros paisanos desde España y Estados Unidos principalmente y por un menor precio del carbón, petróleo, ferroníquel y café; principales productos de exportación del país.

Perspectiva comerciales de Colombia. La masificación de acuerdos comerciales es la respuesta de los gobiernos a la incapacidad de la OMC para llegar a un nuevo gran pacto en el marco de la Ronda de Doha. Cada país trata de abrirse paso en los mercados internacionales, a través de acuerdos bilaterales, principalmente.

Las expectativas colombianas están centradas en la ratificación del TLC con Estados Unidos y las oportunidades que ofrecen mercados con los que se tienen recientes acuerdos: la Unión Europea, Canadá, Japón, Corea, entre otros. Con respecto a estos países, la oportunidad está relacionada con el aprovechamiento de preferencias que ya existían de manera unilateral –ATPDEA y SGP- pero que ahora serán permanentes, por ende, más confiables y atractivas para los inversionistas.

Estos tratados pueden atraer inversionistas extranjeros que quieran aprovechar los Acuerdos Comerciales y de Inversiones para atender otros mercados desde Colombia. Igualmente, podremos acceder a maquinarias y materias primas libres de aranceles. Pero, no olvidemos que algunas empresas nacionales que abastecen el mercado doméstico encontrarán nuevos competidores derivados de estos tratados.

Sin embargo, hay que tener en cuenta dos elementos adicionales. Primero, los mercados con los que firmamos TLC no son exclusivos; otros competidores ya han firmado tratados o esperan hacerlo en los próximos meses o años. En consecuencia, los TLC son una oportunidad que sólo tiene sentido si nuestras empresas elevan su productividad, agregan valor, se diferencian e innovan. No olvidemos que 20 años de apertura económica no se han traducido en un cambio significativo de la oferta exportable; la cual sigue siendo, con loables excepciones, una, poco diversa, gama de commodities.

El segundo elemento tiene que ver con el mercado venezolano. A pesar de que las relaciones políticas entre los dos países tienden a mejorarse, la dinámica comercial no tiene que seguir el mismo rumbo. Venezuela espera un ingreso pleno al Mercosur y ya ha tomado medidas para cubrir las exportaciones colombianas con productos de Brasil y Argentina. Sectores como el automotriz, cárnicos, huevos y lácteos ya han sido desplazados por proveedores del Cono Sur. Las empresas colombianas de manufacturas y sector agro-industrial deben aceptar el reto de encontrar nuevos mercados. En este camino, hay que analizar el potencial de otros acuerdos: CAN con Mercosur y los convenios existentes con Chile, México y demás países centroamericanos.

La tasa de cambio. Llevamos 10 años de revaluación. El dólar, que de manera gradual llegó a los $2300 hace casi una década – tocando el borde de los $3000 en la coyuntura política de 2002- se mantiene por debajo de los dos mil pesos desde hace varios meses. Esto es algo que preocupa a exportadores y al mercado nacional por el incremento de las importaciones. No es viable predecir lo que va a suceder pero hay elementos estructurales para entender que no se va a presentar una fuerte devaluación del peso. Probablemente las relaciones Dólar – Euro y Dólar – Yen van a cambiar, desacelerando la tendencia de devaluación del dólar, pero el cambio no puede ser muy significativo porque Estados Unidos no muestra señales de moverse en esa dirección. La Reserva Federal y el gobierno americano –en un año electoral- tratarán de mantener una política expansionista para recuperar los empleos perdidos durante la crisis: La política monetaria norteamericana seguirá siendo expansiva. Se tomarán medidas para reactivar la economía, lo que implica evitar la revaluación del dólar.