Un macabro asesinato, que según los investigadores tiene las características propias de un ajuste de cuentas de la mafia, sacudió la cotidianidad de un acopio de taxis de Medellín.
Dentro de uno de los automóviles de servicio público fue encontrado el cadáver de un hombre sin identificar, quien exhibía en su espalda un tatuaje con la cara del abatido narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.




















