Un patrullero de la Policía fue asesinado hoy al frente de su casa, en el barrio El Rosario de Itagüí.
El crimen sucedió minutos antes de las 2:00 p.m. y al parecer el funcionario fue arrastrado a la muerte mediante un engaño.
Un patrullero de la Policía fue asesinado hoy al frente de su casa, en el barrio El Rosario de Itagüí.
El crimen sucedió minutos antes de las 2:00 p.m. y al parecer el funcionario fue arrastrado a la muerte mediante un engaño.
Uno de los presuntos asesinos de un niño de 10 años en el barrio Lorena de Medellín, fue capturado por los investigadores de la Sijín en el centro de la ciudad.
La detención, gracias a un veloz trabajo de coordinación entre la Fiscalía y la Policía (que pocas veces se da), se logró apenas un día después de sucedido el crimen.
Cuatro menores de edad entre los 2 y los 15 años, fueron asesinados en solo cuatro días en Medellín, Itagüí y La Pintada.
El primero de estos execrables hechos, sucedió el pasado martes en el barrio Campo Amor, al suroccidente de la capital paisa.
En semana de las madres, que terminó ayer con la celebración de su día clásico, el amor de dos mamás fue puesto a prueba cuando sus hijos se volvieron presuntos asesinos.
Pese a la sangre derramada, ninguna de las dos se apartó del afecto por sus descendientes, aunque obraron de forma distinta. Una pidió que no enviaran a su muchacho a la cárcel, mientras que la otra llevó a su niña a las autoridades. Dos maneras diferentes de amar, pero amor al fin y al cabo.
El que hace unos años fuera apenas un sicario a órdenes de alias ‘Don Berna’, es hoy unos de los narcotraficantes más peligrosos del país y perseguido por el gobierno de Estados Unidos.
El Departamento de Estado de ese país ofreció cinco millones de dólares por la información que conduzca a la captura de Maximiliano Bonilla Orozco, alias ‘Valenciano’, ‘El Jugador’, ‘El Futbolista’ y ‘El Marrano’.
Un soldado retirado del Ejército y ocasional obrero de construcción, confesó en el estrado que asesinó a tiros al juez de la República Diego Fernando Escobar Múnera.
Por aceptar los cargos de homicidio agravado y porte ilegal de armas en la audiencia de control de garantías, Duván Herley Rodríguez Holguín podrá recibir una rebaja de la mitad de la condena.
Unos matones que se camuflaron entre los pasajeros de un bus de servicio público, asesinaron a un joven que viajaba en la penúltima silla del vehículo.
El crimen, en el cual resultó herido un hombre de 65 años, sucedió en el barrio Manrique Las Nieves, al nororiente de Medellín.
El bajo mundo del municipio de Bello está agitado después de la muerte de alias ‘Vladimir’, pues aunque la Policía asevere que no hay que temer una oleada de retaliaciones por las características del homicidio, en las esquinas la gente se pregunta quién heredará el control de las plazas de vicio y el cobro de vacunas que por varios años le endilgaron al hoy difunto.
Este hombre de 31 años, cuyo apodo figuraba en la lista de los delincuentes más buscados y a quien las autoridades señalaban de ser el cabecilla de la banda criminal “Niquía-Camacol”, se llamaba Vladimir Moreno Eusse y los investigadores no habían podido judicializarlo, por lo cual no existía una orden de captura en su contra.
Desde los 10 años, Juan Fernando Peláez Vega comenzaba a perfilar su oscuro futuro. Era apenas un niño y ya el consumo de alucinógenos y los hurtos menores lo alejaban de su familia y lo empujaban a un inevitable final en la cárcel, con las manos manchadas de sangre.
Su torcido camino llegó al punto de no retorno tras el asesinato de su novia de 15 años y su bebé recién nacido en el municipio de Bello, hecho por el cual fue condenado a la máxima pena que otorga la legislación colombiana.
La investigación por la muerte de un italiano en Medellín, que al principio parecía un deceso natural, ha tomado un rumbo diferente esta semana luego de que un análisis forense señalara que habría fallecido por estrangulamiento.
Ivano Mantobani Ivanov, un comerciante de 55 años, fue encontrado sin vida el pasado lunes, en el baño de la habitación 501 del hotel en el cual se hospedaba, a una cuadra del estadio Atanasio Girardot.
