Por no encontrarle una orden judicial en su contra, las autoridades dejaron en libertad por segunda vez en menos de cuatro meses a Fredy Alonso Mira Pérez, alias “Fredy Colas”, presunto cabecilla de la organización criminal “la Oficina”.
De acuerdo con la información preliminar, la detención fue realizada por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, cuando al mediodía de este martes (febrero 17) realizaban un procedimiento en el barrio Los Colores de Medellín y lo vieron por casualidad, en una barbería. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Así aparece reseñado “Fredy Colas” en la Lista Clinton de E.U. Cortesía Departamento del Tesoro.
En la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, afectado por una dolencia en una pierna, se encuentra el hombre que las autoridades consideran como uno de los sicarios más tenebrosos de la organización criminal “la Oficina”: “Barny”.
Su nombre es Julián Andrey González Vásquez, oriundo de La Merced, Caldas, y fue enviado a la prisión como medida de aseguramiento por un juzgado penal ambulante de Antioquia, tras ser capturado por la Policía Antinarcóticos en Bogotá el pasado 9 de enero.
Según las investigaciones de la Fiscalía, antes de ser un cabecilla de la banda, “Barny” habría sido el jefe de sicarios del patrón José Leonardo Muñoz Martínez, alias “Douglas” (hoy condenado), cargo en el cual coordinó, presuntamente, decenas de homicidios en el Valle de Aburrá, entre 2008 y 2012. Este es el seguimiento a su caso, elaborado por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
En las cuentas del Gobierno y de la Policía estaba que al iniciar el 2015, los colombianos ya no sufriríamos las brutalidades de las organizaciones ilegales denominadas “bandas criminales” (bacrim), pero esa promesa no se cumplió.
El propósito fue planteado en 2010, cuando el Ministerio de Defensa y la Policía formularon el Plan Corazón Verde, que regiría las acciones de seguridad ciudadana durante el mandato de Juan Manuel Santos. “Desarticular al 2014 las bandas criminales”, decía la meta trazada en la estrategia número 3 de ese plan.
En la actualidad, sin embargo, continúan vigentes cuatro bacrim:“los Urabeños”, también llamados “Autodefensas Gaitanistas”o “Clan Úsuga”; “los Rastrojos”, “Libertadores del Vichada” y “Bloque Meta”. Estas dos últimas son disidencias del antiguo Erpac (Ejército Revolucionario Popular Anticomunista), de los Llanos Orientales.
Esta es una investigación del periódico El Colombiano, realizada con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Estos son los principales objetivos de alto valor estratégico que las autoridades buscan detener a nivel nacional. Cortesía El Colombiano.
Regresar a Colombia para pasar la temporada decembrina y de Año Nuevo con sus seres queridos, le costó la libertad a Julián Andrey González Vásquez, alias “Barny”, uno de los supuestos máximos líderes de la organización criminal “la Oficina”.
Su captura, de acuerdo con la información preliminar suministrada por las autoridades, se produjo en la tarde de este viernes (enero 9) en la localidad de Los Mártires, en zona céntrica de Bogotá. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
“Barny” fue detenido cuando caminaba solo y desarmado por una calle de Bogotá. Cortesía Policía.
Que el 2015 sea el año de los triunfos, la creatividad y la alegría para los colombianos, y que la paz llegue a nuestras barriadas y campos, es el deseo de Revelaciones del Bajo Mundo para esta anualidad.
Cuando el blog se aproxima al séptimo año desde su creación (7 de mayo de 2008), a la fecha sumamos 512 artículos publicados y 15.410 comentarios de los lectores y navegantes.
En términos de criminalidad, el 2014 que ha pasado estuvo marcado por una reducción histórica de los homicidios en Medellín, la persecución del gobierno de Estados Unidos a los cabecillas de “la Oficina”, la consolidación territorial de “los Urabeños” en el país, las divisiones de combos en el centro de la capital antioqueña y las capturas de cabecillas importantes del crimen organizado en el Valle de Aburrá, como “Tuto”, “don Daniel”, “Benavidez”, “Saya”, “el Ratón”, “Calvo Ruiz” y “Pocho”, entre otros.
Tres de los principales cabecillas que la banda criminal “los Urabeños” había destinado para expandir sus redes en Medellín, se encuentran hoy tras las rejas.
El último en ser detenido es Carlos Arturo Rincón Correa, alias “don Daniel”, “Pablo” o “el Pastuso”, quien cayó este lunes (diciembre 15) cuando se hospedaba en un hotel del municipio antioqueño de Apartadó. Este es el análisis de la situación, elaborado por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
Carlos Rincón Correa, alias “don Daniel”, “Pablo” o “Pastuso”. Cortesía Policía.
