Un taxi abandonado en una tranquila zona residencial llamó la atención de los habitantes del barrio El Velódromo, en el occidente de Medellín.
Uno de ellos, presa de la curiosidad, se acercó a una de las ventanillas, a través de la cual observó las siluetas de tres hombres sentados en la silla trasera.
En este taxi robado abandonaron los tres cuerpos, víctimas de asfixia mecánica.
Amarrado a un árbol, en un bosque cercano al barrio Buenos Aires de Medellín, los asesinos dejaron a su víctima.
Es la tercera vez que esto ocurre en los últimos tres meses, situación que al parecer refleja un intento de los criminales de enviar un mensaje aterrador con los muertos.
Este es el bosque de Buenos Aires, en el cual han encontrado dos víctimas en junio. Escena del caso de anoche. Foto de Edwin Bustamante.
Por decisión del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), dos presuntos cabecillas de la organización criminal “la Oficina” fueron trasladados a la cárcel de Ibagué (Tolima), más conocida como Picaleña.
El problema es que, de acuerdo con las autoridades antioqueñas, desde esa prisión se realiza el mayor número de extorsiones telefónicas a los habitantes de Medellín y Antioquia.
Ericson Vargas Cardona (izquierda) y José Leonardo Muñoz Martínez, cabecillas de la banda criminal "la Oficina". Archivo.
Asesinos disfrazados con pelucas y atuendos de Policía, víctimas raptadas y ejecutadas, desplazamientos y tiroteos en espacios públicos, fueron los actos del crimen organizado del Valle de Aburrá en el último fin de semana.
Entre el sábado y el lunes festivo ocurrieron 16 asesinatos en el área metropolitana, siendo los más preocupantes tres episodios de homicidio múltiple. En el aire queda la misma pregunta de siempre: si estadísticamente se sabe, desde los años 90, que la mayor cantidad de homicidios en la zona se presentan entre la noche del viernes y la madrugada del lunes, ¿por qué la situación sigue incontrolable?
Esta es la escena del crimen en un paraje rural de Itagüí, donde dos primos fueron raptados, amarrados y abaleados. Foto de Esteban Vanegas.
Un muerto y un herido es el resultado de un enfrentamiento ocurrido en una exclusiva zona comercial del occidente de Medellín.
De acuerdo con información judicial, el difunto fue Hernán Darío Martínez Vargas, de 34 años, lo llamaban “El Negro Bianchi” y poseía antecedentes penales.
La víctima cayó sin vida junto a las mesas, en el establecimiento de comida de dos pisos. Foto de Edwin Bustamante.
Mientras caminaba junto a su madre rumbo a la iglesia, la muerte alcanzó al sargento viceprimero Nuil Martínez Arteaga, un suboficial de Inteligencia Militar adscrito a la Cuarta Brigada del Ejército.
Su institución ofreció hoy 20 millones de pesos de recompensa para quien suministre información sobre los responsables del hecho.
El suboficial estaba desarmado y en jornada de descanso. Falleció en esta acera. Foto de Pablo Santa.
La infancia de alias “Machete” estuvo marcada por un severo accidente. Una matera le cayó en el rostro, produciéndole una fea cicatriz, que sumada a la crueldad de los infantes del sector El Coco, en la comuna 13 de Medellín, dio origen a su apodo.
Estudió en la escuela República de Panamá, adonde acudía a recibir clases con el estómago vacío, producto de una pobreza heredada de la familia.
"Julio" y "Guau" no han sido acusados todavía por todas las muertes en las que habrían participado. Mucha gente teme denunciarlos. Cortesía de la Policía Metropolitana.
Un joven de rasgos indígenas y ojos alarmados llegó a las 7:00 a.m. de hoy (mayo 3) a la Personería del municipio de Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño. Portaba terribles noticias.
Dijo que siete personas fueron masacradas dentro de una vivienda en un paraje veredal conocido como El Rayo, a unas 10 horas del casco urbano. Eran sus familiares.
La denuncia de la masacre fue formulada en Tarazá por un familiar de las víctimas. Foto de Archivo El Colombiano.
La desgracia que los familiares y amigos temían cuando se produjo la desaparición de Germán David Uribe Cardona, se ha confirmado con el hallazgo de su cadáver.
Una fosa, en un paraje rural del municipio de Copacabana, fue el lecho final para un bogotano de 22 años amante de la música, conocido como “Nikel” e integrante del grupo “Tres Kilates”, que había viajado a Medellín buscando el sueño de surgir en el gremio del reguetón. Este es el seguimiento del caso, elaborado por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
Este es el video promocional del sencillo “Suéltate”, del grupo “Tres Kilates”. Germán David era el cantante principal y aquí aparece, de gafas oscuras, haciendo lo que más le gustaba.
La masacre de cuatro personas en Barrio Cristóbal, en el occidente de Medellín, fue perpetrada en un lugar que funciona como plaza de vicio, de acuerdo con las autoridades.
“En ese sitio es muy frecuente el consumo de estupefacientes y ahí estaban las víctimas, al parecer dedicadas al consumo, cuando los acribillaron sin consideración”, relató Arnulfo Serna, secretario de Seguridad de la Alcaldía. Este es el recuento del caso, elaborado por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
Contra este muro, que bordea la cancha de Barrio Cristóbal, fueron masacrados los hombres. Cortesía.