Hoy terminó por fin uno de los secuestros más prolongados en la historia reciente de la humanidad. El sargento del Ejército, Pablo Emilio Moncayo, fue liberado por la guerrilla de las Farc, después de haberlo raptado hace 12 años en Colombia.
“No saben cuán asombroso es volver a ver civilización”, dijo el militar después de abrazar a su familia y conocer a su hermana de cuatro años, en el aeropuerto de Florencia.
Pese a ser presentado por las autoridades como un peligroso cabecilla de la banda ‘La Oficina’, de ser señalado por la Policía como el amo y señor de la criminalidad en el municipio de Itagüí y de figurar en varios carteles de los más buscados con 250 millones de pesos de recompensa por su captura, un juez especializado de Medellín condenó a solo cuatro años y dos meses de prisión a alias ‘El Cebollero’.
El punible fue concierto para delinquir (sin ningún agravante para la justicia) y el cobijado fue Alirio de Jesús Rendón Hurtado, otrora considerado un gran empresario antioqueño de la industria licorera y comerciante de la central de abastos Plaza Mayorista.
Una adolescente de 14 años fue hallada sin vida en una vía pública del suroccidente de Medellín, y las autoridades investigan si además de un posible homicidio se trató de una agresión sexual.
El cuerpo fue encontrado a las 6:30 a.m. de hoy, en una glorieta que conecta al puente de la calle 30A con la Autopista Sur, a un costado del Cerro Nutibara.
El Bajo Cauca antioqueño es un pequeño purgatorio, atascado entre el infierno de las bandas criminales y el cielo de la paz que sus habitantes esperan alcanzar.
Por mucho tiempo, ese cielo se traducía en la bonanza cocalera. Era la época en la que los comandantes paramilitares ‘Macaco’ y ‘Cuco Vanoy’, con sus bloques Central Bolívar y Mineros, hacían lo que les daba la gana en los seis municipios de la subregión y el vecino departamento de Córdoba.
Hacer un video sexual casero puede ser muy divertido, pero cuidado, no dejen que caiga en manos ajenas.
La advertencia podría parecer un mero regaño, mas esta semana conocí un caso en Medellín que invita a no dar tanta papaya.
Un juez condenó ayer a 28 años de prisión a un ex mayor de la Policía, por la desaparición forzada de tres jóvenes mujeres y un presunto delincuente. Pero lo más triste del asunto no es esta sentencia, sino que todavía no hay rastro de las víctimas.
El afectado con la decisión penal fue el ex comandante de la estación policial de Itagüí, Luis Augusto Manrique Montilla, capturado el 17 de julio de 2009. En el mismo proceso están pendientes del juicio otros tres policías, subalternos del sentenciado.
Dos estudiantes muertos y una herida por las balas, fue el resultado del accionar de los violentos afuera de dos colegios de Medellín.
Ambos casos ocurrieron hoy, en el lapso de una hora. Al mediodía, el alumno Luis Miguel Monsalve Montoya salía de la institución educativa Gabriela White Vélez, ubicada en el centro de la ciudad.
Una vez más un problema de violencia intrafamiliar llegó a su final con una descarga de plomo, cuando un vigilante de 42 años mató a su suegra y a su hijastro, dejó herida a su cónyuge y después se autoaniquiló.
Esta violenta acción fue cometida a las 10:30 a.m. de ayer en el barrio Manrique Oriental, al nororiente de Medellín. El perpetrador fue Félix María Méndez Santos y su instrumento, un revólver.
Un bebé de apenas 26 días de nacido pagó los platos rotos por una severa depresión de su papá, un policía que lo mató de un disparo y luego se autoeliminó en un hotel de Medellín.
Este atroz caso ocurrió el lunes pasado en el barrio Florida Nueva, al centrooccidente de la capital paisa, el mismo día que el niño debía ser registrado como ciudadano en la Notaría.
En la guerra mafiosa que afecta al Área Metropolitana, por lo general se hace gran énfasis en el armamento de alto poder empleado en los homicidios: fusiles, subametralladoras, silenciadores, pistolas automáticas…
Pero en nuestras calles también circulan otro tipo de armas, más artesanales o camufladas, que son empleadas para agredir. Para la muestra, ayer la Policía presentó la captura de alias ‘Felipe’, un presunto miembro de la banda ‘Playa Rica’, quien llevaba unos artefactos bien particulares.