Freyner Alfonso García Ramírez, alias “Carlos Pesebre”, uno de los máximos líderes de la organización criminal “la Oficina”, podría salir de la cárcel bajo el argumento de que es un padre cabeza de familia.
Esto han indicado fuentes de la Fiscalía, tras señalar que el Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Valledupar, por petición de la defensa del sentenciado, cambió la detención intracarcelaria a la que está sometido, por la domiciliaria. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Freyner García, alias “Carlos Pesebre”, es cabecilla de “la Oficina” y la “Odín Robledo”, con influencia en las comunas 7, 11, 12, 13 y 16 de Medellín, y los corregimientos San Cristóbal, Altavista y San Antonio de Prado. Cortesía Policía.
A la cárcel La Picota de Bogotá y por medida de seguridad, fue trasladado Jairo Andrés Ardila Murillo, apodado “Guayabo” y jefe de la organización criminal “Pachelly”, quien resultó herido en un ataque a un bus cuando disfrutaba del permiso especial de 72 horas que la justicia otorga a los condenados que han cumplido las dos terceras partes de su pena.
El atentado acaeció en la noche de Halloween, el pasado 31 de octubre, según lo confirmado por el Inpec. Esta es la reseña del caso, elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Jairo Andrés Ardila Murillo, alias “Guayabo”. Foto de archivo.
Solo cuatro horas permaneció detenido por las autoridades Fredy Alonso Mira Pérez, alias “Fredy Colas”, uno de los presuntos cabecillas de la organización criminal “la Oficina”.
La razón: después de que la Policía revisara su registro judicial, confirmó que carecía de orden de captura en Colombia, pese a que en Estados Unidos está incluido en la Lista Clinton por presunto lavado de activos.
Así luce en la actualidad Fredy Mira Pérez, alias “Fredy Colas”. Cortesía.
Al pobre “Sapín” lo hicieron arrodillar en la orilla oriental del río Medellín, en la frontera con el municipio de Bello. Unos delincuentes le sostenían los brazos, mientras otros lo golpeaban. Al final le dieron unos balazos y lo empujaron, para que la corriente se llevara para siempre el cadáver del muchacho de 17 años que no quiso unirse a la pandilla.
Los vecinos apenas escucharon los alaridos del adolescente, los tiros y después el silencio. Pocas pistas tenían las autoridades de aquel crimen, cometido el 30 de agosto de 2013. Sin embargo, tres investigadores del Grupo Contra el Terrorismo de la Sijín no estaban dispuestos a que el caso quedara impune. Esta es la reconstrucción de los hechos, elaborada por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Los integrantes de “La Camila” fueron detenidos en la Operación Cronos. Cortesía Policía Metropolitana.
Por la comisión de un secuestro extorsivo, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Medellín condenó a 20 años y 8 meses de prisión a Carlos Augusto Correa López, alias “don Pepe” o “Mono Pepe”, uno de los líderes de la organización criminal “la Oficina”.
De acuerdo con la Fiscalía, la historia comenzó el 3 de noviembre de 2011, cuando un comerciante de la Central Mayorista de Antioquia salía de una caballeriza del municipio de Sabaneta y fue sometido y raptado por un grupo delincuencial.
Carlos Correa, alias “don Pepe”, fue detenido en una urbanización de Sabaneta. Cortesía Policía Metropolitana.
El creciente fenómeno de la construcción está gravemente afectado por el crimen organizado en el municipio antioqueño de Bello. La situación es más crítica de cuenta del miedo que tienen las personas a denunciar y de los presuntos nexos de funcionarios corruptos con las bandas de la mafia del ladrillo.
Por considerarlo de interés para sus lectores, Revelaciones del Bajo Mundo reproduce una investigación periodística de El Colombiano, que expone esta problemática, la cual lleva por título “La mafia del ladrillo azota a las construcciones de Bello”.
El Cerro Quitasol da sombra al área urbana de Bello. Foto de Esteban Vanegas.
Un joven de 18 años se salvó de morir en un paraje abandonado del noroccidente de Medellín, cuando una patrulla de la Fuerza Pública escuchó sus alaridos de terror.
Según el informe de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el episodio ocurrió a las 7:00 p.m. de este lunes (25 de agosto) en el barrio El Diamante, de la comuna de Robledo, cuando un grupo de delincuentes arrastró al muchacho hasta un lote aledaño a la quebrada La Quintana, utilizado para el acopio de estupefacientes. Esta es la reseña del caso, elaborada por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Junto a la quebrada La Quintana está el lote donde tenían sometido al muchacho. Cortesía Policía Metropolitana.
Ante el Juzgado Primero Penal Ambulante de Antioquia, Juan Camilo Rendón Castro, alias “el Saya”, aceptó su responsabilidad en la comisión de dos asesinatos y otros delitos conexos con su militancia en la organización criminal “la Terraza”.