La muerte de tres presuntos integrantes de la organización criminal “Pachelly”, hecho en el cual hubo una víctima colateral, podría ser un ajuste de cuentas al interior del mismo clan.
Esa es la principal hipótesis que maneja la Policía sobre el múltiple homicidio perpetrado este Sábado Santo (marzo 30) en el municipio de Bello.
Las víctimas de la camioneta al parecer estaban desarmadas. Cortesía.
La organización criminal “la Oficina” y sus combos asociados han sido señalados en múltiples oportunidades de participar en la comisión de la mayoría de los más de 7.000 asesinatos perpetrados en el Valle de Aburrá en los últimos seis años. Así lo han dicho la Alcaldía, la Policía y la Fiscalía.
Pero una cosa son los señalamientos y otra los juicios, porque a la fecha, solo dos jefes de esa banda han sido judicializados y condenados por el delito de homicidio. ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué la justicia ha sido incapaz de responsabilizarlos en el estrado por esas muertes? ¿Por qué estos cabecillas de primera línea no han recibido sentencias severas por derramar sangre a través de sicarios?
Cuando ocurrió la matanza de 8 personas en Envigado, el 2 de julio de 2010, la Policía indicó que la causa era la guerra entre "Valenciano" y "Sebastián". A ninguno de ellos le han abierto cargos por eso. Foto de Esteban Vanegas.
En un parqueadero del barrio El Salvador habría sido asesinado alias “Patetigre”, quien según las autoridades sería un presunto cabecilla financiero de la organización criminal “la Oficina”.
El homicidio se presentó a las 8:40 p.m. del pasado domingo (febrero 24), cuando William Alberto López Galeano, de 36 años, fue atacado a tiros por sicarios en la carrera 31 con la calle 39 del oriente de Medellín, de acuerdo con el informe de la Policía Metropolitana.
Por ahora se desconoce quiénes participaron en el homicidio. Foto de archivo.
Un ciudadano de 36 años, sospechoso de trabajar para la organización ilegal “la Oficina”, murió al ser alcanzado por sicarios en el municipio de Envigado.
El ataque ocurrió en la vereda El Salado, la misma donde el pasado 31 de diciembre fueron masacradas nueve personas en una finca de recreo, en un acto ejecutado por la citada estructura de crimen organizado.
En este carro se desplazaba la víctima cuando se produjo el ataque. Foto de Esteban Vanegas.
Tres días de violencia irracional en un mes triste para la vida, nos recordaron que en Medellín y el Valle de Aburrá todavía nos falta luchar mucho para alcanzar la paz.
Masacre, tiroteos, asesinatos de niños, asonadas a la Policía, torturas y paros de buses nos hacen preguntar sobre el rumbo que deben tomar las medidas de seguridad en el área metropolitana.
Así finalizó la inspección judicial y exhumación de los niños enterrados en Aguasfrías. Foto de Esteban Vanegas.
Cuatro policías fueron atacados cuando se desplazaban en un automóvil por un vía del occidente de Antioquia, adelantando tareas de investigación judicial contra el crimen organizado.
En la acción ilegal murieron dos servidores públicos y otros dos quedaron heridos, uno de ellos de gravedad.
De izquierda a derecha, los fallecidos intendente García y patrullero Castrillón, y los heridos patrulleros Carrasquilla y García. Fotos de cortesía.
Un joven de 27 años que estaba en su casa con detención domiciliaria fue asesinado por un par de hombres que utilizaron uniformes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia (Inpec).
El crimen ocurrió a eso de las 9:00 a.m. de hoy (febrero 4), en la carrera 95 con la calle 48c, en la frontera de los barrios San Javier y La Pradera, del occidente de Medellín. He aquí el relato, elaborado por Revelaciones del Bajo Mundo y El Colombiano.
El reo fue llevado a la unidad intermedia de San Javier, pero fue imposible salvarlo.
La cacería que mantienen las autoridades contra las organizaciones delincuenciales que azotan al corregimiento Altavista de Medellín, se ha consumado en un nuevo objetivo: alias “La Brocha”.
Se trata de Juan David Suaza Ramírez, de 23 años, a quien la Policia y la Fiscalía señalan como presunto cabecilla de la banda “los Chivos”. Esta es la historia, elaborada por el El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
A la izquierda, el capturado alias "La Brocha"; a su lado, el buscado alias "Cucho". Fotos de cortesía.
Un patrullero de 29 años fue asesinado a tiros en el noroccidente de Medellín, por sujetos que al parecer se aproximaron a pie y lo sorprendieron cuando estaba fuera del servicio.
Una hipótesis preliminar sugiere que el funcionario temía por su vida y había sido amenazado. Este es el recuento del caso, elaborado por Revelaciones del Bajo Mundo y El Colombiano.
El patrullero asesinado era reconocido en su gremio por "pelear de frente" contra los combos de la comuna 8. Foto de cortesía.
Una mujer de 59 años fue asesinada enfrente de su familia, en un crimen que al parecer está relacionado con una retaliación de una banda ilegal de Medellín.
Según la información preliminar, en los últimos cinco años han sido abaleados tres miembros del mismo hogar, al parecer víctimas del combo de “El Coco”.
Hay dos sospechosos identificados, aunque ninguna captura por el momento. Foto de archivo.