Asesinatos de empresarios y cabecillas, atentados contra abogados y servidores públicos, amenazas a comerciantes y desapariciones forzadas. Todos estos crímenes, que han ocupado los titulares de la prensa en los últimos meses, reflejan una triste realidad: que el sicariato parece estar más vigente que nunca en Colombia.
¿A qué se debe esta dura verdad? Este es un análisis de El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo, que busca aproximarse a la realidad de ese oscuro negocio.




