El cabecilla de 36 años y oriundo de Bogotá, fue detenido a las 6:00 a.m. de este domingo en una finca del corregimiento Palermo, en el municipio antioqueño de Támesis. En la operación de la Dijín fue sorprendido con algunos familiares, varios celulares y un revólver calibre 32. Este es el seguimiento del caso, elaborado por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Juan Camilo Rendón, alias "Saya" o "Peluco", quedó a la espera de la sentencia. Al aceptar los cargos, podría recibir rebajas en la pena. Cortesía.
Juan Camilo Rendón Castro, alias "el Saya" o "Peluco". Cortesía.
En una finca del municipio antioqueño de Támesis terminó la cacería contra uno de los hombres más peligrosos del Valle de Aburrá: alias “el Saya”.
A las 6:00 a.m. de hoy (agosto 3), el Sol apenas se asomaba por las montañas del corregimiento Palermo, cuando los comandos de la Dijín ya rodeaban el predio. Además de fusiles, llevaban una orden de captura por homicidio, concierto para delinquir y porte ilegal de armas, por lo que a Juan Camilo Rendón Castro no le quedó más de otra que rendirse.
Su historia, de acuerdo con investigadores judiciales, comenzó en una barbería del barrio Castilla, varios años atrás. Allá atendía a algunos cabecillas de la organización criminal “la Oficina”, como “Pichi Gordo” y “Barny”, que terminaron aprovechándose de su curiosidad en las lides mafiosas e incorporándolo a las filas.
Las oficinas de cobro de sicarios colombianos son un fenómeno que va en aumento en el mundo. Hay casos detectados en Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina.
Pero es en España donde hay más preocupación, pues desde 2013 hasta hoy se han detectado ocho de estas facciones de mercenarios en ese territorio. El hecho quedó en evidencia tras la captura de “el Ratón”, un integrante de la organización “la Oficina”, que tomó vuelo en Europa.
Esta es su historia, y el análisis de esta tendencia del crimen transnacional, elaborada por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Hernán Villa, alias "el Ratón", fue detenido en un operativo de la policía española, en el cual participó un agente de Inteligencia de la Dipol colombiana. Cortesía.
En el último mes, las autoridades judiciales y la Fuerza Pública han propinado con capturas y condenas importantes golpes al crimen organizado del área metropolitana.
Por estrategia o por casualidad, las acciones coincidieron con los eventos Colombiamoda y la previa de la Feria de las Flores; no obstante, la lucha contra la criminalidad, sin claudicar, es una iniciativa que siempre se agradece.
Capturados en la Operación Vulcano contra una célula de "los Triana" que delinquía en el barrio La Gabriela, de Bello. Cortesía Policía.
El máximo cabecilla delincuencial del municipio de Itagüí sabía que para las autoridades era un trofeo de altísimo valor. Por eso, “Tuto” desconfiaba de todo el mundo, a veces prefería andar solo y jamás empleaba un celular para llamar a su gente.
Un grupo especial de la Dirección Antinarcóticos (Dirán) viajó de Bogotá a Medellín, a principios de este año, y comenzó a seguirle la pista. Muchas personas hablaban del terror que este hombre les provocaba, aunque nadie se atrevía a denunciarlo, pues afirmaban que tenía redes de corrupción en los organismos judiciales, funcionarios que le avisaban cuando alguien lo delataba. Esta es la reseña del caso, elaborada en equipo por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
Didier Ríos, alias "Tuto", fue presentado en la sede de la Policía Metropolitana, adonde fue llevado en una tanqueta. Cortesía Policía Metropolitana.
Tres hombres y una mujer, entre ellos el presunto cabecilla del combo “la Colinita”, fueron capturados en un operativo antiextorsión de la Policía en el municipio de Itagüí.
La acción fue ejecutada este viernes (mayo 23) en la carrera 45A con la calle 66 de la localidad, cuando el cuarteto llegó a bordo de un automóvil Chevrolet Aveo a reclamar 21 millones de pesos. Esta es la reseña del caso, elaborada por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
De izquierda a derecha: alias "Paola", "Patacón", "Ember" o "Caretorta" y "Daniel". Cortesía Policía Metropolitana.
Óscar Alirio Cuartas Rojas solía repetir que prefería matarse antes de que lo capturaran, porque le atormentaba caer a la cárcel. Y si no fuera porque aún no era su hora de morir, habría logrado el cometido.
Este viernes (mayo 16) la Policía Metropolitana allanó un apartamento en el cuarto piso del edificio Stanford, en el barrio Conquistadores, en el occidente de Medellín. Fue en esa circunstancia que el sospechoso dejó su vida al azar. Esta es la reseña del caso, elaborada por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
Una sección del afiche de los más buscados, en el cual aparece alias "Osquitar" u "Óscar". Cortesía.